Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y obras de la Corona de Castilla

CORREA, Luis (segunda mitad siglo XV – primer tercio siglo XVI).

Cargos y oficios

Cronista castellano.

Trayectoria

Nada sabemos de Luis Correa salvo lo que trasluce su Historia de la con­quista del reino de Navarra. Participó en aquella campaña, entre julio y diciem­bre de 1512, acompañando de cerca a don Fadrique Álvarez de Toledo, segundo duque de Alba, capitán general del ejército enviado por Fernando el Católico. Según reconoce en el proemio, escribió por encargo de don Gutierre de Padilla, de quien se confiesa «servidor», sin más precisiones; se trataba de «que pues en ella me fallaba [en la guerra de Navarra], que della escribiese». No es hombre de armas sino un humanista que elabora su crónica para ensalzar la memoria pública del conquistador de Navarra. El encargo de Gutierre de Padilla para que escribiera sobre su «sobrino» don Fadrique de Toledo bien pudo ser poste­rior a la campaña y que, durante la guerra, Correa desempeñara otras funcio­nes, quizá como secretario en el entorno de Alba. Desconocemos si escribió al­gún otro trabajo historiográfico o si se trató de una obra excepcional en su vida.

Se imprimió con urgencia, sin completar los huecos de algunos nombres, en noviembre de 1513 en Toledo. Y, probablemente, pretendió también justi­ficar la conquista («Y porque a muchos es inocto qué fue la causa de mover al rey de España a tomar el reino de Navarra […], puse aquí brevemente la causa de ella»), anteponiendo un capítulo sobre el cisma y las guerras de Italia. Co­mienza su Historia con la entrada del ejército desde Vitoria, y la concluye con la solemne recepción del duque de Alba como general victorioso por la corte de Fernando el Católico en Burgos. Poco después, en Valladolid, se organizó una entrada a la antigua del propio rey como conquistador de Granada, Nápoles, África y, ahora, Navarra. La obra de Correa y la impresión de su crónica co­rresponden a la euforia providencialista y expansiva que vive Castilla por estas fechas.

Don Gutierre de Padilla (muerto en 1515), a quien Correa dedica su obra, era comendador mayor y clavero de la Orden de Calatrava y presidente del Consejo de Calatrava. Conoció y trató a su «sobrino» don Fadrique en la Gue­rra de Granada, donde este fue capitán general y se labró una gran reputación militar. Esto, y su inquebrantable fidelidad a Isabel y a Fernando, le valió que se le confiara el mando del ejército que defendió el Rosellón contra los france­ses 1503, y el que se preparó para hostigar a Francia desde Gipuzkoa en 1512, aunque terminara por conquistar Navarra.

Narra la campaña de 1512 dentro del marco interpretativo greco-romano clásico, en el que la guerra constituye el escenario propio de las virtudes de los grandes hombres. Correa presenta su obra, sobre todo, con una finalidad moral y política: la exaltación del segundo duque de Alba como modelo de virtudes demostradas en la guerra de Navarra (estratega, negociador, buen cristiano, buen señor, etc.). Y se aprecia otro objetivo, quizá no del todo secundario en 1513. Alba había tenido que retroceder y abandonar apresuradamente las Tie­rras de Ultrapuertos por unos meses, y tampoco había aprovechado la retirada del ejército francés para aniquilarlo. Algunos consideraban excesiva su pru­dencia, que podía confundirse con cobardía o pasividad, y se habían levantado voces contra él: de ahí que Correa le defienda en la última página frente a los envidiosos de su fortuna. La elaboración literaria del texto, escrito en romance y no en latín, se atuvo a los recursos de la historiografía clásica que imitaban los humanistas del momento: discursos en boca de los actores para explicitar sus razonamientos; digresiones históricas para colocar al duque de Alba y su conquista al nivel de los grandes conquistadores griegos y romanos.

Esta obra proporcionó la trama básica de acontecimientos y personajes que utilizaron todas las historias posteriores, aunque muy pocos leyeron direc­tamente a Luis Correa. Diez años después, el prestigioso cronista y humanista Elio Antonio de Nebrija preparó un De bello navariensi libri duo (editado en Granada 1545), probablemente por encargo de Lorenzo Domínguez de Car­vajal, consejero de Castilla en los primeros años de Carlos I. Tradujo al latín la obra de Correa, la reescribió elegantemente y la completó con otro tipo de reflexiones interpretativas, sin añadir información relevante ni considerar los episodios bélicos posteriores de los que fue testigo.

Correa construyó su Historia como un retablo de actuaciones personales según la lógica del honor caballeresco de la nobleza. Aunque el actor princi­pal es el duque de Alba, aparece bien flanqueado por otros muchos titulados castellanos, por sus hijos y parientes, y por los grandes capitanes, a los que llama a escena como en una epopeya colectiva de Castilla. Por el contrario, no menciona a ningún aragonés, y los navarros implicados, el condestable y los beamonteses, resultan personajes secundarios. Las escaramuzas que rodean el asedio de San Juan de Pie de Puerto o el de Pamplona se convierten en de­mostraciones de valor individual, lo mismo que el gran desfile de la entrada en Pamplona demostraba la apostura y galanura de los caballeros. El duque de Alba es presentado como compendio de virtudes nobles: prudencia para discer­nir la ocasión, ecuanimidad en la adversidad y en la fortuna, generosidad con el pueblo, sacrificio físico, energía en la decisión, ambición de honor. Y, como no podía ser de otro modo, el rey don Juan es presentado como su antagonista: desaprovecha la ocasión de tomar Pamplona desguarnecida, se desespera en el infortunio hasta las lágrimas, no impide el saqueo de la comarca en daño de sus súbditos.

En toda esta guerra, Navarra funciona como escenario pasivo de un con­flicto entre españoles y franceses. Correa demuestra un conocimiento superfi­cial e impreciso de la rivalidad banderiza, a la que apenas concede relevancia. Cuando el rey don Juan intenta tomar Pamplona lo hace al frente de «gascones y bearneses y sus caballeros» y no como rey de los navarros; y en los gritos con que se animaban, «ellos nombraban Francia, Alemania, Navarra, y los nuestros, España, Castilla». Correa no juzga la actitud de los navarros, a los que no re­conoce ningún protagonismo sobre su destino. No critica la actitud de quienes se marcharon con el que creían que era su rey considerándolos traidores, pero tampoco alaba a los que apoyaron la causa de Castilla.

Obras

La conquista del reyno de Nauarra: dirigida al ilustre y muy magnifico señor don Gutierre de Padilla, comendador mayor de la orden de caualleria de Calatraua, presi­dente de las ordenes de Santiago, Calatrava y Alcántara, del consejo secreto dela reyna nuestra señora, hecha por Luys Correa, Toledo: en casa de Juan Varela de Salamanca, el 1 de noviembre de 1513. Facsímil: A Coruña: Órbigo, 2016. Reed. Yanguas y Mi­randa, J. (ed.), Historia de la conquista del reino de Navarra por el duque de Alba, gene­ral del ejército del rey Fernando el Católico, en el año de 1512, escrita por Luis Correa, e ilustrada con notas y con un prólogo y breve compendio de la historia de dicho reino, por don José Yanguas y Miranda, secretario de la Diputación provincial de Navarra e individuo de varios cuerpos literarios, Pamplona: imprenta de Longás y Ripa, 1843. Facsímil: Valladolid: Maxtor [2005]. Reed. Usunáriz Garayoa, J. M. (ed. y prólogo), La conquista del reino de Navarra, Pamplona: Diario de Navarra, 2002.

Bibliografía

Hinojo Andrés, G., «El Bellum navarriense de Nebrija y la Conquista del reyno de Navarra de L. Correa», Maestre, J. et al. (eds.), Humanismo y pervivencia del mundo clásico. Homenaje al Profesor Luis Gil, Cádiz: Universidad de Cádiz, 1997, pp. 1421-1429.

Tamburri Bariain, P., «Luis Correa: un testimonio coetáneo de la conquista de Navarra», III Congreso General de Historia de Navarra, Pamplona: Gobierno de Navarra, 1994 (ed. en CD-rom).

— «Fuentes históricas para la guerra de 1512. Estudio y edición de una crónica castella­na, Ms. BN 9.198», Príncipe de Viana, vol. 60, núm. 217 (1999), pp. 493-533.

Cita bibliográfica

Floristán Imízcoz, A., “Correa, Luis”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 632-634.

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