Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Obras y autores de vasconia continental

BERDECO, Gustave (Jean Baptiste Étienne Gustave Berdeco Diriart) (Garris/Garrüze, Baja Navarra, 1855 – Garris/Garrüze, 11 de marzo de 1899).

Cargos y oficios

Abogado e historiador

Trayectoria

Sus padres fueron Jean-Baptiste Berdeco y Marie-Caroline Diriart. Contrajo matrimonio con Pauline de Laurent, con la que tuvo al menos dos hijos: Jeanne, que murió en 1892, y Adolphe René, nacido en 1895.

Gustave Berdeco, abogado, era hijo de una familia cuyos representantes habían ocupado cargos electos en Garris/Garrüze desde 1750.

En su artículo sobre las costumbres morales del País Vasco, presentado en el congreso sobre las tradiciones vascas celebrado en San Juan de Luz en 1897, Berdeco reúne los elementos que considera que constituyen los cimientos de una nación, en particular el clima y la geografía perfectos de los que goza el País Vasco, cuyos habitantes han disfrutado siempre de una civilización reconocida y de gran independencia. Incluso la probable fecha tardía de cristianización de los vascos es interpretada favorablemente por Berdeco, ya que habría propiciado una fe joven y verde, sin que los vascos hubieran tenido que latinizarse o romanizarse. El artículo es una especie de panegírico. Sin utilizar el término tan importante para Van Gennep, describe emotivamente y de forma bastante ahistórica los «ritos de paso», como el matrimonio, para destacar las costumbres morales de los vascos. También insiste en la importancia de las relaciones de vecindad, que igualmente están ritualizadas. Ve en estas costumbres morales «hitos anteriores a la civilización actual». El texto es valioso por lo que sugiere sobre el ambiente y los posicionamientos ideológicos de la época en los círculos conservadores.

Berdeco había publicado en 1892 una interesante monografía: Garris, sa foire et son marché. El libro comienza con el conocido proverbio vasco: «Es imposible entenderse, es como en la feria de Garris». Efectivamente, la famosa feria de Garris/Garrüze es un elemento importante del libro. Hace un breve recordatorio histórico sobre Garris/Garrüze y su castillo, el asedio de la ciudad y el incendio de Saint-Palais/Donapaleu. Trata de su iglesia, de sus abades laicos y de los caballeros hospitalarios, para llegar hasta los orígenes de la feria, sus privilegios, la corte de los decanos, el barón de Uhart y las referencias a la cetrería. Sus habitantes enviaban por aquel entonces representantes a los estados de Navarra. Berdeco recurre también a la toponimia viendo en el nombre de «Garruze», los elementos gain y harri luze, «altura larga y pedregosa». Jean-Baptiste Orpustan también ve en este nombre el significado de «cresta rocosa».

En referencia a las guerras de religión del siglo xvi, durante la «persecución religiosa», los vascos hicieron prisioneros a los ministros protestantes y a sus 40 soldados, al grito de «Viva la Iglesia católica». Para calmar la situación, Juana de Albret envió a su hijo, el futuro Enrique IV, que fue recibido con respeto como perteneciente a la estirpe de los soberanos navarros y del Cid Campeador; los habitantes le regalaron el castillo. No obstante, los conflictos se reanudaron por culpa de Juana de Albret, que prohibió las procesiones y las misas (bajo pena de muerte). Durante un levantamiento, en Saint-Palais/Donapaleu en 1569, se ejecutó en la horca a tres participantes. Berdeco lo ve como «el admirable espectáculo de la sublevación vasca», comparable a la de la Vendée de 1793 con los chuanes. Relata las diversas escaramuzas y la incursión de los caballeros navarros en Béarn, donde quemaron Nay, asegurando «represalias justificadas por los males de los que él (Luxe) había sido víctima y espectador». En otro capítulo menciona la antigüedad de las fortalezas como Pellegrin y Urdos, Sorhoueta, Montlau, Pédeluxe, Goyenechea, y da los nombres de personas que ocuparon cargos en el municipio. Vuelve a hablar de la participación en las cruzadas de Arnaud de Laguinge en 1130, que partió para expulsar de España a los moros en apoyo a los cristianos del otro lado de los Pirineos y murió en el asedio de Fraga en 1149. Berdeco hace la siguiente reflexión sobre la nobleza: «Digamos que el de no es una prueba de nobleza. No significa nada si el nombre patronímico no va precedido de la palabra “noble” en las escrituras antiguas. Se puede ser perfectamente noble sin el de y ser totalmente plebeyo con esa partícula que se encuentra unida a todos los nombres en las escrituras anteriores a la Revolución». En la reseña favorable de esta obra que hizo Dubarat califica esta observación como muy acertada.

Berdeco muestra que Garris era un lugar próspero. Su feria anual ya existía en el siglo xi y disfrutaba de muchos privilegios de los reyes de Navarra. En 1548 aparece por primera vez el barón de Uhart, como protector de la feria. Se especifican las atribuciones de sus protagonistas así como las mercancías que se vendían en ella, que reunía a catalanes (armas, incluidas las navajas de muelle), productores de la Alta Navarra (vino y aceite), suletinos (cabras y ovejas), bearneses (verduras y recipientes), labortanos (bovinos, márregas y capas), artesanos de Labastide-Clairence (clavos, campanas)… Al final del libro, ve la feria como el lugar ideal para confraternizar entre vascos. La feria cayó en declive hacia 1766.

Berdeco resume después el larguísimo conflicto que enfrentó a Garris con la vecina localidad de Saint-Palais, en particular en torno a la celebración del mercado. Esta hostilidad entre las dos entidades está impresa en la memoria de los vecinos, ya que sigue estando viva aún hoy día en el siglo xxi y Berdeco quería demostrar en su obra su permanencia; por supuesto, apoya claramente a Garris y desgrana las vicisitudes históricas que ha sufrido, así como los golpes bajos urdidos por Saint-Palais en su contra. Recientemente, en 1997, Garris ha visto cumplido su deseo de separarse de Saint-Palais.

Berdeco no es un historiador profesional, pero su monografía permite descubrir el papel de una ciudad eminentemente conocida por su gran feria y también comprender mejor los enfrentamientos y los resentimientos casi seculares que se deben tener en cuenta en la historiografía. También sale en defensa del Antiguo Régimen, de acuerdo con sus alternativas en el tenso contexto de finales del siglo xix sobre las cuestiones de religión y «modernismo».

Hasta su muerte en 1899, Berdeco colaboró como redactor, desde su fundación en 1887, en el semanario Eskualduna.

Obras

Histoire d’une cité basque-navarrais. Garris, sa foire et son marché, Saint-Palais: Clèdes, 1892, 32 pp.

«Les coutumes morales au Pays Basque», Congrès sur la tradition au Pays Basque, Paris: Le Cougy, 1899, pp. 179-190 (reed. Elkar en 1982).

Bibliografía

Généalogie et Histoire des Familles Pays Basque-Adour Maritime. Garris. Table des Décès, période 1892-1904, http://www.ghfpbam.org/GSP/HTML/COMMUNES/Garr/Garr_S12.htm (consultado el 20 de febrero de 2021).

Dubarat, V., transcripción de Berdeco 1892, en Études Historiques et Religieuses du Diocèse de Bayonne, I, 1892, pp. 592-593.

Orpustan, J.-B., Nouvelle toponymie basque: noms des pays, vallées, communes et hameaux de Labourd, Basse-Navarre et Soule, Pessac: Presses universitaires de Bordeaux, 2006, 244 pp.

Fuente:

Généalogie et Histoire des Familles Pays Basque-Adour Maritime, https://www.ghfpbam.org/chercherActe.php?maZone0=Garris&maZone3=&maZone1=berdeco&prenom1=&maZone2=&prenom2=&maZone4=&dateInf=1850&dateSup=1900&Type=DECES&type=S&Mode=&Tri=&premier=o&Submit=Chercher+ (consultado el 20 de febrero de 2021)

P. S. [necrología de Gustave Berdeco], Eskualduna, núm. 613, 17 de marzo de 1899, p. 1, https://lab.prentsa.eu/Eskualduna-17-03-1899-Treizieme-annee-No-613?lang=fr (consultado el 20 de febrero de 2021).

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