Cargos y oficios
Periodista, historiador y activista político y social
Trayectoria
Hijo de un soldado liberal destinado en Errenteria en la Guerra Carlista y de una joven renteriana, Bozas se crió en una familia muy humilde que pronto marchó de Errenteria aunque siempre mantuvo un gran vínculo con esta villa. Autodidacta, empezó a trabajar desde niño. A los doce años fue pinche de panadería repartiendo pan a la Villa hasta 1900. Entonces conoció las historias y leyendas que reflejó luego en su obra. Seguidamente fue chico de imprenta y aprendiz de tipógrafo en varios periódicos, descubriendo así su vocación, el periodismo.
Del periodismo pasó al activismo político socialista. A edad muy temprana dirigió un semanario en Eibar, Adelante, siendo unos artículos antimilitaristas en él publicados los que provocaron su marcha a América, con tan solo diecisiete años.
En América trabajó como periodista en Argentina y Montevideo. Publicó un folleto, El Alcoholismo, problema que le interesaba desde una perspectiva social y regeneradora. En la capital uruguaya, siendo corresponsal de la revista La Baskonia, se implicó en los debates que sacudían a la comunidad vasca a cuenta de la inclusión o no de los vasco-franceses en el Centro Vasco. Formó parte de los favorables que, en marzo de 1912, crearon un nuevo centro bajo el nombre de Euskal Erria. Elegido secretario de este, desde el mes de junio dirigió el periódico del mismo nombre por poco tiempo ya que, enfrentado a sus compañeros, salió de ambos cargos tras un breve conflicto.
Activista a ambos lados del océano, escribió artículos sobre la situación del movimiento en Uruguay y Chile en el semanario Vida Socialista. Al poco tiempo se instaló en la ciudad argentina de Tres Arroyos a dirigir La Voz del Pueblo, participando en los enfrentamientos entre las facciones político-caciquiles del lugar.
En 1916 participó, junto con otros muchos autores, en la obra Los baskos en la Nación Argentina, como autor de parte del capítulo «los baskos en el Uruguay». La obra pretendía ser la Historia de un siglo de inmigración vasca en Argentina. Profusa y elegantemente ilustrada, introdujo capítulos sobre Historia vasca y otros sobre la participación de los vascos en el descubrimiento y conquista del continente y sobre personajes argentinos y uruguayos de raíz vasca.
A comienzos de 1921 regresó a San Sebastián pletórico de iniciativas: una conferencia en el Ateneo sobre Argentina que resultó polémica, un intento de semanario en Leitza —en la línea argentina de enfrentamiento entre facciones locales—, un intento fallido de periódico defensor de los intereses del Círculo Easonense; para terminar entrando como redactor en La Voz de Guipúzcoa, de donde salió por desavenencias con su director a los pocos meses, en 1922.
Durante los meses de septiembre y octubre de 1921 escribió en La Voz unos artículos titulados: «Rentería, en la Leyenda y en la Historia». Estas ocho crónicas, recopiladas, ampliadas y, en algún caso, recortadas, son las que dieron lugar a su obra principal —Andanzas y mudanzas de mi pueblo. Rentería en la memoria y en la historia— editada a continuación, en octubre de 1921. «Respondiendo a la gentil demanda de algunos amigos, he reunido mis crónicas en el presente librito, corregidas y aumentadas para mayor martirio del lector. He ampliado la parte histórica y biográfica, ya que parece generalmente aceptada la teoría de Carlyle sobre la eficacia de la biografía en el conocimiento de la historia. A veinticinco suben en este libro las crónicas publicadas en La Voz y, si esto no acrecienta un ápice el interés del libro, en cambio revela las insuperables e inimitables facultades opiáceas de su autor».
El libro se estructura en 25 capítulos, dedicados unos a su historia personal y familiar, otros a esas historias y leyendas que recogió de su familia y de sus visitas a Errenteria y algunos más a aspectos de la Historia de la villa. Bozas se sumergió en la documentación que proporciona el rico archivo municipal de Errenteria además de en el trabajo de Juan Ignacio de Gamón. Esto le permitió recoger el devenir de la localidad desde su fundación, allá por 1320, y aderezarlo con «historias», pleitos y sucesos recogidos de esa misma documentación. Y, sobre todo, realizar un verdadero compendio de pequeñas biografías de renterianos ilustres: hombres de armas, marinos y viajeros; pero también, y esto de forma especial, de hombres de cultura: poetas, filósofos, oradores y eclesiásticos ilustrados. No desdeñó Bozas la cultura popular en su vertiente euskaldun pues los últimos capítulos los dedicó a los bertsolaris renterianos y escritores en euskera.
Como bien dice Koldo Mitxelena en el prólogo que escribió para la reedición bilingüe que en 1976 publicó el hijo de Evaristo, Rodolfo, «creo que Evaristo Bozas Urrutia como periodista que era escribió unos artículos, reunidos luego en un libro, con la menor pretensión de que aquello fuera la Historia con mayúsculas de su pueblo natal». No era esa su voluntad, sino más bien, con clara intención periodística, realizar una serie de crónicas en las que se alternaran los hechos históricos más destacables con viejas historias y leyendas transmitidas por la memoria oral, de ahí su subtítulo.
En abril de 1923 salió a la luz El País Vasco, con Bozas como director, iniciativa de personas interesadas en la política provincial pero marginadas del poder provincial que dirigía la Diputación. Su programa se centraba en la renovación del Concierto Económico izando como bandera la autonomía vasca dentro de la unidad territorial del Estado. A los pocos meses se produjo el pronunciamiento de Primo de Rivera ante el que dio, al principio, un discurso ambivalente frente a lo que llamaba «el nuevo régimen somatenista». No lamentaba la caída del anterior régimen y veía con simpatía los ánimos regeneracionistas del nuevo, criticando precisamente la creación del Gran Somatén Español, del que temía un intento de crear una milicia partidaria al estilo de las Camisas Negras italianas. Estimaba conveniente la dictadura, pero breve, «pues el temor nos asalta a que este régimen no alcance a comprender los ideales de la nación y que se perpetúe en la Dictadura». Bozas y sus compañeros del Consejo Editorial captaron los nuevos cauces que abría a su participación el régimen y por ellos se internaron.
El País Vasco se convirtió en representante de una facción del primorriverismo guipuzcoano desde donde Bozas lanzaba una campaña tras otra contra lo que denominaba «la vieja política». Contra el integrismo y su diario, La Constancia, contra los dirigentes de la Diputación en 1924, contra la facción mayoritaria del Ayuntamiento donostiarra en 1926 y en el intento por hacerse con el control del partido primorriverista Unión Patriótica en 1927. La gran parte de ellas terminaron en fracaso, concluyendo con la expulsión del partido de sus amigos a fines de 1927.
También se implicó en la organización de los sindicatos libres surgidos, en los años previos, como contrapeso a la CNT, protagonistas de «los años de plomo» de Barcelona por su enfrentamiento con este sindicato y apoyados por sectores del propio Directorio que buscaban contrarrestar a la UGT. Convirtió El País Vasco en su órgano oficioso, emprendiendo, con escaso éxito, una labor de fundación de agrupaciones en la provincia. En noviembre de 1927 participó en el III Congreso de los Sindicatos Libres. Incluso se llegó a dar por segura su designación, en representación de los mismos, para un puesto en la Asamblea Nacional Consultiva, el intento de parlamento corporativo de Primo de Rivera, pero el nombramiento nunca llegó.
Repentinamente, el 8 de enero de 1928, El País Vasco anunció que dejaba su dirección porque regresaba a Argentina, a Tres Arroyos. Allí fue a dirigir El Diario del Pueblo, órgano de una de las facciones que se disputaban el poder local. La lucha, que incluía detenciones, asesinatos, asaltos al ayuntamiento y hasta un secuestro, se enconó a partir de la llegada de Bozas, quien inició una campaña a cuenta del juego de las quinielas. El 18 de abril de 1929, yendo por la noche a la redacción, se topó con uno de ellos intercambiando unas violentas palabras. Bozas dio un bastonazo a su interlocutor y este le contestó con tres tiros en el estómago y en la pierna que acabaron con su vida.
La noticia tardó casi un mes en llegar a Europa. De las reacciones destaca el artículo del escritor César González-Ruano en El Heraldo de Madrid. Definió a Bozas como «hombre expansivo, amable y violento. Violento en su generosidad y fiebre de aventura. La ciudad donde vivía le ahogaba» poniendo en boca de Evaristo palabras que, para el autor, eran muy definitorias de su carácter: «La juventud es estúpida […]. Prefiere morirse de asco aquí por no cambiar de café. Además, el miedo a la muerte es cosa que no entiendo. La muerte llega lo mismo en Archanda que en Arequipa. Te están cuidando el estómago y te matan de una puñalada o un par de tiros».
En 1928 había publicado su último folleto conocido, «La Tragedia del Emigrante». En su etapa de organizador de los sindicatos libres ya se había ocupado de la situación de los obreros españoles emigrantes. Vuelto a Argentina insistía en ella solicitando al Gobierno español que tomara medidas para protegerlos.
Obras
El Alcoholismo (1908). Folleto.
«Los baskos en el Uruguay», en Los baskos en la Nación Argentina, José R. de Uriarte, director de La Baskonia, Buenos Aires, 1916.
Andanzas y mudanzas de mi pueblo. Rentería en la leyenda y en la historia, San Sebastián: Ed. José María Otegui, 1921. Reed. bilingüe: Nere herriaren ibillaldiak eta gora-beherak (Errenteria kondairan eta ipuin-zaharretan) = Andanzas y mudanzas de mi pueblo: (Rentería en la leyenda y en la historia); R. Bozas-Urrutiak ikuskatu, aumentada con una traducción al euskera y notas de Rodolfo Bozas-Urrutia, San Sebastián: Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, 1976.
La Tragedia del Emigrante, 1928. Folleto.
Bibliografía
Álvarez Gila, O. (coord.), Organización, identidad e imagen de las colectividades vascas de la emigración, siglos xvi-xxi, Leioa: UPV-EHU, 2010, p. 213.
Irujo Ametzaga, X., e Irigoyen Artetxe, A. M., La Sociedad de Confraternidad Vasca Euskal Erria de Montevideo (Uruguay), Vitoria-Gasteiz: Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2007.
Sanz Goikoetxea, E., «Ideologia eta gatazka Montevideoko euskal etxeen eraketetan», Uztaro: giza eta gizarte-zientzien aldizkaria, núm. 69 (2009), pp. 25-49, https://eu.wikipedia.org/wiki/Evaristo_Bozas





