Cargos y oficios
Escritor, abogado y diputado provincial de Bizkaia. Padre de Ramón de Basterra
Trayectoria
Mario pertenecía a una familia muy ligada a la vida bilbaína, como demuestra el hecho de que algunos de sus antepasados desempeñaran cargos en la administración pública y municipal. Fue bautizado en la parroquia de San Antonio Abad de Bilbao, siendo sus padres D. Francisco de Basterra y Butrón, natural de Plentzia (Bizkaia), y doña Isabel de Esturo y Goicoechea, natural de Bilbao. Fueron hermanos de Mario, Ramón (nacido en Bilbao el 31 de agosto de 1845, distinto del homónimo sobrino, el poeta), Luisa y Felisa de Basterra y Esturo. Estudió la carrera de Derecho en la Universidad Central de Madrid entre 1877 y 1883, licenciándose en Civil y Canónico. Al mismo tiempo se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras entre 1877 y 1881 (AHN, Universidades, 6378, Exp. 3).
Poco tiempo después Mario empezó a ejercer como abogado del Ilustre Colegio de Bilbao y diputado provincial. El 27 de mayo de 1887 se casó en la parroquia de San Nicolás de Bari de Bilbao con María Josefa de Zabala Puente [hija de Ramón de Zabala Elguera, natural de San Pedro de Abanto (Bizkaia), y de Dolores de la Puente Mendieta, nacida en Truzios (Bizkaia)], teniendo cuatro hijos: el relevante poeta Ramón José Leonardo de Basterra Zabala (nacido en Bilbao el 14 de marzo de 1888 y fallecido en Madrid, 17 de junio de 1928); M.ª Carmen Felisa (Plentzia, 1889, esposa de su pariente Luis de Basterra Casas); Francisco de Paula Manuel María (Plentzia, n. 1891) y Mario.
De su época de estudiante en Madrid sabemos que frecuentaba las veladas del Círculo Vasco-Navarro, en una de las cuales leyó «El cuento de la abuelita», un poema de 119 versos dedicado a su «buen amigo Juan Carlos de Guerra» (el conocido genealogista y heraldista guipuzcoano, San Sebastián, 1860-Arrasate/Mondragón, 1941), publicado en el primer semestre de Euskal-Erria de 1883, donde evoca nostálgicamente su infancia junto a su abuela al mismo tiempo que alegóricamente defiende el fuerismo de las «santas libertades de las cuatro hermanas».
El matrimonio Basterra-Zabala vivía en la casa de D. Andrés de Isasi, marqués de Barambio, en el núm. 1 actual de Bidebarrieta. Es un magnífico edificio donde la familia vivió hasta la muerte prematura, a los treinta y ocho años, del abogado D. Mario, el 8 de abril de 1897, cuando la viuda y sus cuatro hijos se fueron tutelados a vivir a casa de D. Luis de Basterra, hermano del difunto. No conocemos detalles de la infancia y adolescencia de los hijos de Mario, pero, a juzgar por lo que sabemos de la biografía del primogénito y literato Ramón, fue esmerada, pasada en la casa solariega de otra tía en Plentzia, estudiando las primeras letras en el colegio San Antonio de Bilbao, el bachillerato en el colegio de los jesuitas de Orduña y la licenciatura en Derecho en las Universidades de Valladolid y Salamanca. Acabada la carrera solía hacerse un primer viaje al extranjero.
Al morir en 1897, Mario era un brillante y exitoso abogado, tesorero del Colegio de Abogados de Bilbao, que, aprovechando la efervescencia económica, había impulsado la publicación de carácter profesional Bilbao Marítimo y Comercial, órgano de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao.
Solo conocemos dos obras de Mario, el aludido poema narrativo «El cuento de la abuelita» (1883) y un tratado jurídico, cuyo extenso título describe su contenido: Vizcaya minera su historia, legislación foral derecho vigente conforme a las leyes, reglamentos, reales órdenes y demás resoluciones complementarias dictadas para su ejecución, á la jurisprudencia civil, administrativa y contenciosa y á cuantas disposiciones se refieren á la adquisición, explotación, desagüe y tributación de las minas por don Mario de Basterra, abogado del Ilustre colegio de Bilbao (Bilbao, 1894).
Es este un libro muy útil «al minero o a quien con la propiedad minera se relacione», en el que se estudia minuciosa y completamente la provincia de Bizkaia bajo el punto de vista mineralógico. Basterra, con gran laboriosidad y competencia, lo compila y estudia todo, abarcando la historia de la minería en Bizkaia, desde los más remotos tiempos hasta la legislación moderna. El mismo Mario declara en «Nuestro Objeto», firmado en Bilbao el 21 de abril de 1894, que «al publicar este libro no nos proponemos decir en él nada nuevo». En la primera parte compila los datos esparramados en distintas obras y actas de las juntas de las diputaciones forales, dirigida a exponer sucintamente el Derecho que en el Señorío de Bizkaia había regido la propiedad minera y las vicisitudes por que esta había pasado. En la segunda parte, intenta poner orden en la confusa legislación española vigente, ordenada en forma que para conocerla no se hiciese indispensable la enojosa consulta de innumerables leyes, reglamentos, decretos, reales órdenes, etc. No pretendía hacer un juicio crítico de las leyes que regulan la propiedad minera, sino solo, lo cual no era poco, poner de relieve, su deficiencia y falta de unidad, lo cual, unido «a la negligencia que en ocasiones se observa en algunos funcionarios, convierten al minero en verdadero siervo de la Administración» (Vizcaya Minera, p. 276).
El reformista Mario había tenido en su juventud cierta querencia literaria, aptitudes heredadas luego por su hijo primogénito, el conocido poeta Ramón Basterra. Solo conocemos el aludido poema «El cuento de la abuelita», en el que nos detendremos, dado su tufillo reivindicativo de los Fueros. Al parecer fue publicado en Euskal-Erria, sin intervención del autor, según la siguiente nota: «Debemos a uno de nuestros colaboradores [probablemente Juan Carlos de Guerra, a quien está dedicado] copia de esta composición de un joven escritor bilbaíno, a la que damos cabida gustosísimos en Euskal-Erria». Son 119 versos agrupados en 17 estrofas de siete versos, bastante irregulares (versos entre cinco y ocho sílabas métricas, con una frecuente rima asonante en los versos 2-4 y 5-7). El poema está estructurado en tres partes; en la primera (cuatro estrofas) evoca la niñez con nostalgia («¿por qué no seré aún niño?») junto a la abuela, contadora de dulces historias (sorguiñas) después de cenar; en la segunda parte, y la más larga (diez estrofas), la abuela narra alegóricamente la triste historia de las libertades perdidas del pueblo vasco. La llorosa abuela habla del «Roble que se ha quedado sin hojas» en un rincón del norte, donde «las Cuatro Hermanas» (País Vasco y Navarra) «eran ricas, nobles, valientes y libres» hasta que puso en ellas sus ojos la cruel envidia. Vasconia no fue esclava de los romanos, porque «había mucho hierro tras la montaña». Los vascos hicieron saltar en cien mil pedazos la espada goda. Pero «un día maldito su viejo padre [el Estado Español] les quitó a las Cuatro Hermanas, riquezas y las santas libertades», sin duda aludiendo a la abolición de los Fueros en 1876. La tercera parte (tres estrofas) es una solapada defensa de los Fueros, porque «mi tierra cifra su dicha en ser libre». Sabe ser fiel e hidalga y que al herir a su padre (España) se hiere a sí misma (Euskadi). Por tanto, Mario parece un fuerista con el ímpetu de un joven poeta alejado de su tierra, sin atisbarse rasgos nacionalistas y menos separatistas.
Obras
«El cuento de la abuelita. Poesía», Euskal-Erria, t. VIII (1883, primer semestre), pp. 144-145.
Vizcaya minera: su historia, legislación foral y derecho vigente…, Bilbao: Imp. de la Casa de Misericordia, 1894, 394 pp.
Bibliografía
Auñamendi, «Basterra, Mario de», Auñamendi Euskal Entziklopedia. Ed. en línea: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/basterra-mario-de/ar-11991 (consultado el 9 de diciembre de 2020).
Blanco, J. R., Ramón de Basterra, El resplandor de la locura, Bilbao: Muelle de Uribitarte Editores, 2012.
Ortega Gallarzagoitia, E., «Ramón de Basterra y su imagen de Bilbao», Bidebarrieta, 8 (2000), pp. 397-408.
Fuentes. AHN, Universidades, 6378, Exp. 3.





