Cargos y oficios
Paleógrafo, diplomatista, historiador y profesor universitario.
Trayectoria
Hijo de Sebastián Canellas Gall y de M.ª Dolores López Gimeno, y hermano de José M. (fallecido en 1944) y de Ana M.ª, cursó sus estudios de primera enseñanza en el Colegio Politécnico de Zaragoza y el bachillerato en el Instituto. Se licenció en Derecho y Filosofía y Letras en las antiguas Facultades de la plaza de la Magdalena (1935) con maestros de reconocido prestigio, como Minguijón, Sancho Seral, Prieto Castro, Usón Sesé y, sobre todo, el latinista Pascual Galindo y el historiador Giménez Soler. Durante los años siguientes, y hasta 1936, completó sus estudios en Sevilla, Barcelona, Münster, Salamanca y Nancy. En 1939 fue nombrado profesor auxiliar temporal en la Facultad de Filosofía y Letras y dos años después se le encomendó, en la de Leyes, un curso de «Historia General del Derecho», docencia que compaginó con otros encargos concernientes a Letras («Historia General de la Cultura», «Historia de España en la Antigüedad» y «Edad Media»). Todo ello le serviría de preparación en su futuro cursus académico. En 1942 alcanzó el grado de doctor en la Universidad Central con la tesis Estudio diplomático de los documentos de Sancho Ramírez. En 1944, con treinta y un años, obtuvo mediante concurso oposición la cátedra de Paleografía y Diplomática de la Universidad de Santiago de Compostela, que desempeñó durante dos años, donde creó escuela y conoció a la que pronto sería su esposa. En 1945 contrajo matrimonio, en Altsasu/Alsasua, con M.ª de los Ángeles Anoz Navaz, natural de Pamplona/Iruña y licenciada en Filosofía y Letras, con quien tuvo amplia descendencia: tres hijos y siete hijas, tres de las cuales (Magdalena, Beatriz y Betania) desempeñan o han desempeñado puestos de responsabilidad en otros tantos archivos (Indias, Archivo de la Corona de Aragón y Municipal de Zaragoza, respectivamente). En 1946, mediante concurso de traslado, consiguió la cátedra de Paleografía y Diplomática de la Universidad de Zaragoza, lo que le permitió regresar a su alma mater y a su ciudad, donde permaneció hasta su muerte.
Trabajador incansable, fue capaz de compaginar tareas muy dispares dentro y fuera de la universidad. Ejerció su magisterio en las aulas universitarias, impartiendo las asignaturas propias de su cátedra junto con otras disciplinas, como «Historia General de la Cultura» y «Metodología y crítica históricas». Dirigió numerosas tesis de licenciatura y doctorales, y formó a muchos profesores, archiveros e investigadores que posteriormente ejercieron como tales por toda la península y por algunas universidades extranjeras. En la Universidad ocupó los cargos de decano de la Facultad de Filosofía y Letras (ya lo había ejercido en 1945 en la de Santiago de Compostela), secretario general (1947-1954), vicerrector (1968-1972 y 1974-1977) y rector en funciones. Como investigador desplegó una actividad incesante, revisando y microfilmando numerosos fondos archivísticos que posteriormente dio a conocer en publicaciones de gran rigor científico. Especial devoción mostró hacia Jerónimo Zurita, primer cronista del Reino, cuya obra publicó y recreó en diversos y voluminosos trabajos. Fue homenajeado por la Facultad de Filosofía en 1969 con un volumen de 1.014 páginas en el que participaron 68 autores de reconocido nivel (Suma de estudios en homenaje al Ilmo. Dr. Ángel Canellas López) y en 1983, con motivo de su jubilación, por los miembros del entonces Departamento de Paleografía y Diplomática, liderados por Ángel San Vicente Pino, su discípulo predilecto, con un libro y un acto entrañable y multitudinario de despedida.
Cronista oficial de la provincia de Zaragoza a perpetuidad, de cuya capital era hijo predilecto, en atención a sus méritos científicos, sabiduría y prestigio fue académico correspondiente de la Real Academia de la Historia y miembro activo de las Comisiones Internacionales de Paleografía y de Diplomática (de esta última fue vicepresidente y miembro de honor). Dirigió los centros culturales más importantes de Zaragoza: promotor y director de la Institución Fernando el Católico de la Diputación (1977-1985), director de la Cátedra Zurita y de la revista Cuadernos de Historia Jerónimo Zurita, presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis (1983-1991), director de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País (1987-1991) y decano del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados. En 1983, al cumplir setenta años, se jubiló por imperativo legal, cuando estaba en plenitud de facultades. Por eso, siguió volcado en la investigación y promocionando, entre otras cosas, la celebración de los Congresos de Historia de la Corona de Aragón, cuya comisión permanente presidía. Falleció el 28 de diciembre de 1991.
Ordenado y meticuloso, era afable en el trato, ingenioso y frecuentemente irónico. De genio fuerte y visión clara, supo concitar sentimientos complejos e incluso contradictorios y rara vez pasaba desapercibido. Dejó un considerable rastro documental escrito en apuntes y minutas, tanto en archivos públicos como en el legado familiar, y una huella imborrable como paleógrafo, diplomatista, historiador, profesor y maestro.
Canellas, intelectual profundamente cristiano, contribuyó a la historiografía de los obispos de Pamplona con un episcopologio del siglo XVI, aunque su investigación se centró fundamentalmente en la cancillería real de Navarra y en sus monarcas, una tierra por la que sentía un cariño especial. El hecho de estar casado con una pamplonesa y el haber pasado largas estancias veraniegas en el valle de Atetz/Atez sin duda tuvo mucho que ver en ello. También se interesó por la historia del País Vasco. Aunque su producción, amplísima (más de 225 títulos entre libros y artículos científicos), versa fundamentalmente sobre Aragón.
Obras
«Un documento original del rey Sancho Garcés II Abarca», Estudios de Edad Media de la Corona de Aragón, I (1945), pp. 149-192.
«Contribución a la historiografía de los obispos de Pamplona», Estudios dedicados a Menéndez Pidal, vol. I, Madrid: CSIC, 1950, pp. 435-464.
«García Sánchez de Nájera, rey de Pamplona, 1035-1054», Cuadernos de Investigación. Geografía e Historia, 5 (1979), pp. 135-156.
«De la incorporación de Guipúzcoa a la Corona de Castilla», En la España Medieval, 3 (1982), pp. 11-20.
La cancillería del reino de Navarra desde Teobaldo I a Blanca, Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 1984, 143 pp.
«Notas sobre una treintena de misivas reales del siglo XIV al Capítulo catedralicio de Pamplona», PV. Anejo, 7 (1987), pp. 53-64.
«Anotaciones codicológicas y diplomáticas a un formulario real navarro del siglo XV», PV. Anejo, 7 (1987), pp. 65-82.
La colección diplomática de Sancho Ramírez, Zaragoza: Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, 1993.
Bibliografía
SANZ FUENTES, M.ª J., «Tres paleógrafos. José Trenchs Odena – Luis Núñez Contreras – Ángel Canellas López», Medievalismo, 2 (1992), pp. 235-238.
VICENTE DE CUÉLLAR, B., «Don Ángel Canellas López», Anuario de Ciencias Historiográficas de Aragón, IV (1991), pp. 13-19.
VVAA, Homenaje a la memoria del Excelentísimo Señor D. Ángel Canellas López por la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, de Zaragoza, y la Real Sociedad Económica de Amigos del País, con la colaboración del Excmo. Cabildo Metropolitano y la Universidad de Zaragoza, Zaragoza: Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, 1992, 53 pp.





