Cargos y oficios
Abogado y director del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid
Trayectoria
Hijo mayor de Pío Basanta Díaz (diputado por el partido conservador de Cánovas) y Piedad de la Riva (hija de Justo de la Riva, del Consejo Privado de Isabel II), fueron sus hermanos María (casada con Francisco Mendizábal García), Julián (abogado, tesorero de Hacienda en Valladolid) y Miguel (casado con María Arévalo Arévalo). Él casó con María Blanca Sagardia, con la que tuvo por única hija a Carmen Basanta Sagardia, que casó con Gerardo Perdiguero. Su nieta, Carmen Perdiguero Basanta, casó con Pedro García del Pozo, que llegó a ser presidente de las Cámaras de la Propiedad Urbana de España y delegado de estas en la Unesco.
Alfredo fue un gran erudito e investigador. Aunque estudió la carrera de Derecho nunca ejerció, y se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Salamanca, donde su tío, Miguel de la Riva, fue rector.
Ingresó por oposición en el Cuerpo facultativo de Archiveros Bibliotecarios y Arqueólogos el 28 de julio de 1905, empezando a prestar sus servicios en la Biblioteca Universitaria de Valladolid.
El 30 de enero de 1906 sustituyó a Espejo Hinojosa como director de la Real Chancillería de Valladolid, beneficiándose el archivo «de sus buenas cualidades profesionales y personales», pues ese mismo año el Ministerio de Gracia y Justicia cedió al de Instrucción Pública el mismo, pasando a regentarlo el Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Estaba conformado por cuatro pisos con veinticinco salas «en las que se rezumaban los ecos de los siglos xv al xix», con cuatro principales Secciones [Pleitos civiles de fuero común, Ejecutorias (1325-1835), Pleitos de Hidalguía y Pleitos de Vizcaya, además de reales provisiones, libros y documentos sueltos, sobresaliendo por su número los primeros], donde Basanta y su cuñado Francisco Mendizábal trabajaron catalogando y clasificando más de 2.000 legajos.
La Sección «Pleitos de Hidalguía», instalada en la «Sala de Hijosdalgo», con más de 70.000 pleitos, era por entonces la preferida del público, muy especialmente por los genealogistas, porque en ella encontraban material abundante para sus trabajos. Como director del Archivo, Alfredo Basanta comenzó la catalogación de la documentación de dicha Sala, cuyos documentos databan de finales del siglo xv hasta el año 1834 (año en que se dio una nueva organización judicial y cambió la competencia y la jurisdicción de la Chancillería). Las papeletas eran sencillas, ya que solo expresaban el nombre y cuantos apellidos constasen del litigante, el pueblo de su vecindad, la fecha, y en ocasiones alguna circunstancia que contribuyese a identificar su personalidad. La fecha generalmente era tomada del escrito de demanda o petición, pero faltaban muchas, las cuales tampoco estaban contenidas en los expedientes provisionales.
La Sala de Ejecutorias, altamente consultada, era el «alma del archivo», y las ejecutorias (1620-1834) fueron ordenadas en más de 53.000 fichas por Mendizábal, al igual que los más de 600 legajos de los Pleitos de Vizcaya (con ayuda de Manuel Sagardia, en trabajo subvencionado por la Diputación de Bizkaia). La documentación de la Sección de Vizcainías, por su parte (que se hallaba dentro de los Pleitos de Vizcaya), fue trabajada y publicada por Alfredo Basanta. Los pleitos civiles, instalados en 12 Salas, fueron catalogados en parte (las escribanías de Zarandona y Walls) por Mendizábal en varios miles de papeletas.
Al decir de Corral Castanedo en el prólogo de su libro Páginas castellanas, que ambos cuñados «transformaron lo que antes era una montaña de papeles desparramados en archivo con mayúsculas, haciendo posible la reconstrucción sobre la historia genealógica española, de tal modo que quienes se dediquen al estudio de linajes deben recurrir a esos trabajos, a esas fichas impresas con sus inconfundibles caligrafías, a sus obras para libar en ellas el néctar que dejaron las huellas de dos grandes archiveros con una constancia benedictina». Gracias a su labor es posible «obtener copias de documentos perdidos y rehacer genealogías imposibles por la destrucción de archivos». «Modelo de funcionarios, hicieron posible y efectiva una vinculación con los descendientes de aquellos que, separados por dos, tres o más generaciones, residían en las Indias o en cualquier lugar de la geografía del universo».
Alfredo Basanta necesitó más de once años para la catalogación de las hidalguías, siguiendo un orden alfabético, a la que la consideró una obra personalísima y la mayor satisfacción de su vida. En su amplia obra realizó la recogida y publicación de la información genealógica que se recoge en los pleitos, más que una descripción de los mismos.
Su labor fue reconocida con diversos cargos y honores. Fue condecorado con la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, la de Carlos III y la de Isabel la Católica. Fue miembro Correspondiente de las Reales Academias de Historia de España, Venezuela, Buenos Aires y Chile, y recibió el título de caballero de la Orden Civil de Alfonso XII.
Obras
Libro de curiosidades relativas a Valladolid (recopilatorio de trabajos varios), 1807-1833.
Historia y Organización del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Madrid: Tip. Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1908, 31 pp.; y Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, núm. 18, año XII, enero-junio de 1908, pp. 370-384, y núm. 19, julio-diciembre de 1908, pp. 87-101.
«El Príncipe de Gales en Valladolid en 1623», Boletín de la Sociedad Castellana de Excursiones, t. III, núm. 67, 1908, pp. 453-454.
Las constituciones y los realistas de Fernando VII [trabajo presentado en el Congreso de las Ciencias de Valladolid], Madrid: Imp. de Eduardo Arias, 1915, 12 pp.
Sala de los Hijosdalgo: catálogo de todos sus pleitos, expedientes y probanzas formado directamente de los documentos, Valladolid: Imp. Diario Regional, 1920-1922, 4 t.
Los Archivos de Valladolid, Madrid: Tip. de la «Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos», 1921, 25 pp.
«Genealogía y nobleza», Boletín de la Real Academia de la Historia, núm. 78 (1921), pp. 437-456.
Fuentes para la Historia de los gremios, Valladolid: Imp. Casa Social Católica, 1921, 46 pp.
«Memoria histórica y descriptiva del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid», Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, núm. 42, 1921, pp. 793-814.
Genealogía y nobleza: quinientos documentos estudiados, Madrid: Tip. Edit. Reus, 1922, 173 pp.
Nobleza vizcaína. Estudio genealógico de pleitos sobre vizcainía y mayorazgo del Señorío, Valladolid: Imp. Casa Social Católica, 1927, 454 pp.
Nobleza alavesa. Nobiliario compuesto con documentos inéditos de la Real Chancillería de Valladolid, Valladolid: Imp. Castellana, 1930, 439 pp.
Nobleza guipuzcoana (con Francisco Mendizábal), Madrid: Tipografía de Archivos, 1933, 168 pp.
Catálogo genealógico de Vizcainías. Adición a la obra «Nobleza vizcaína», Madrid: Tip. de Archivos, 1934, t. I, A-L; t. II, Ll-Z.
Nobiliario documental de Guipúzcoa, Valladolid: Gráficas Perdiguero, 1944, 312 pp.
Con Francisco Mendizábal, «Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Sección de Protocolos», Hidalguía, núm. 4, pp. 141-148; núm. 5, pp. 329-336; núm. 7, pp. 745-752; núm. 8, pp. 65-72, Madrid, 1954-1955.
Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Sala de los Hijosdalgos: catálogo de todos sus pleitos, expedientes y probanzas, Madrid: Hidalguía. Instituto Internacional de Genealogía y Heráldica, t. I, A-F, 1955, 328 pp.; t. II, G-M, 1956, 309 pp.; t. III, N-U, 1956, 300 pp.; t. IV, V-Z y Apéndice, 1956, 103 pp.
Bibliografía
Cadenas y Vicent, V., Notas para la historia de la Asociación de Hidalgos, Madrid: Hidalguía, 2004.
Emperador Ortega, C., «El Archivo de la Real Chancillería de Valladolid y la Sala de Vizcaya: fondos documentales producidos por una sala de justicia en el Antiguo Régimen», Revista Clío & Crimen, núm. 10 (2013), pp. 13-34.
Martín Postigo, M.ª de S., Historia del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Valladolid: Edita la autora, 1979, 687 pp.
Ruiz Cabriada, A., Bio-Bibliografía del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, 1855-1955, Madrid: Junta Técnica de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1958, pp. 139-141.
Vega Martín, V., Personajes Mojandeses, Villaviciosa de Odón (Madrid): SP Editores, 1997, pp. 136-148.





