Cargos y oficios
Historiador y bibliógrafo
Trayectoria
Perdió de niño a su padre, Antonio Martín Eguren y Zulueta, agente de negocios en la Corte, quedando él y sus tres hermanos bajo el cuidado de su madre. Esta se preocupó por darle los estudios de primera y segunda enseñanza, que realizó con gran aprovechamiento destacando en la Historia y las Bellas Artes.
Gracias a los beneficios proporcionados por las rentas de una capellanía fundada en la iglesia parroquial de Santa Marina de la villa de Bergara, se pudo dedicar al estudio, libre de preocupaciones económicas. En 1853, Pedro de Egaña, ministro de la Gobernación del reino, le propuso para una plaza de auxiliar en dicho ministerio, trabajo que aceptó, pero que dejó poco tiempo después para dedicarse por completo a su verdadera afición, la investigación histórica.
Aunque Eguren no formó parte del Cuerpo de Archiveros-Bibliotecarios, su obra más conocida es, sin lugar a dudas, Memoria descriptiva de los códices notables conservados en los archivos eclesiásticos de España, obra premiada en el concurso de bibliografía de la Biblioteca Nacional de 1859. Se comenta aquí su obra porque fue pionera en un campo de la investigación heurística que tiempo después casi fue monopolizado por el personal facultativo de los archivos y bibliotecas adscritos al ramo de Instrucción Pública: los índices de códices y cartularios. La obra consta de dos partes: la primera dedicada a la historia de los archivos y bibliotecas y los usos paleográficos de la Alta Edad Media peninsular; la segunda da noticia de los códices más notables procedentes de instituciones eclesiásticas y conservados en diferentes archivos y bibliotecas de España. Responde a principios tanto ideológicos como científicos, porque Eguren quiere romper con el monopolio que hasta entonces habían ejercido los autores extranjeros en la descripción de manuscritos y códices conservados en España. Entre los eruditos españoles prendió un sentimiento de rechazo a depender de repertorios extranjeros que contenían tantas opiniones desfavorables sobre el estado de las bibliotecas españolas. Eguren quiso destacar la riqueza de los códices de origen eclesiástico conservados en las bibliotecas de España. Pero su trabajo resulta muy limitado, algo inevitable, por otra parte, dadas las distancias y lo difícil de acceder a las bibliotecas que todavía conservaba la Iglesia. En realidad, dos son los motivos por los que interesa destacar este repertorio de Eguren. Uno, porque constituyó la primera aportación española seria a la formación de un corpus de manuscritos medievales hispanos. El otro, por el influjo que su obra ejerció entre los miembros del cuerpo. Su obra fue considerada modélica por muchos empleados, condicionó que en el futuro se prestase mayor atención a formar un catálogo de los códices diplomáticos conservados en los archivos servidos por el cuerpo.
Menos conocida, pero no menos importante, es su amplia colaboración en la redacción del artículo «Madrid» en su parte monumental del Diccionario de Madoz
Obras
Loyola, Semanario Pintoresco Español (1842), pp. 4-6.
Memoria histórico-descriptiva del monasterio de Santo Domingo el Real de Madrid, Madrid: Imprenta de D. G. Alhambra, 1850.
Impugnación al folleto publicado por D. José Galofre sobre el estudio de las Nobles Artes en España, Madrid: Imprenta de los señores Montoya y García, 1855.
Descripción del monumento erigido en Madrid para custodiar las cenizas de los Excmos. Sres. D. Agustín Argüelles, D. Juan Álvarez y Mendizábal y D. José M.ª Calatrava, Madrid: Imprenta de Gabriel Alhambra, 1857.
Noticia de la restauración del templo de las señoras Comendadoras de Calatrava, Madrid: Imprenta de Eusebio Aguado, 1858.
Memoria descriptiva de los códices notables conservados en los archivos eclesiásticos de España, Madrid: Imprenta de M. Rivadeneyra, 1859.
Historia del Colegio Imperial de Madrid de la Compañía de Jesús, t. 1 (único publicado), Madrid: Imprenta de Fermín Martínez García, 1869.
«Noticia histórica del origen y condado de Rivadeo», Revista Europea, 3 (1876), pp. 213-222.
La unidad religiosa y la historia, Madrid: Imprenta de Diego Valero, 1876.
Palafox y los jesuitas, Madrid: Imprenta de M. Minuesa, 1878.
Bibliografía
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De la Cruz Herranz, L. M., «Eguren, José María de», Diccionario Biográfico Español, Madrid: Real Academia de la Historia. Edición en línea: http://dbe.rah.es/biografias/6441/jose-maria-eguren-y-santiago (consultado el 2 de octubre de 2019).
Delgado Casado, J., Un siglo de bibliografía en España. Los concursos bibliográficos de la Biblioteca Nacional (1857-1953), t. 1, Madrid: Arco Libros, 2001, pp. 362-365.
Foradada, J., «Biografía-bibliográfica de don José María de Eguren y Santiago», Boletín Histórico, 1 (1880), pp. 69-73.
Martín Martín, T., «Vida y obra de José María de Eguren y Santiago», Boletín de la Real Academia de la Historia, t. 211, cuaderno 2 (2014), pp. 401-428.
Simón Díaz, J., Semanario pintoresco español (Madrid, 1836-1857), Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1946.
Torreblanca López, A., El medievalismo español de la Restauración y el Cuerpo Facultativo de Archiveros (1875-1930), Madrid: Universidad Complutense, Departamento de Historia Medieval, 2017. Tesis doctoral, pp. 158-169, https://eprints.ucm.es/42474/1/T38746.pdf (consultado el 3 de octubre de 2019).





