Cargos y oficios
Jurista
Trayectoria
Jules Balasque, nacido en 1815, era hijo de François Balasque, alcalde de Bayona desde su designación en virtud de la Ordenanza real del 9 de junio de 1833 hasta el año 1848. François Balasque (1787-1864), natural de Oloron (Bearn), mandó construir la casa consistorial de Bayona, cuya primera piedra fue colocada en 1837 y en sus primeros años sería simultáneamente ayuntamiento, teatro y hotel. François Balasque fue asimismo el artífice de la construcción del puente del Espíritu Santo sobre el río Adur.
En 1838, Jules Balasque, con apenas veintitrés años, tras cursar sus estudios en el Colegio Louis-le-Grand de París, y motivado por la fascinación que sentía por la historia local, empezó junto con su amigo Eugène Daguerre Dospital a realizar labores de clasificación de los archivos municipales de Bayona, que se encontraban en un estado de abandono total. Había unas 70 cajas; aproximadamente 4.000 documentos. Analizaron todos y cada uno de los documentos y elaboraron el inventario. El ayuntamiento decidió asignarles una ayuda de 700 francos para sufragar la tarea, suma que los dos jóvenes historiadores rechazaron. De 1837 a 1840, Jules Balasque fue miembro correspondiente del Comité de Obras Históricas y Científicas (CTHC, en sus siglas en francés).
Comenzó su trayectoria profesional en calidad de comerciante, pero unos años más tarde se licenció en Derecho y trabajó como abogado, hasta que en 1852 decidió ser magistrado.
Colaboraba en el periódico L’Ariel (1844-1852) de Agosti Chaho, escribiendo artículos sobre los Archivos Municipales de Bayona. «Balasque, hombre de carácter especialmente distinguido, tenía la precisión de un jurista, la erudición de un sabio y la vena cáustica de un periodista».
Sus importantes obligaciones judiciales en el Tribunal Civil de Primera Instancia de Bayona no fueron óbice para que Balasque escribiera en sus ratos libres, en colaboración con Édouard Dulaurens (1804-1880), archivista municipal, una obra titulada Études historiques sur la ville de Bayonne. Se trata de una obra de tres tomos que incluye al final de cada volumen documentos en latín, occitano y francés. En palabras de Ferdinand Barbe: «La magnífica documentación, la sensata crítica, y el elegante y preciso estilo hacen que estos estudios —que lamentablemente se detienen en el año 1451 (con la entrada de los franceses en Bayona)— sean la mejor obra que se haya escrito nunca sobre la historia general de Bayona».
El primer tomo, publicado por la editorial Lasserre en Bayona en 1862, consta de 496 páginas y trata sobre la historia de la ciudad desde los tiempos más remotos hasta 1216. Un centenar de páginas recoge documentos procedentes del Libro de Oro o Cartulario de la catedral de Santa María de Bayona, así como de los archivos de la ciudad.
El tomo segundo, de 707 páginas, publicado igualmente por la editorial Lasserre, abarca el periodo que oscila de 1216 a 1311 y estudia en particular el texto románico de la Costumbre de 1273. Se divide en tres capítulos: la institución de la familia en Bayona, la propiedad y la Administración de justicia.
El tercer tomo fue publicado a título póstumo, también por la editorial Lasserre, puesto que se editó en 1875. Consta de 642 páginas y comprende el periodo que concluye en el año 1451. Los tres tomos fueron reeditados en el año 2000 por Paul Manucius.
La colaboración entre Jules Balasque y Édouard Dulaurens, autor del libro Inventaire sommaire des archives communales. Ville de Bayonne (1894-97), de dos volúmenes, fue verdaderamente ejemplar. Según Charles Bernadou: «Difícilmente se podrán encontrar dos hombres tan fervientemente apasionados por la historia local y tan compenetrados para llevar a buen término la difícil empresa de explicar los orígenes de la ciudad de Bayona, su desarrollo, su organización municipal, su vida interior, las grandezas de su comercio y la valentía de sus marinos; todo ese armonioso conjunto hace que los tres volúmenes de los Études historiques sur la ville de Bayonne se alcen como una de las expresiones más destacadas de la erudición histórica del sudoeste de Francia». En ese mismo artículo, Charles Bernadou se refiere a Jules Balasque como «un eminente jurisconsulto de espíritu refinado y sutil, instruido en las tradiciones más genuinas del liberalismo claro e ilustrado; un escritor delicado y encan-tador».
En mayo de 1869, Jules Balasque fue condecorado con la medalla de oro de la Academia de las Ciencias, con el título de miembro correspondiente. Afligido por la muerte prácticamente simultánea de su esposa y de su hija, falleció el 24 de marzo de 1872, en Bayona.
Obras
Junto con É. Dulaurens, Inventaire sommaire des archives communales. Ville de Bayonne, Bayonne: Imprimerie A. Lamaignére, 1894-1897, 2 vols.
Junto con É. Dulaurens, Études historiques de la ville de Bayonne, Bayonne: E. Lasserre, 1875.
Bibliografía
Bernadou, Ch., «M. Dulaurens et les archives de Bayonne», Bulletin de la Société des Sciences, Lettres et Arts de Bayonne (1880), pp. 23-24.





