Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y Obras Mozárabes

EULOGIO DE CÓRDOBA (San Eulogio de Córdoba) (Córdoba, principios siglo IX – 859). Sacerdote y escritor.

Cargos y oficios

Sacerdote y escritor.

Trayectoria

Conocemos la vida de Eulogio de Córdoba a través de sus epístolas y de la obra biográfica que escribió su amigo Álbaro de Córdoba, Vita vel passio Divi Eulogii (860). Nació a comienzos del siglo ix en la Córdoba omeya, en el seno de una familia cristiana de noble estirpe. Tras recibir formación eclesiástica en su ciudad natal y ser ordenado sacerdote, comenzó a desarrollar su labor pastoral, que compaginaba con la vida contemplativa en los monasterios próxi­mos a Córdoba. En el año 848 emprendió un viaje frustrado a Francia. La re­belión de Guillermo de Septimania contra Carlos el Calvo le impidió atravesar la Marca Hispánica, por lo que optó por ir a Aquitania a través de Pamplona. Pero Vasconia sufría entonces el levantamiento de García íñiguez, por lo que Eulogio hubo de ser acogido por el obispo de Pamplona, Wiliesindo. Aprovechó esta estancia para conocer diferentes monasterios pirenaicos y prepirenaicos, como el de San Zacarías, cuya fama, según Eulogio, se extendía por todo el Occidente. Sabemos, además, que conoció los cenobios de Igal y Urdaspal, al frente de los cuales estaban los abades Jimeno y Dadilano, respectivamente. En San Salvador de Leire fue acogido por su abad Fortuño. Allí encontró una Vida de Mahoma que trataba, además, debates teológicos cristianos. Pasó después a visitar los monasterios aragoneses de Cillas, regido por el abad Atilio, y San Pedro de Siresa. En este último cenobio, dirigido por el abad Odoario, Eulogio quedó impresionado por el número de monjes que lo habitaban y por su rica biblioteca compuesta por obras de la tradición grecolatina allí conservadas, con ejemplares como la Eneida de Virgilio, las fábulas de Aviano, las sátiras de Juvenal, los poemas de Quinto Horacio Flaco y las poesías figuradas de Porfi­rio, a las que se sumaban la obra De Civitate Dei de San Agustín y la literatura del monje anglosajón Aldhelmo de Malmesbury. Regresó a Córdoba hacia el año 845, pasando por Zaragoza, Calatayud, Alcalá de Henares y Toledo, donde conoció las comunidades cristianas de esas ciudades. A su regreso, se había traído consigo numerosas obras de escritores grecolatinos y La Ciudad de Dios de San Agustín, muchas de ellas inexistentes en al-Andalus, utilizadas a partir de entonces en los estudios cordobeses de lengua y literatura latina que el pro­pio Eulogio había relanzado.

Eulogio fue uno de los protagonistas de la revuelta mozárabe de los márti­res voluntarios acaecida en Córdoba en los años cincuenta del siglo ix. Las pri­meras muertes de los cristianos ortodoxos entre el 850 y el 852, fueron seguidas de un concilio convocado por ‘Abd al-Rahman II y presidido por el obispo sevi­llano Recafredo. Participaron, entre otros, Eulogio y el obispo cordobés Saulo, que defendieron la causa martirial. Ambos fueron detenidos, junto con otros líderes de aquel movimiento. Estando en prisión escribió una parte de su Me- moriale sanctorum (Memorial de los Santos), el Documentum martyriale (Docu­
mento martirial) —
dedicado esta a las mártires Flora y María—, y una extensa carta dirigida al obispo de Pamplona. Fue liberado el 29 de noviembre de 851.

En el año 852 los omeyas endurecieron su política hacia los mozárabes. Ape­nas conocemos datos sobre Eulogio a partir de entonces, más allá de saber que concluyó su Memoriale sanctorum y que escribió el Apologeticus martyrum. Esta última obra, una apología de Rodrigo y Salomón, mártires mozárabes muertos en el año 857, incluyó una breve biografía de Mahoma, texto ya referido que el propio Eulogio copió del también mencionado manuscrito del monasterio navarro de Leire. Muerto el obispo Wistremiro de Toledo, nombraron a Eulogio prelado de esa sede metropolitana (858), si bien no pudo ocupar esta dignidad.

El final de la vida de Eulogio estuvo marcado por el hecho de haber escon­dido en su casa a Leocricia —también conocida como Leocadia—, una cristia­na conversa de padres musulmanes, hecho por lo que fue detenido y juzgado a principios del año 859. Su defensa del cristianismo en el juicio le valió la condena a ser decapitado. La ejecución tuvo lugar el 11 de marzo de 859 y su cuerpo fue sepultado en la basílica cordobesa de San Zoilo. Sus reliquias y las de santa Leocadia fueron trasladadas por Alfonso III a Oviedo en el año 883.

En relación con su obra, destacamos la carta que escribió desde Córdoba al obispo pamplonés Wiliesindo. Se la hizo llegar a través del señor Galindo íñiguez (dumnus Galindo Enniconis), a quien se la entregó en Córdoba el 15 de noviembre del año 851. Cuenta en la misma las razones que le llevaron a tener que visitar la tierra de Pamplona y agradecía al obispo Wiliesindo su hos­pitalidad. También da cuenta de los lugares que visitó y de las impresiones que recibió. Concluye su epístola enviando saludos a Fortuño, abad del monasterio de Leire, y a todo su colegio, a Atilio, abad del monasterio de Cillas, y a todo su colegio, a Odoario, abad del monasterio de Siresa, y a todo su ejército de mon­jes, a Jimeno, abad del monasterio de Igal, y a todo su colegio, y a Dadilano, abad del monasterio de Urdaspal, y a todo su colegio, además de a «todos los demás padres que en nuestra peregrinación tuvimos por tutores y consolado­res, y a toda la escuela del Señor, con ósculo santo».

Obras

Documentum Martyriale, s. l., 851.

Memoriale Sanctorum, s. l., 851-856.

Epistulae (Epistula prima ad Alvarum, Epistula secunda ad Baldegthonem, Epístola tertia ad Wiliesindum), s. l., 851.

Apologeticus martyrum, post. 852.

Ediciones y traducciones: Ruiz, A. S. (ed. y trad.), Obras completas de San Eulogio, Cór­doba: Imprenta provincial, 1959. Aldana García, M. J. (trad.), Obras completas de san Eulogio. Introducción, traducción y notas, Córdoba: Universidad de Córdoba, 1998. Herrera Roldán, P. (ed. y trad.), «San Eulogio de Córdoba», Obras completas, Madrid: Akal, 2005.

Bibliografía

Colbert, E. P., The martyrs of Córdoba. A study of the sources. A disserta- tion (850-859), Washington: The Catholic University of America Press, 1962.

FortÚn, L. J., Leire, un señorío monástico en Navarra (siglos ix-xix), Pamplona: Gobier­no de Navarra, 1993.

Molina Piñedo, R., San Eulogio de Córdoba, Pamplona: Diputación Foral de Navarra, 1976.

Pérez de Laborda, A., Guía para la historia del País Vasco hasta el siglo ix. Fuentes, tex­tos, glosas, índices, Donostia: Txertoa, 1996, pp. 234-241.

Pérez de Urbel, J., San Eulogio de Córdoba, Madrid: Voluntad, 1928.

Sainz Magaña, E., «Eulogio de Córdoba, San», Diccionario Biográfico Español, Madrid: Real Academia de la Historia. Edición en línea: http://dbe.rah.es/biografias/9134/san-eulogio-de-cordoba (consultado el 30 de septiembre de 2018).

Cita bibliográfica

Jimeno Aranguren, R., “Eulogio de Córdoba», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp.181-183.

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