Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y obras vizcaínos

ECHEBARRIA IBARRA, Trifón (seudónimo Etarte) (Pobeña, Somorrostro, en la actualidad Muskiz, Bizkaia, 1911 – Bilbao, 13 de julio de 1998).

Cargos y oficios

Político, escritor y resistente nacionalista vasco

Trayectoria

Más conocido por Etarte (E. tar T.), anagrama de su nombre con el que firmaba sus numerosos artículos periodísticos. Pasó la mitad de su vida bajo el régimen franquista, que le mantuvo siete años en la cárcel y le condenó a muerte. Fue detenido varias veces, expedientado, multado, amenazado, fichado, censurado y perseguido por sus actividades en la resistencia vasca, desde el final de la guerra de 1936.

Con estos datos, Etarte simboliza la superación de los peores momentos de la historia de Euskadi, junto a otros miles de resistentes activistas vascos. Educado en un ambiente familiar cristiano, de sus padres heredó el tesoro nacional de la lengua vasca. Hacia 1929, tras la caída de Primo de Rivera, Etarte empezó a frecuentar los centros de Juventud Vasca (Euzko Gaztedi), en los que se organizaban cursos y charlas de formación política. En estas actividades intervenían distintos líderes de las juventudes vascas, entre los que destacaba Eli Gallastegi.

Fue en estos encuentros, y directamente desde las enseñanzas (habladas y escritas) de Gallastegi, donde, según su propia confesión, Etarte aprendió nacionalismo y se convirtió en el militante que habría de ser el resto de su vida. Al mismo tiempo, ingresaría en la organización Eusko Mendigoizale Batza, convirtiéndose en uno de los principales activistas de la zona de Durango-Abadiño, donde su familia residía desde comienzo de los años treinta.

El 25 de noviembre de 1933, Echebarria se estrena como articulista político, con una reseña sobre el aniversario de la muerte de Arana, publicada en el Euzkadi, el órgano oficial del PNV. Poco después, tras la puesta en marcha de Jagi-Jagi, Etarte empezará a colaborar con el periódico de los mendigoizales, hasta su último número del 18 de julio de 1936. En estos años de periodismo político en Jagi-Jagi, Etarte llega a publicar más de cuarenta colaboraciones sobre asuntos sociales, obreros y políticos.

Su preocupación por los problemas sociales es notable, en aquellos años de crisis económica y política. Su colaboración con los independentistas patriotas mendigoizales, continuada después en el periódico Patria Libre, descubrirá así el núcleo de su pensamiento social: un firme anticapitalismo de base cristiana y nacionalista, que le acompañará el resto de su vida.

Etarte, igual que Eli Gallastegi, establecía en sus escritos una clara distinción entre su ideología y los ideales comunistas o anarquistas, con quienes buscaban confundirles siempre sus adversarios de viaje en el PNV. Sin embargo, nunca dejará de subrayar, como había hecho Gudari, los ideales político-sociales de aquellos. Frente a la falsedad «nacionalista» de ricos y pobres, predicada por los sotistas dominantes en el partido.

Echebarria perfilará un rotundo rechazo al modelo capitalista autóctono vasco, que ya los aberkides de los años veinte llamaban «vasco-español». Y lanzará el grito «¡Capital sí, capitalismo NO!», en un Jagi-Jagi (27 de enero de 1934) en el que condensa sus posiciones teóricas. Etarte propugna un colectivismo, inspirado en autores cristianos como San Ambrosio, en el que se realice un reparto de la riqueza, verdaderamente fraternal y, por lo mismo, «nacionalista».

La lucha de clases social, de los años treinta, junto a la utilización fraudulenta que la burguesía hace de la religión o la patria, están en la base del perfil editorial del Jagi-Jagi. Uno de cuyos exponentes principales, en sus últimos años, es Trifón Echebarria. Este denuncia en sus artículos con datos y nombres a empresarios y empresas, que tratan de pasar como buenos nacionalistas y mejores católicos. Contra ellos, llega a escribir un artículo titulado «¡Muera el capitalismo!» (7 de julio de 1934), con el consiguiente escándalo de la gente de orden. Expresiones como esta, en la pluma de Etarte, de Gudari o, incluso, de Manu Sota, hijo del banquero y naviero Sota, son las que estremecen al «nacionalismo» biempensante y al sector sotista del PNV. Es decir, a los capitalistas, que habían tomado el poder en el partido de la mano de Sota, tras la muerte de Sabino Arana.

Sin embargo, a pesar de estos ataques y de la existencia de intereses diferentes en lo social y en lo nacional, los mendigoizales, con Etarte al frente, no dejaron de renovar en los años treinta la oferta táctica de Eli Gallastegi: la articulación nacional vasca, en un Frente Nacional. Son los meses en los que el comunionismo del PNV (de la mano de José Antonio Aguirre, Manuel de Irujo o Juan de Ajuriaguerra) trataba de llegar a los primeros acuerdos estatutarios con el gobierno español, a través de Indalecio Prieto, el principal valedor del PSOE en Madrid.

A medida que la opción autonómica se convierte en la única del nacional-sotismo, los ataques de Etarte y los suyos, en el Jagi-Jagi, se incrementan. Después de que numerosos militantes, entre ellos Gudari, hayan abandonado la militancia en el PNV, en 1934, los artículos de Etarte son cada vez más radicales, en sus ataques a la estrategia y a las relaciones de los representantes vascos en las Cortes, con las autoridades españolas. De este modo, en vísperas de la guerra española, se había producido de hecho una segunda ruptura nacional vasca. Cuyos efectos y consecuencias serán ocultados, sin embargo, por el propio conflicto y su resultado negativo para todos los nacionalistas vascos.

Al estallar la guerra de 1936, Etarte tenía veinticinco años. Dos años antes había abandonado la militancia en el PNV, siguiendo el ejemplo de Eli Gallastegi, Manu Eguileor, Manu Sota, Jemein y un grupo importante de líderes mendigoizales. La Federación de Mendigoizales, de la que Etarte formaba parte en sus cargos directivos, promovió una encuesta entre diversas personalidades políticas, para resolver la duda sobre la entrada o no de los vascos, en una guerra que consideraban española. El resultado fue favorable a la no intromisión de los vascos. Con este sondeo y a cambio de esta participación, los mendigoizales enviaron a Etarte a entrevistarse con José Antonio Aguirre. En su visita, el joven nacionalista propuso al político «curtido», que estaba negociando con el Gobierno de Madrid la intervención vasca, una salida independentista. En sus propias palabras: «Fui a ver a Aguirre para sugerirle que los mendigoizales se apoderasen de la primera partida de armas, antes de que pudieran descargarla. De ese modo quedaría asegurada la superioridad nacionalista y la causa de la independencia. [Pero] Aguirre se mostró horrorizado: eso sería traicionar al Frente Popular. Yo que tenía solo veinticinco años, repliqué: la única traición que conozco es la traición a mi país».

Con esta negativa, los mendigoizales no tuvieron otra opción que formar parte del Ejército Vasco, bajo las órdenes del mando republicano-español. Constituyeron dos batallones, mientras el gobierno español, como compensación, concedía un Estatuto de Autonomía e incluía a Manuel Irujo, en un gobierno español de coalición. Momento en el que Luis Arana se daba de baja en el Partido Nacionalista que él y su hermano Sabino habían fundado en 1895.

En esta movilización, pactada entre PNV y PSOE, Trifón Echebarria fue acuartelado con el resto de mendigoizales. Pero pronto sería reclutado para llevar la dirección de una publicación periódica, destinada a informar a los batallones vascos. Este nuevo periódico, llamado Patria Libre, bajo la dirección de Etarte, sustituyó en la práctica a Jagi-Jagi, que había dejado de editarse el mismo 18 de julio de 1936. Entre notables dificultades, el nuevo rotativo llegó a publicar quince números, hasta el 25 de abril de 1937. En la publicación, Etarte retomará los principales contenidos del jagijagismo. Sus editoriales, tal como él mismo escribió, tenían como propósito «alzar nuestra voz de pueblo sojuzgado, que ansía vivir libre». Lo cual le llevó en ocasiones al debate con el propio Gobierno Vasco y a padecer la censura del departamento de Gobernación.

Tras la guerra, Etarte fue encarcelado con miles de sus compañeros de armas. Juzgado y condenado a muerte, acusado de rebelión militar. Y después de seis años de cárcel, indultado junto a los demás en 1943, después de que la derrota alemana en El Alamein y la presión angloamericana suavizaran algo el formato represivo del ejército franquista.

Como muchos de los gudaris derrotados, Etarte se reintegró a la vida civil en aquel estado de libertad condicional. Siguió manteniendo los mismos ideales políticos y sociales, tratando de reconstruir un pequeño formato de resistencia, en medio de la atroz represión franquista de los años cuarenta. Los mendigoizales mantuvieron contactos, hicieron reuniones y trataron de ayudar materialmente a aquellos de sus compatriotas que seguían presos del régimen.

A finales de los años cincuenta, Etarte es de nuevo encarcelado con algunos compañeros, acusado de «actividades ilícitas contra el Estado». Algo que, sin embargo, no atemorizó al joven mendigoizale, que pronto entró a formar parte de un grupo clandestino de ayuda a los presos: Euzko Abertzale Laguntza-Ayuda Patriótica Vasca. Un organismo creado para facilitar ayuda material, a los presos o a sus familiares, en medio de la oleada represiva del franquismo.

A finales de los años sesenta, Ayuda Patriótica encuadraba a representantes de una docena de grupos y partidos, entre ellos ANV, PNV, ETA, Jagi-Jagi, ELA, etc. Su principal actividad consistía en la recogida de dinero entre militantes y simpatizantes, para cubrir los gastos judiciales o hacer entregas directas a familiares necesitados. Una de las ayudas de la organización fue el pago de gastos del equipo de abogados defensores, que intervino en el conocido Proceso de Burgos, contra la dirección de ETA (1970).

Tras la muerte de Franco (1975) se inició un movimiento popular, tratando de conseguir una Amnistía general para los casos de políticos y sindicalistas, sancionados por el régimen. Echebarria estuvo también presente en este movimiento; destacaría el trabajo y la iniciativa de las Gestoras Pro-Amnistía, de las que Etarte fue uno de sus activistas más destacados. Cofundador y miembro de la dirección, llegó a ocupar el puesto de Tesorero, participando directamente en la organización y convocatoria de la Semana Pro-Amnistía, en la manifestación de setiembre de 1976 o en el encierro protesta de candidatos electorales en San Antón, en vísperas de las elecciones de junio de 1977. Por todo ello fue acusado, detenido y multado.

Además de sus actividades e iniciativas militantes, durante el franquismo, Etarte siguió con su labor de escritor y periodista. Junto a José Mari Errazti fundó y puso en marcha la revista Enbor. En ella se publicaban artículos de otros nacionalistas, como Eguileor, Altuna, Orixe, etc., que trataban de sortear la férrea censura y mantener el espíritu de la resistencia vasca. Entre 1962 y 1964, fechas de su publicación, Etarte tuvo un papel primordial como escritor y como editor. Sus aportaciones representaban la literatura política y social del periodo. Hasta que fue suspendida definitivamente, Enbor se perfiló como un documento indispensable para entender los problemas que tenían la historia, la cultura y la lengua vascas, para ser divulgadas en condiciones normales.

En el primer posfranquismo, con la aparición de la nueva prensa nacionalista (Deia, Egin) Etarte volvió a tratar, esporádicamente, los asuntos vascos con especial atención a la preocupación independentista. Se conocen así sus opiniones sobre el debate histórico de Navarra, sobre el Pacto de Bayona y asuntos de relieve como la Amnistía, el frente nacional, etc. También entrará en debates como el enfrentamiento entre autonomistas e independentistas, la participación electoral e incluso en la polémica del momento sobre la central nuclear de Lemoiz. Algunos de sus artículos son conmemoraciones de aniversarios, donde glosa a nacionalistas como Sabino Arana o Telesforo Monzón.

Los últimos escritos de Etarte, en 1978, fueron en la revista Punto y Hora de Euskal Herria, tratando sobre las esencias del nacionalismo vasco y recuperando el ideal independentista de la fundación aranista. Después de cuarenta y cinco años de militancia, y tras sus numerosos artículos políticos (1933-1978), Etarte cerraba el bucle de sus creencias, retomando la doctrina inicial del -«Euzkotarren aberria, Euzkadi da». Escribe defendiendo este principio como el más firme, elocuente y sencillo del nacionalismo vasco y criticando las desviaciones repetidas en el nuevo autonomismo, mientras se entristece literalmente por la aparición de las mismas diferencias y divisiones de antaño.

Obras

Trifón Etxebarria publicó centenares de artículos en diversos medios nacionalistas: el diario Euzkadi (1933), los semanarios Jagi-Jagi (1932-1936) y Patria Libre (1936-1937), las revistas Enbor (1960-1966) y Punta y Hora de Euskal Herria (1977-1978) y en los diarios Deia y Egin (1977-1998). Una selección de sus publicaciones:

«La sobra de Sabin», Euzkadi, noviembre de 1933.

«La familia obrera», Jagi-Jagi, núm. 59, 2 de enero de 1934, p. 3.

«La familia obrera (Continuación)», Jagi-Jagi, núm. 60, 6 de enero de 1934, p. 6.

«¡Capital sí, capitalismo no!», Jagi-Jagi, núm. 62, 27 de enero de 1934, p. 8.

«¡Muera el capitalismo!», Jagi-Jagi, 7 de julio de 1934.

«Qué es la cuestión social», Jagi-Jagi, núm. 64, 10 de mayo de 1934, p. 7.

«Masas socialistas», Jagi-Jagi, núm. 65, 19 de mayo de 1934, p. 6.

«Masas católicas», Jagi-Jagi, núm. 66, 26 de mayo de 1934, p. 6.

«Capitalistas católicos», Jagi-Jagi, núm. 68, 9 de junio de 1934, p. 2.

«¡Farsantes, fariseos!», Jagi-Jagi, núm. 70, 30 de junio de 1934, p. 5.

«Capitalismo y orden social», Jagi-Jagi, núm. 72, 14 de julio de 1934, p. 6.

«Catalunya por su independencia», Jagi-Jagi, núm. 75, 4 de agosto de 1934, p. 6.

«Obligaciones de la propiedad», Jagi-Jagi, núm. 76, 11 de agosto de 1934, p. 5; núm. 78, 25 de agosto de 1934, p. 5; núm. 80, 8 de septiembre de 1934, p. 5; núm. 81, 15 de septiembre de 1934, p. 6.

«Hoy como ayer, y siempre igual», Jagi-Jagi, núm. 77, 18 de agosto de 1934, p. 5.

«Responsabilidad y disciplina», Jagi-Jagi, núm. 83, 30 de noviembre de 1935, p. 3.

«Sinceridad», Jagi-Jagi, núm. 100, 9 de mayo de 1936, p. 2.

«Aspectos económicos y sociales del País Vasco» (sobre sociología vasca), en Zabala Arana, J. de, El Euzkera: ¿qué es y qué ha sido?, Bilbao: Ellacuría, 1963, pp. 18-23.

«Aspectos económicos y sociales del País Vasco» (Tributo al papa Juan XXIII), en Zabala Arana, J. de, El Euzkera: ¿qué es y que ha sido?, Bilbao: Ellacuría, 1963, pp. 18-23.

«Instituciones jurídico-sociales en el Derecho vasco» (los alcaldes de ferrerías), en Arana Goiri, S., Pliegos euskeralógicos, Bilbao: Ellacuría, 1963, pp. 35-39.

«Aspectos económicos y sociales del País Vasco» (defensa de los Fueros), Errizale. Pacem in terris, y nosotros, vascos, Bilbao: Ellacuría, 1964, pp. 28-37.

«Carta a Sabino Arana-Goiri», Punto y Hora de Euskal Herria, núm. 166 (30 de noviembre a 6 de diciembre de 1978), p. 49.

Bibliografía

Fraser, R., Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. Historia oral de la guerra civil española, Barcelona: Crítica, 1979, 2 vols. (I, p. 264; II, pp. 335-336).

Lorenzo Espinosa, J. M., «Trifón Etxebarria “Etarte”: una biografía nacionalista», en VVAA, Nacionalismo vasco: un proyecto de futuro con 110 años de historia (Artea): Sabino Arana Kultur Elkargoa = Fundación Sabino Arana, [1998], 12 vols., t. I, pp. 135-146.

Lorenzo Espinosa, J. M., y Renobales, E., Trifon Etxebarria «Etarte» 1912-1998. Biografía de un abertzale, EHK. Euskal Herriko Komunistak, Ed. en línea: https://abertzalekomunista.net/es/relato-historico-2/historia-del-mlnv/biografias-proceso-de-liberacion/671-trifon-etxebarria-etarte (consultado el 10 de julio de 2021).

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