Cargos y oficios
Historiador, pintor, jurista y lingüista.
Trayectoria
Conocido como Echave «el Viejo» para distinguirle de su hijo homónimo. Baltasar de Echave se trasladó a Nueva España en 1573, siendo residente en México con seguridad en 1582, fecha en la que se casó con Isabel de Ibia, hija del pintor y paisano Francisco de Ibia (conocido como Francisco de Zumaya), con el que colaboró en varias obras pictóricas. Inició Echave toda una saga de reconocidos pintores mexicanos: sus hijos Manuel y Baltasar Echave Ibia (conocido este último como «el Joven» o «Echave de los Azules») y su nieto Baltasar de Echave Rioja. Su obra como pintor no es muy extensa pero sí de una alta calidad. Estaba formado en el gusto manierista florentino, y su temática fue exclusivamente religiosa. Muy famoso como pintor en su época, se le compara con sus coetáneos Juan de Juanes, Bartolomé Murillo o Francisco Zurbarán. De hecho, se le considera el fundador del nuevo arte hispano-mexicano.
Tenía formación jurídica y como tal en 1606 llegó a desempeñar una magistratura, la de oidor de la Real Audiencia de México.
A pesar de que en su época obtuvo fama como pintor y de que en la actualidad sea conocido como historiador y apologista de la lengua vasca, él tenía muy clara su triple condición: la de servidor público, pintor y escritor. Por ello, en el frontispicio de sus Discursos de la lengua… nos dejó un grabado autorretrato en el que aparece con un pincel y una pluma en la mano y una orla que dice: Patriae et pencilium et calamun utroqueae artifex D. D., que podría traducirse por: «A la patria, el pincel y la pluma, el artífice dedicó por igual».
Su única obra conocida, los Discursos de la lengua Cántabra-Bascongada…, es la más completa e interesante de las publicadas en el siglo xvii sobre socio- lingüística e historia de la lengua vasca. Un trabajo apologético, pero también analítico de la situación de la lengua, su evolución, las causas de esta y todo ello basado, por una parte, en argumentos toponímicos y etimológicos clásicos, pero también en la experiencia propia y el conocimiento tanto de la lengua vasca como de las lenguas indígenas de Nueva España.
Su pensamiento hay que situarlo en la misma línea del licenciado Poza, Esteban de Garibay o Martínez de Zaldibia. Tubalista, vasco-cantabrista y, muy especialmente, podría considerársele el vascoiberista por excelencia. En efecto Echave defendía, a partir de un análisis de topónimos, que la lengua vasca, traída a Iberia por Túbal, estuvo extendida por toda la Península y fue la primera hablada en España. Es más, el castellano sería una lengua derivada del vasco, a causa de la corrupción causada por el contacto con el latín. El castellano era una lengua «extranjera» en Cantabria (Vasconia) pero que no estaba mal que los vascos la supieran, pues en cierto modo era una forma de conocer mejor la propia lengua: el euskera. Cantabria, nunca conquistada por romanos, ni godos, ni sarracenos, habría permanecido sin mezcla racial ni idiomática, y esta limpieza de sangre y pureza lingüística se erigían en los cimientos de la ideología foralista e igualitarista. Por lo demás, constata Echave la situación de declive lingüístico ya perceptible a finales del siglo xvi; la lengua vasca desprestigiada, marginada e insultada por los foráneos, pero también perdida, olvidada, minusvalorada por los naturales del País, malogrando su estatus de antiquísima y propia de España. Resulta muy interesante el argumento con el que trata de explicar el fenómeno del abandono de la lengua por parte de sus hablantes y muy especialmente por aquellos que, como él, emigraban a América en busca de fortuna. Precisamente esta era la causa, según Echave, de tal abandono y pérdida: la codicia. Miles de vascos dispuestos a enriquecerse rápidamente abandonaban el País para dirigirse a las Indias donde se «desnaturalizaban» y perdían el idioma.
En cualquier caso, la lengua y la historia como soporte y justificación de planteamientos político-ideológicos, actitud que se mantendría en muchos ensayistas hasta nuestros días.
Obras
Discursos de la lengua Cántabra-Bascongada compuestos por… Introdúcese la misma lengua, en forma de una Matrona venerable y anciana, que se quexa, de que siendo ella la primera q. se habló en España, y general en toda ella la ayan olvidado sus naturales, y admitido otras Extranjeras. Habla con las Provincias de Guipúzcoa y Vizcaya, que le han sido fieles, y algunas vezes con la misma España, México: Henrrico Martínez, 1607.
Bibliografía
Galindo y Villa, J., «Baltasar de Echave, el Viejo», El Estudiante, México, año I, t. I (1913).
Madariaga Orbea, J., Apologistas y detractores de la lengua vasca, Donostia-San Sebastián: Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia, 2008.
Victoria, J. G., Un pintor en su tiempo: Baltasar de Echave Orio, México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1994.
Cita bibliográfica
Madariaga Orbea, J., “Echave Orio, Baltasar de”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 449-450.





