Cargos y oficios
Relojero, comerciante, bibliotecario y archivero
Trayectoria
Étienne-Édouard Ducéré, más habitualmente conocido como Édouard Ducéré, nace en el núm. 27 de la calle Port-Neuf (una las más céntricas de la localidad labortana de Bayona) apenas un año después del estallido de la revolución de 1848 que liquidará definitivamente el régimen monárquico en Francia. Tanto en su forma absolutista como templada o constitucional.
Su medio social es el de la pequeña burguesía bayonesa. Su padre, Pierre-Romain Ducéré, hijo de Armand Ducéré, propietario en la localidad de Mont-de-Marsan, su lugar de nacimiento, posee un negocio de relojero en la villa en el número 27 de Port Neuf. Tal y como consta en el folio 23 vuelto del registro civil donde se inscribe su acta de matrimonio, Édouard, nacido de la unión de Pierre-Romain con Sophie Lecussan (nativa de Bayona, hija de Marguerite Amestoy y de Pierre Lecussan, mercader perfumista en dicha localidad), heredará tanto el negocio como la profesión de relojero de manos de su padre, si bien cursará estudios de Primaria en la Institution Fenouillas de los Allées Marines de Bayona antes de ser iniciado en ese oficio. Por lo demás, su formación será fundamentalmente autodidacta. Según otro historiador bayonés, Jean-Baptiste Daranatz, que escribirá una corta biografía suya, su interés por la Historia y su cultivo comenzó con su afición a la Numismática y el descubrimiento de una medalla con una inscripción árabe. Deseando descifrarla, iniciará sus incursiones a la biblioteca municipal de Bayona, que serían constantes desde ese momento.
A diferencia de lo que ocurre con otros eruditos labortanos, contemporáneos suyos, como Antoine d’Abbadie, esos conocimientos de lenguas orientales, aparte de para componer alguna obra sobre las concomitancias entre el euskera y el árabe, no le serán de utilidad para grandes viajes de exploración. En efecto, Édouard Ducéré apenas abandonará su Bayona natal, donde morirá en el año 1910. Tan solo consta que, prestando servicio militar al final del segundo imperio francés, en el año de 1870, será destinado de las baterías de Bayona al servicio telegráfico del puerto militar y comercial de Le Havre. Tras la derrota y fin del segundo imperio napoleónico (del que, como nos dice Daranatz, levanta minuciosa acta en su correspondencia familiar, mostrando ya sus maneras de futuro historiador), Ducéré regresará a Bayona y no constan grandes viajes —no al menos con fines de descubrimiento y exploración— tras ese desplazamiento por razones militares.
Desde ese año de su regreso continuará con su profesión de relojero en compañía de su padre primero (hasta su muerte en 1883) y de su madre después, si bien comenzará en paralelo una prolífica carrera como historiador espoleado por ese interés en las lenguas orientales y la Numismática (los registros actuales de la Biblioteca Nacional francesa, de hecho, recogen hasta 59 títulos diferentes en los que participa de algún modo o es el autor principal). Según señala Daranatz, entrará en la Société des Sciences, Lettres et Arts de Bayonne a partir del año 1879. Su básica formación escolar y su destino profesional al frente del negocio familiar de relojería no serán, desde luego, impedimentos para que, desde ese momento, dé rienda suelta a su pasión personal por los estudios históricos, la cual satisfará con sus continuas visitas a la Biblioteca Municipal. Su relación con ese ambiente intelectual bayonés le llevará a trabar amistad con Dulaurens, el archivero de Bayona, y con Bernadou, erudito bayonés. Ambos le instruirán en el manejo y lectura de la documentación histórica de diversos archivos locales. El resultado de esa afición y de esa instrucción le llevará a ser nombrado secretario de la Société des Sciences, Lettres et Arts de Bayonne. Posteriormente en el año 1880 logrará, por esa constante labor de erudición, el grado de bibliotecario adjunto de Bayona y el de bibliotecario jefe y archivero de la villa en 1908. A partir de ese año 1880 comenzará también una larga lista de investigaciones y publicaciones a la que el canónigo Daranatz destina casi veinte páginas en su pequeña biografía dedicada a Ducéré y que divide en seis epígrafes. A saber: primero, «Vasco y Vascos», segundo, «Dialectos gascones» y un tercer epígrafe que Daranatz definía como «Bayona» y se subdividía a su vez en: I. Archivos municipales; II. Topografía; III. Historia local; IV. Visitantes de importancia, y V. Napoleón. En el cuarto epígrafe Daranatz agrupaba obras de «Historia regional», en el quinto «Guerra y marina» y en el sexto lo que definía como «Varia». Ese vasto conjunto de publicaciones se plasma desde ese momento en numerosos artículos en el Bulletin de la Société des Sciences, Lettres et Arts de Bayonne. Daranatz apunta que el primero será uno dedicado al proyecto de invasión de Laburdi por holandeses y españoles en el año 1674, que aparecerá el 9 de julio de 1881. Ya antes de eso, sin embargo, Ducéré ha publicado obras más extensas. Es el caso de la que dedicará al asedio de Hondarribia en 1638. Obra de desigual factura, por las discrepancias entre los datos documentales que él manejará y los españoles, que dan versiones absolutamente divergentes acerca de la importancia de ese asedio. Un tema sobre el que volvería (como es habitual en su vasta obra) en el año 1892, con un estudio documental en torno a ese mismo hecho. Esa tendencia, algo chovinista, desaparece, sin embargo, de la siguiente obra que publica en 1881: L’armée des Pyrénées occidentales. Éclaircissements historiques sur les campagnes de 1793-1794-1795, en la que da una visión completamente ponderada, e igualmente documentada, del impacto real de la revolución en Gipuzkoa tras la invasión de 1794 por las tropas de la República francesa, transcribiendo reveladores documentos en los que se ve a los notables guipuzcoanos enteramente afectos a la Revolución francesa, vitoréandola en sus reuniones.
A partir de esos dos primeros años Ducéré continuará una incansable labor como historiador de Bayona y otras ciudades vascas como Donostia-San Sebastián. Una labor que abarcará un amplio marco cronológico, desde la Edad Moderna hasta la época de las guerras napoleónicas, y dará lugar a numerosos títulos, algunos de ellos investigaciones verdaderamente monumentales como su Histoire des rues de Bayonne (una detallada Historia de las calles de Bayona que abarcará seis tomos) y a una prolífica cantidad de diversos estudios históricos. De ella surgen títulos notables como el Journal de bord d’un flibustier (1686-1693): d’après un manuscrit de la Bibliothèque Nationale, donde Ducéré reconstruye la vida azarosa de un corsario bayonés durante el reinado de Luis XIV; o, en 1895, otra obra monumental sobre el tema: la Histoire maritime de Bayonne. Les corsaires sous l’ancien régime. La época napoleónica, tanto a un lado como otro de los Pirineos, será, como indicaba la clasificación de Daranatz, otro de los puntos fuertes de esa intensa labor historiográfica. Así, aparte de numerosos artículos sobre el Primer Imperio publicados en prensa, Ducéré será, acaso, el único historiador vasco que ha escrito casi simultáneamente una obra sobre el asedio de Donostia en el año 1813 y de Bayona en 1814. Sin descuidar por ello su bien demostrada inclinación por la Historia marítima, como lo demuestra en Les Corsaires basques et bayonnais sous la République et l’Empire, publicada en el año 1898, y donde combina ambas temáticas. Algo que se refleja también en su monumental y detallado estudio sobre las abdicaciones de Bayona, que publica en el año 1897 bajo el título de Napoléon à Bayonne, d’après les témoins oculaires et des documents inédits.
La biografía que Daranatz le dedicara también nos descubría otra faceta de Ducéré. En este caso como literato, autor de varias novelas históricas. Así en 1886, junto con Paul Dive, publicará una novela histórica titulada La belle armurière ou un siège de Bayonne au Moyen Àge, obra ambientada en el asedio castellano de 1378 a Bayona y donde una bella armadora de esa localidad, Paulette de Panburlat, inicia un romance con uno de los sitiadores, Esteban, que, finalmente, por amor a ella, abandona el campo castellano. En el prefacio de esa novela, Ducéré ya muestra las líneas históricas de investigación que forjarán (a lo largo de los años siguientes y hasta 1910) su extensa obra. Sin embargo Ducéré volverá, tal y como nos indica la lista de Daranatz, a ejercer como novelista histórico. Esta vez en solitario con L’Émigrée ou les Tirailleurs basques, publicada como folletín en el periódico L’Avenir entre 1887 y 1888 y ambientada en un periodo —la Revolución de 1789— que conoce bien gracias a sus investigaciones sobre la época y su impacto en el País Vasco. También escribirá Édouard Ducéré diversos cuentos, publicados en 1891 bajo el título Contes d’un bibliophile bayonnais, en uno de los cuales Daranatz lo verá reflejado como un viejo erudito bayonés que vive sin mujer (tal y como le recrimina uno de sus sobrinos), pero rodeado de fascinantes manuscritos y libros.
Ducéré morirá en pleno ejercicio de esta vasta labor, en el año 1910, en su casa bayonesa de la Rue des Faures, sin apartarse de esa metódica y plácida vida de burgués erudito. Tras su deceso, la Comisión de Archivos Municipales publicará, en dos volúmenes, la que se califica como su obra póstuma, el Dictionnaire Historique de Bayonne. Un compendio enciclopédico de complejo proceso de edición, datando su primer volumen del año posterior a la muerte de Ducére, 1911, y el segundo que será publicado cuatro años después, ya en plena Primera Guerra Mundial, en el año 1915. Abarcando desde la letra «L» de «Labat» hasta la «Z» de «Zo» de Achille Zo, pintor nacido en 1826 en Bayona.
Obras
(selección). Recherches historiques sur le siège de Fontarabie en 1638, Bayonne: Imp. de Lamaignère, 1880.
L’armée des Pyrénées occidentales. Éclaircissements historiques sur les campagnes de 1793-1794-1795, Bayonne: Libª. Hourquet, 1881.
Invasion du Labourd et siège de Fontarabie (1636-1638). Lettres et documents, Bayonne: [s. n.], 1892.
Histoire maritime de Bayonne. Les corsaires sous l’ancien régime, Bayonne: E. Hourquet, 1895.
Le siège de Saint-Sébastien, 1813, Pau: Ribaut, 1896.
Napoléon à Bayonne, d’après les témoins oculaires et des documents inédits, Bayonne: Hourquet, 1897.
Les Corsaires basques et bayonnais sous la République et l’Empire, Bayonne: Imp. A. Lamaignère, 1898.
Bayonne sous l’Empire. Le Blocus de 1814, d’après les contemporains et des documents inédits, Bayonne: Lamaignère, 1900.
Dictionnaire Historique de Bayonne, Bayonne: Imp. A. Foltzer, 1911-1915, 2 vols.
Bibliografía
Daranatz, J.-B., «Édouard Ducéré», RIEV, t. 5 (1911), pp. 502-532.
Fuentes. Registro Civil departamental. Conseil départemental des Pyrénées-Atlantiques, service Archives. État civil. Acte de mariage, Pierre-Romain Ducéré et Sophie-Catherine Lecussan, Bayonne, 05/06/1848, AD64, 5 MI 102/35. Recurso en línea: http://earchives.le64.fr/archives-en-ligne/ark:/81221/r17808zmssvrjk/f447 (consultado el 25 de octubre de 2020).





