Cargos y oficios
Historiador, profesor de Universidad.
Trayectoria
Nació en Donostia-San Sebastián, pero toda su vida discurrió en Madrid en el seno de una familia de carácter conservador. Fue hijo de un militar de alta graduación, el general Abilio Barbero Saldaña, del mismo nombre que su hijo, y de María del Dulce Nombre de Aguilera Munro, de procedencia escocesa y aristocrática. Vivió de niño el estallido de la Guerra Civil, quedando muy pronto, en 1940, huérfano de padre y madre. Cursó estudios secundarios en el Colegio del Pilar, licenciándose en las carreras de Derecho y Filosofía y Letras (sección de Historia) por la Universidad Complutense de Madrid. Obtuvo una beca del British Council que le permitió ampliar su formación fuera de España, en Inglaterra, durante el curso 1960-1961, algo no muy habitual en la época. Allí trabajó a las órdenes de Philip Grierson, destacado especialista en numismática medieval. Antes, en 1959, había iniciado su carrera docente en la citada Universidad Complutense como profesor ayudante en la Cátedra de Historia Universal de la Edad Media, de la que fue titular Ángel Ferrari Núñez hasta que se jubiló en 1976. A su lado transcurrió buena parte de su vida académica. El citado profesor Ferrari fue el director de su brillante tesis doctoral, Influencias visigodas en la Francia carolingia, leída a finales de 1968 y merecedora de la máxima calificación, aunque solo se publicó en forma de artículos. Tuvo una formación en cierto modo autodidacta, aunque en algunas de sus obras se deja sentir la influencia del libro de George Thomson, Studies in Ancient Greek Society. The prehistoric Aegean, cuya segunda edición se publicó en 1961, que trata sobre la evolución de las sociedades gentilicias, y del de Edward A. Thompson, The early Germans, de 1965.
El cursus honorum de su carrera docente fue complicado. Accedió de manera accidentada al Cuerpo Nacional de Adjuntos de Universidad en 1973, después de ganar el recurso interpuesto contra la decisión administrativa que le había excluido por causas de índole político, en un ambiente marcado por las trabas y dificultades que sufrieron los profesores de ideología izquierdista en la Universidad Complutense durante los últimos años del franquismo. También fue complicado su paso a la cátedra debido, por un lado, a sus problemas de salud que lo dejaron postrado desde 1977 en una silla de ruedas como consecuencia de una enfermedad degenerativa que padecía desde joven, y por otro, a su falta de afinidad con los profesores por entonces más influyentes de su disciplina. Finalmente, en 1983 promocionó, ocupando una Cátedra de Historia Social de la Edad Media en la Universidad Complutense. Su magisterio quedó reflejado en las cuatro tesis doctorales que dirigió entre 1986 y 1990. Murió en Madrid en 1990 debido al agravamiento de su enfermedad.
Su trayectoria investigadora se caracterizó por la apertura hacía nuevas corrientes historiográficas, que le llevaron a cultivar la historia social y económica como ejes para interpretar los grandes cambios históricos. En esa trayectoria hay un hecho clave que es el comienzo en los primeros años sesenta de su fecunda colaboración con el profesor de Historia Antigua, Marcelo Vigil Pascual, que va a marcar su producción historiográfica, ya que en coautoría con él publicó sus obras más importantes e influyentes. Se trataba de un trabajo conjunto, debatido y discutido por ambos, no de una mera suma de aportaciones individuales. Al final de su vida también realizó parte de su obra junto a su discípula y esposa María Isabel Loring García.
Sin desmerecer sus restantes contribuciones individuales, por ejemplo, sobre los hispani, el pensamiento político visigodo y las primeras unciones regias en la Europa medieval, la iglesia visigoda y el reino visigodo en general, destacan, por ser en su momento profundamente renovadores, dos libros, ambos en coautoría con Marcelo Vigil Pascual: Sobre los orígenes sociales de la Reconquista, publicado en 1974, en el que se recogen tres trabajos que previamente habían aparecido en revistas especializadas, y La Formación del Feudalismo en la Península Ibérica, publicado en 1978. En ellos se inicia y desarrolla un nuevo planteamiento historiográfico sobre los orígenes y formación de los reinos cristianos medievales y la Reconquista y acerca del establecimiento de las estructuras feudales en territorios peninsulares.
Algunas de estas obras contienen numerosas referencias a Vasconia y a los vascones, casi siempre en unión con las relativas a las zonas ocupadas por pueblos cántabros, ya que, según Barbero y Vigil, van a ser los territorios cuya particularidad evolutiva sirva para sustentar su nueva y revolucionaria teoría explicativa sobre la Reconquista española y la formación del feudalismo. En concreto, en el primero de los tres trabajos incluidos en el libro citado en primer lugar, titulado Sobre los orígenes sociales de la Reconquista: cántabros y vascones desde fines del Imperio Romano hasta la invasión musulmana, publicado inicialmente en el Boletín de la Real Academia de la Historia en 1965, defienden estos autores que la organización política y social de los pueblos del norte, entre ellos la de los vascones, tuvo un desenvolvimiento histórico diferente al del resto de España desde el siglo V hasta el XI, es decir, del Bajo Imperio a la Edad Media, ya que mantuvieron su propia realidad indígena, con pervivencia de las estructuras sociales de carácter tribal o gentilicio mucho menos desarrolladas que las romanas, como prueban las fuentes historiográficas, arqueológicas y epigráficas que utilizan abundantemente y manejan con soltura en sus páginas. Fueron, en definitiva, según estos autores, territorios que permanecieron casi impermeables, por un lado, a la romanización, debido sobre todo a la escasa intensidad de la vida urbana, y por otro, a la posterior influencia del reino visigodo, a diferencia de la romanización más intensa que se produjo especialmente en las áreas meridionales y del este peninsular. Por tanto, para ellos la formación de los primitivos reinos cristianos y, por consiguiente, la explicación de la Reconquista, tiene su origen en fenómenos sociales, en concreto, en esta continuidad de la realidad social y política de carácter indígena e independiente en estas zonas septentrionales del nordeste de la península, apartándose radicalmente de la explicación historiográfica más tradicional y nacionalista que concebía la Reconquista como recuperación de los territorios ocupados por los musulmanes y como una empresa heredada del reino visigodo por los mozárabes, impulsada por un «espíritu español», que se recogía en la obra de Claudio Sánchez Albornoz, España, un enigma histórico, publicada en 1956.
En clara consonancia con estas afirmaciones, en el segundo libro citado, su obra culmen, aportan una construcción histórica del feudalismo en la península, dándole una explicación dual, al afirmar, por una parte, la progresiva feudalización del reino visigodo de Toledo, desde finales del Imperio Romano hasta la invasión musulmana, como resultado de la formación y desarrollo de las relaciones sociales de dependencia propias de la sociedad esclavista del mundo romano, que provocaron una enorme fragmentación política, militar y fiscal, y por otra, enlazando con su nuevo concepto de Reconquista, la de los pueblos septentrionales, de nuevo aquí adquieren protagonismo los vascones entre otros, en este caso como resultado de la progresiva disolución de las estructuras gentilicias que seguían presentes y prevalecían en el nordeste peninsular por la escasa incidencia en estos territorios de la sociedad esclavista romana, y que a su vez se fueron transformando en comunidades de aldeas, que poco a poco se fueron desintegrando y convirtiéndose en dominios feudales monásticos y laicos. Visión que también choca con la del insigne don Claudio, que negaba la presencia del feudalismo en Castilla, defendiendo la total despoblación del valle del Duero tras la invasión musulmana, repoblado después por grupos de propietarios libres. Sin embargo, Barbero y Vigil sostuvieron el predominio del feudalismo en esta etapa, abordando su estudio con carácter totalizador desde perspectivas sociales, económicas, políticas e ideológicos.
Además, hacen mención expresa a la pervivencia entre estos pueblos del norte peninsular de prácticas propias de las organizaciones sociales matrilineales, destacando el papel de las mujeres como transmisoras de bienes y derechos, lo que puede interpretarse como rasgo propio de una sociedad gentilicia, tema que abordará Barbero de manera individual en un breve trabajo posterior.
Sus obras fueron en su momento quasi revolucionarias por la renovación metodológica y teórica que implicaban, no exenta de trasfondo político e ideológico. Su aparición causó gran controversia entre sus contemporáneos. Desde su publicación, sus tesis estuvieron presentes, y todavía en buena medida lo están, en todos los debates historiográficos referidos a la historia española de la Antigüedad tardía y de la Alta Edad Media. Aunque, actualmente, después de más de cuarenta años, los avances en la investigación, sobre todo en el campo de la arqueología, han permitido nuevos hallazgos que matizan, por ejemplo, una de las principales afirmaciones de su teoría, la escasa romanización de los pueblos del norte, que se está manifestando mayor de lo que se suponía. A pesar de todo, hoy, el análisis y conocimiento de estas obras de Barbero y Vigil es imprescindible, se acepten o no sus tesis, para cualquier estudioso de la materia. Su gran trascendencia fue iniciar una nueva línea interpretativa que sirvió de revulsivo a los planteamientos historiográficos vigentes hasta entonces. Y lo cierto es que a partir de este momento se abrió la posibilidad de contemplar la existencia del feudalismo en Castilla, negada por Claudio Sánchez Albornoz.
Obras
«El Priscilianismo. ¿Herejía o movimiento social?», Cuadernos de Historia de España, 37-38 (1963), pp. 5-41. Reed. Conflictos y estructuras sociales en la Hispania Antigua, Madrid: Akal, 1986, pp. 77-115.
Con VIGIL PASCUAL, M., «Sobre los orígenes sociales de la Reconquista. Cántabros y vascones desde fines del Imperio Romano hasta la invasión musulmana», Boletín de la Real Academia de la Historia, CLVI (1965), pp. 271-339. Reed. Sobre los orígenes sociales… [1974], 1.ª ed., pp. 11-104.
«La integración de los hispani del Pirineo oriental al reino carolingio», en GALLAIS, P., y RIOU, Y.-F. (eds.), Mélanges offerts à Réne Crozet, vol. I, Poitiers: Société d’Études Médiévales, 1966, pp. 67-75. Reed. Conflictos y estructuras sociales... [1986], pp. 151-166.
Influencias visigodas en la Francia carolingia, Madrid: Universidad Complutense, Facultad de Filosofía y Letras, 1968. Tesis doctoral inédita, dirigida por Ángel Ferrari Núñez.
Con VIGIL PASCUAL, M., «Algunos problemas sociales del norte de la Península a finales del Imperio Romano», Papeles del Laboratorio de Arqueología de Valencia, 5 (1968), pp. 81-89.
«El pensamiento político visigodo y las primeras unciones regias en la Europa medieval», Hispania. Revista española de Historia, 115 (1970), pp. 245-326.
Con VIGIL PASCUAL, M., «Algunos aspectos de la feudalización del reino visigodo en relación con su organización financiera y militar», Moneda y Crédito, 112 (1970), pp. 71-91. Reed. Sobre los orígenes sociales… [1974], 1.ª ed., pp. 105-137.
— «La organización social de los cántabros y sus transformaciones en relación con los orígenes de la Reconquista», Hispania Antiqua, I (1971), pp. 197-232. Reed. Sobre los orígenes sociales… [1974], 1.ª ed., pp. 139-195.
— «Sucesión al trono y evolución social en el reino visigodo», Hispania Antiqua, IV (1974), pp. 379-393. Reed. Visigodos, cántabros… [2012], pp. 137-152.
— Sobre los orígenes sociales de la Reconquista, Barcelona: Ariel, 1974. Varias reimpresiones y ediciones posteriores.
— La Formación del Feudalismo en la Península Ibérica, Barcelona: Crítica, 1978. Varias reimpresiones y ediciones posteriores.
«Los síntomas españoles y la política religiosa de Carlomagno», En la España Medieval, 4 (1984), pp. 87-138. Reed. La Sociedad Visigoda… [1992], pp. 78-135.
«Pervivencias matrilineales en la Europa Medieval. El ejemplo del Norte de España», La condición de la mujer en la Edad Media. Actas del Congreso celebrado en la Casa de Velázquez, del 5 al 7 de noviembre de 1984, Madrid: Universidad Complutense, 1986, pp. 215-22. Reed. La Sociedad Visigoda… [1992], pp. 199-207.
«El conflicto de los tres capítulos y las iglesias hispánicas en los siglos VI y VII», Studia Histórica. Historia Medieval, 5 (1987), pp. 123-144. Reed. La Sociedad Visigoda… [1992], pp. 136-167.
«La evolución social del reino visigodo y la conquista musulmana», Actas del I Congreso de Historia de Castilla-La Mancha. Vol. 4: Romanos y visigodos. Hegemonía cultural y cambios sociales, Toledo: Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, 1988, pp. 261-266. Reed. La Sociedad Visigoda… [1992], pp. 208-218.
Con LORING GARCÍA, M.ª I., «El reino visigodo y la transición al mundo medieval», Historia de España. Vol. II: La España romana y visigoda (siglos III a. C.-VII d. C.), Barcelona: Planeta, 1988, pp. 410-583.
«Configuración del feudalismo en la Península Ibérica», En torno al feudalismo hispánico (I Congreso de Estudios Medievales de la Fundación Sánchez Albornoz, León, 1987), Ávila: Fundación Sánchez Albornoz, 1989, pp. 75-84. Reed. La Sociedad Visigoda… [1992], pp. 219-228.
«Las divisiones eclesiásticas y las relaciones entre la Iglesia y el Estado en la España de los siglos VI y VII», en HIDALGO DE LA VEGA, M.ª J. (ed.), La Historia en el contexto de las Ciencias Humanas y Sociales. Homenaje a Marcelo Vigil Pascual, Salamanca: Universidad de Salamanca, 1989, pp. 169-190. Reed. La Sociedad Visigoda… [1992], pp. 168-198.
Con LORING GARCÍA, M.ª I., «Del palacio a la cocina. Estudio sobre el conducho en el Fuero Viejo», En la España Medieval, 14 (1991), pp. 19-44.
La sociedad visigoda y su entorno histórico, Madrid: Siglo XXI, 1992.
Con VIGIL PASCUAL, M., Visigodos, cántabros y vascones en los orígenes sociales de la Reconquista, Pamplona: Urgoiti, 2012 (es una nueva edición de Sobre los orígenes sociales de la Reconquista, a la que se incorpora también el artículo conjunto Sucesión al trono y evolución social en el reino visigodo).
Bibliografía
ESTEPA DÍAZ, C., «In memoriam, Abilio Barbero de Aguilera (1931-1990)», En la España Medieval, 14 (1991), pp. 11-18.
— «El pensamiento historiográfico de Abilio Barbero», Revista de Historia Jerónimo Zurita, 73 (1998), pp. 41-48.
FACI, J., «Abilio Barbero y Marcelo Vigil. La otra Reconquista», en BARBERO, A., y VIGIL, M., Visigodos, cántabros y vascones en los orígenes sociales de la Reconquista, Pamplona: Urgoiti, 2012, pp. V-LXIII.
PASTOR, R., «Abilio Barbero historiador. Un hombre íntegro. En Homenaje», en LORING GARCÍA, M.ª I. (ed.), Historia Social, Pensamiento Historiográfico y Edad Media. Homenaje al Prof. Abilio Barbero de Aguilera, Madrid: Ediciones del Orto, 1997, pp. XI-XVII.
PEIRÓ MARTÍN, I., y PASAMAR ALZURIA, G., Diccionario Akal de Historiadores españoles contemporáneos (1840-1980), Madrid: Akal, 2002, pp. 108-109.





