Trayectoria
Trabajo impreso que, tal y como apuntan quienes se han acercado a este texto, debió de ser culminado a finales de 1638 o en 1639, tomando como fecha post quem el sitio y socorro de Fuenterrabía que aparece mencionado. Si apenas podemos atisbar cuándo fue realizado, menos certezas tenemos sobre su autoría. El principal estudioso de este trabajo, Andrés E. de Mañaricúa, teniendo en cuenta aspecto textuales y contextuales, y descartando otras teorías como las de algunos coetáneos que se lo atribuían a Esteban de Garibay, imposible desde el punto de vista cronológico, concluyó que fue obra de Gabriel de Henao, erudito jesuita que por aquel entonces residía en Bilbao y que acababa de publicar su Vizcaya illustranda (véase su entrada en este Diccionario).
El Tordo Vizcaíno nació como una reacción frente a la obra Historia del búho gallego, con las demás aves de España. Esta última, redactada hacia 1620, y atribuida al conde de Lemos, venía a reivindicar la posición del reino de Galicia y de los naturales de ese reino, y su derecho a sentarse en la asamblea de los territorios ibéricos, en un periodo en el que las instituciones de ese reino estaban persiguiendo la concesión del voto en las Cortes castellanas. Era esencialmente un panfleto polemista, en el que, en una fantasiosa reunión de aves de las Españas en la que estaban representados y encarnados cada uno de los reinos y principales territorios, el búho gallego arremetía contra las demás aves, dado que querían echarla de la reunión. Y, puesto que estas eligieron como procurador al representante de Bizkaia, Juancho de Garibay, este se convirtió en el blanco de las críticas del búho. El Tordo Vizcaíno surgió como una respuesta ante las ofensas vertidas por el Búho, aunque redactado prácticamente quince años después de la obra detonante. Sin embargo, su naturaleza era distinta a la de esta. Si el Búho era a la vez un elogio de Galicia y los gallegos y una obra polemista, carente de aparato crítico, el Tordo fue una concienzuda y elaborada respuesta, farragosa en ocasiones, y plagada de autores y citas. Su autor quería defender al tordo, y por ende a los vizcaínos, de las afrentas realizadas por el
Búho, para lo que acudía a los mitos de la historiografía vizcaína de la anterior centuria, tales como tubalismo o el vasco-cantabrismo. Frente a la literatura del Búho, el autor del Tordo demuestra una gran erudición y capacidad en el manejo de fuentes. Por ello ha sido considerada una respuesta desproporcionada frente a un texto como el Búho.
Obras
El tordo vizcayno, s. l. [¿Bilbao?], s. f. [¿1638-1639?]. Reeditado dos veces en el siglo xvii, la última de ellas posterior a 1682. Reproducido, aunque con muchas modificaciones, en el Semanario Erudito de Valladares, t. XXII, Madrid, 1789, pp. 110210. También lo fue en las páginas del diario Euscalduna, posteriormente editado y encuaderno en 1870. Última edición, junto con el Búho gallego y el Pavo andaluz, a cargo de MañaricÚa y Nuere, A. E. de, Polémica sobre Vizcaya en el siglo xvii. El búho gallego y el tordo vizcaíno, Bilbao: La Gran Enciclopedia Vasca, 1976.
Bibliografía
Fernández Albaladejo, P., «Entre godos y montañeses. Reflexiones sobre una primera identidad española», Fernández Albaladejo, P., Materia de España. Cultura política e identidad en la España moderna, Madrid: Marcial Pons, 2007, pp. 287-321.
MañaricÚa, A. E. de, Historiografía de Vizcaya (desde Lope García de Salazar a Labayru), Bilbao: Editorial La Gran Enciclopedia Vasca, 1973, 2.a ed. Reed. ampliada, Bilbao: Universidad de Deusto, 2012.
Monreal Zia, G., «Pensamiento político tradicional vasco en el siglo xvi», Anuario de Historia del Derecho español, 50 (1980), pp. 971-1004.
Cita bibliográfica
Merino Malillos, I., “El Tordo vizcaíno», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 391-392.





