Cargos y oficios
Médico y escritor
Trayectoria
Jean Etchepare, que luego sería médico de Aldudes/Aldude y espléndido escritor, nació en Mar Chiquita, provincia de Buenos Aires, el 30 de octubre de 1877, donde pasó los primeros años de su infancia, hasta que en 1883 toda la familia volvió a Euskal Herria: el propio «Kuanzito», sus padres [Jean, de Saint-Just-Ibarre/Donaixti-Ibarre (1842-1932) y Gratianne, de Bidarray/Bidarrai (1858-1914)], su hermano Pierre (1880-1932) y su hermana Gratianne (1882-1971). Se instalaron en Mendionde/Lekorne, en la casa Erlandenea, y en esa localidad de Labort nacerían el resto de sus hermanos: Marie (1884-1958), Joséphine (1887-1976) y los gemelos Julie (1890-1983) y Émile (1890-1977).
Tras estudiar en la escuela del municipio, en octubre de 1889 Jean Etchepare ingresó en el seminario de Larresoro, a los doce años de edad, para completar los estudios de secundaria. Posteriormente, en noviembre de 1894, se trasladó a Burdeos a cursar medicina, y antes de finalizar los estudios hizo en la Provenza el servicio militar, desde noviembre de 1898 a septiembre de 1899. Etchepare presentó su tesis doctoral el 11 de julio de 1901, titulada Quelques remarques sur le joueur de pelote (Algunas observaciones sobre el juego de pelota). En esos años universitarios se aficionó a los libros del naturalista darwiniano Ernst Haeckel y a la filosofía de Friedrich Nietzsche. Al parecer, en Burdeos simpatizó asimismo con las tesis del sociólogo Émile Durkheim, a quien podría decirse que se deben tanto los planteamientos de Etchepare sobre la enseñanza como su laicismo, entre otras cosas.
Recién licenciado como médico, con veinticuatro años, regresó a la casa Erlandenea de Lekorne, donde viviría hasta 1905 realizando sustituciones a los médicos de Hazparne. Entre ellos se encontraba el destacado vascófilo Pierre Broussain (1859-1920). Broussain, natural de Hazparne, estudió medicina en París, ciudad en la que perdió la fe, adquirió ideas evolucionistas y se convirtió en un entusiasta defensor del euskera y de la patria. Tampoco hay que olvidar que Pierre Broussain fue uno de los primeros nacionalistas vascos de Iparralde, junto con su amigo Albert Constantin (1873-1957), médico de Atharratze. De hecho, en la correspondencia que ambos mantuvieron, barajaron la posibilidad, hacia 1903, de formar «un parti nationaliste viable». En opinión de Jon Casenave, los médicos Pierre Broussain, Albert Constantin y Jean Etchepare, a su regreso tras cursar sus estudios en el extranjero, abrieron en Iparralde las puertas a la modernidad. Los tres médicos trataron de reconducir el discurso identitario y revolucionaron por completo el paisaje ideológico del euskera.
No está del todo claro cuándo comenzó Jean Etchepare a escribir en el conservador y católico semanario Eskualduna de Bayona, puesto que la mayoría de los artículos de la revista no llevaban firma; en cualquier caso, cabe afirmar, casi con toda seguridad, que ya colaboraba para 1901. Por otra parte, intervino, junto a Pierre Broussain, en la polémica reunión que tuvo lugar el 11 de septiembre de 1902 en Hondarribia, en la que apenas se habló de la unificación de la ortografía del euskera, que era el objetivo, pero donde se constituyó, como efecto colateral, la asociación Euskaltzaleen Biltzarra (asociación para la defensa y promoción del euskera).
En 1905 Etchepare se trasladó a Aldude para ejercer de médico, y en 1910 publicaría su primer libro, Buruxkak. El libro es una recopilación de 26 artículos de diversa extensión, de los cuales 21 habían sido previamente publicados en los semanarios Eskualduna y Eskualdun ona entre 1903 y 1909, y los cinco restantes eran inéditos. Entre esos últimos figuraban los titulados «Amodioa» y «Nor eskola-emaile, zer irakats». Etchepare ofrece en «Amodioa» reflexiones varias sobre el amor y el sexo, temas que, sobra decir, eran tabú en euskera, ya que cuestiones tales como los modelos de pareja o el amor libre eran intocables; no digamos ya la homosexualidad o la zoofilia. En cualquier caso, doce años antes de que Pío Baroja publicara La leyenda de Jaun de Alzate, el médico Jean Etchepare representó el mítico pasado nietzscheano pagano vasco, tal y como hiciera el escritor de Itzea en la citada novela de 1922. «Amodioa» era absolutamente subversivo. «Nor eskola-emaile, zer irakats», por su parte, abogaba por la enseñanza laica. El caso es que Buruxkak resultó ser demasiado moderno en aquella esclerotizada Euskal Herria y que el clero tachó ambos artículos de «muy osados», de modo que Etchepare, ante la presión de su entorno, no tuvo más remedio que secuestrar el libro. El «insolente libro» fue reeditado en torno a 1941 por Lafitte, pero «aligerado de la pesada carga de los dos desafortunados capítulos»; es decir, censurado.
Etchepare ejerció como médico durante la Primera Guerra Mundial, y en julio de 1916 fue premiado en Verdún con una mención honorífica y con una medalla. Desde la línea de fuego enviaba crónicas al semanario Eskualduna, aunque no se observa en ellas rastro alguno del exacerbado y divino patriotismo francés, sino que, a menudo, tienden más bien a proporcionar explicaciones darwinianas.
En palabras de Lafitte, «Etxepare, al volver de la guerra, abrazó el euskera con más fervor que nunca». Prueba de ello sería, por ejemplo, su participación en el III Congreso de Estudios Vascos, celebrado entre el 10 y el 17 de septiembre de 1922 en Gernika. Unos días más tarde, el 21 de septiembre, fue elegido en Maule presidente de Euskaltzaleen Biltzarra, tomando el testigo del tolosarra Jose Eizaguirre, y siendo vicepresidentes el médico suletino Albert Constantin y el ingeniero agrónomo de Ustaritz Louis Dassance (1888-1976). En 1926, en la sesión de Atharratze, cedió el cargo a Louis Dassance.
El médico Etchepare fue un gran dinamizador de la asociación Euskaltzaleen Biltzarra, hasta entonces medio aletargada; además de reactivar e impulsar la actividad de la misma, dejó atrás su nostálgico y regresivo carácter. De su mano llegaron los certámenes de euskera para niños y seminaristas, organizados por cantones, que contribuyeron a ampliar el número de lectores potenciales y sacaron a la luz nuevos escritores, como, por ejemplo, Piarres Lafitte (1901-1985) y Léon Léon (1896-1962).
Jean Etchepare contrajo matrimonio con Fernande Camino (1893-1979), natural de Cambo-les-Bains/Kanbo, el 5 de febrero de 1923. No tuvieron hijos. Debido a los problemas cardíacos del médico, a principios de verano de 1930 el matrimonio se trasladó de Aldude a Kanbo.
Un año más tarde, en 1931, Etchepare publicó Beribilez, que se había ido editando por capítulos en la revista Gure Herria desde septiembre de 1929. El libro narra una jornada de excursión, de ida y vuelta al santuario de Loiola. Y aunque el ligero estilo que emplea pueda resultar engañoso y hacer pensar que se trata de una historia superficial y de poca sustancia, el propio Etchepare señalaba que Beribilez es una obra «bonita y profunda (es decir, de gran calado)». De hecho, entre líneas, se puede percibir la agnóstica mirada del escritor, e incluso su intento de introducir el evolucionismo al mundo del euskera, aunque sea como contrabando, de forma casi encriptada. Decía que nuestro planeta no es más que una incandescente salpicadura que en algún momento saltó por los aires, y que, no sabemos muy bien cómo, terminó dando lugar a la vida.
El médico Jean Etchepare falleció el 9 de enero de 1935 en Kanbo, a causa de una embolia, cuando se disponía a visitar a un paciente. A pesar de que con el paso del tiempo ha quedado prácticamente en el olvido, todos los manuales de literatura vasca presentan a Etchepare como un destacado autor. El médico Jean Etchepare, un distinguido y audaz escritor.
Obras
Buruchkak, Tours: Imp. Mame, 1910, 216 pp.
Beribilez, Baiona: Imp. Lasserre, 1931, 110 pp.
Jean Etchepare mirikuaren (1877-1935) idazlanak. I, euskal gaiak, ed. a cargo de P. Charritton, Donostia: Elkar, 1984, 386 pp.
Jean Etchepare mirikuaren (1877-1935) idazlanak. II, mediku-solas, ed. a cargo de P. Charritton, Donostia: Elkar, 1985, 374 pp.
Jean Etchepare mirikuaren (1877-1935) idazlanak. III, kazetaritza (A) (1903-1915), ed. a cargo de P. Charritton, Donostia: Elkar, 1988, 428 pp.
Jean Etchepare mirikuaren (1877-1935) idazlanak. IV, kazetaritza (B) (1916-1935), ed. a cargo de P. Charritton, Donostia: Elkar, 1992, 408 pp.
Jean Etchepare mirikuaren (1877-1935) idazlanak. V, euskalerriko bizia (1932-1935), ed. a cargo de P. Charritton, Donostia: Elkar, 1996, 216 pp.
Bibliografía
Altonaga, K., Etxepare, Aldudeko medikua, Bilbo: Euskaltzaindia-UPV/EHU, 2006, 333 pp.
Casenave, J., De l’article de presse à l’essai littéraire: «Buruchkak» (1910) de Jean Etchepare, Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia, 2002, 564 pp.
Gartzia Trujillo, S., «Jean Etxepare, Aldudeko medikua euskal modernitatearen brankako irudia», Hamaika euskal literato eta Jainkoa, Bilbo: Euskal Herriko Unibertsitatearen Argitalpen Zerbitzua, 2016, pp. 67-188.
Lafitte, P., «Jean Etchepare jaun mirikua (1877-1935)», Buruchkak, Bayona: Le Livre. 1941(?), pp. 5-21.
Olçomendy, A., «Jean Etxepare eta Eskola (1901-1926)», Fontes Linguae Vasconum (FLV), 130 (2020), pp. 425-444.
Ortiz de Pinedo, A., Jean Etxepareren «Beribilez» (1931): bidaia eta ideologia. Tesis doctoral, UPV-EHU/Université Bordeaux-Montaigne III, 2018, 551 pp.





