Trayectoria
Zuberoa constituye una entidad geográfica bien definida, el valle del Sais-sons, al tiempo que políticamente se identifica con una estructura homogénea, el vizcondado de Soule. Sus titulares mantuvieron vínculos de colaboración con los monarcas cispirenaicos, con quienes colaboraron en las campañas de la reconquista del valle del Ebro. Sin embargo, sus relaciones con otros vecinos, los vizcondes de Dax y los de Bearne, no siempre fueron amistosas y en ocasiones solicitaron la mediación de los monarcas navarros para mediar en estas rencillas. Formó parte de la Gascuña inglesa, presionada entre la Navarra de Ultrapuertos y el poderoso vizcondado del Bearne. Resulta sorprendente el constante titubeo de Soule entre buscar la protección de la Corona de Navarra mediante el pago de una salvaguarda denominada «francaje» y la reiterada manifestación de fidelidad al rey de Inglaterra. Algunos linajes suletinos —Mau- leon y Domezain— prestaron habitualmente servicios armados a la Corona lo que les valió sustanciosas rentas en Navarra. Ahora bien, esto e incluso el consabido homenaje de fidelidad al monarca, no implicó una dependencia territorial de sus solares suletinos, que permanecieron integrados en la Aquitania inglesa hasta el fin de la Guerra de los Cien Años.
Soule no fue escenario de importantes enfrentamientos armados durante el conflicto franco-inglés, salvo la propia toma de Mauleon en nombre del rey de Francia por Gastón IV de Bearne (1451), quien recibió en pago el gobierno del antiguo vizcondado (1453). Se puede decir que el fin del conflicto marcará el inicio de la Edad Moderna suletina. Desde el momento de la recuperación de Aquitania, la corona de Francia impulsó un proceso de redacción de textos legales acordes con las normas del reino. Refrendado en la Orden Real firmada por Carlos VII (1454), tendrá como resultado el encargo a Juan de Ibarrola de la redacción de les Fors et Coutumes de Soule, aprobados en 1520.
Al mando del vizcondado estaba el castellano de Mauleón, cargo desempañado por los miembros de la familia Foix-Grailly hasta 1510, fecha en la que Soule se integrará directamente en la corona de Francia. Las pretensiones de Juan de Foix, señor de Narbona, de cuestionar la legitimidad de Catalina al trono de Navarra y al vizcondado de Bearne, esgrimiendo la ley sálica vigente en Francia, y el enlace de Germana de Foix con Fernando el Católico (1506), pudieron determinar la toma de decisión por parte de Luis XII. Sin duda al francés le interesaba tener la frontera protegida de posibles incursiones no deseadas.
Se crearon los Estados de Soule, denominados Cour d’ordre, constituidos a su vez por dos asambleas. A diferencia de los Estados Generales de Navarra en los que no se hacía distinción de categorías nobiliarias, aquí se establecieron dos entidades con diferentes competencias. El Gran Cuerpo (Grand Corp) integrado por los representantes de la alta nobleza y el alto clero, se reunía una vez al año y se ocupaba de velar por la buena aplicación de los fors et coutumes, el establecimiento de tarifas del mercado, la verificación de pesos y, sobre todo, del pago de la contribución anual al intendente real. El otro órgano, de gran tradición suletina, fue el denominado Silviet que reunía a los portavoces de las villas y parroquias, estructuradas en siete dégairies y tres messageries, para tratar los asuntos más cotidianos. Derechos de pasto, explotación forestal y ganadera, aprovechamiento de aguas, caminos y puentes, es decir, aquellas cuestiones relacionas con una sociedad principalmente agroganadera. El tránsito de ganados a uno y otro lado del Pirineo era una constante desde los tiempos prehistóricos, como se deduce de la gran cantidad de restos megalíticos, y muy probablemente el origen de la abundancia del apellido Sola en la actual Navarra.
Las Guerras de Religión tuvieron una enorme repercusión tanto en Soule como en Baja Navarra. Con la adopción de la reina Juana III de Navarra de la doctrina calvinista, el obispo de Olorón y su capítulo se refugiaron en Mauleón, donde se instaló una dependencia de la diócesis. La población se fraccionó y hubo sangrientos enfrentamientos entre altos funcionarios y determinadas familias burguesas que habían adoptado el rito protestante, frente a los grandes linajes nobiliarios como los Domezain, los Tardets y sus aliados los Luxa, que fundaron la Liga Católica. Encerrada entre las posesiones de los Albret, Soule sufrió en años 1568-1570 la invasión de las tropas bearnesas que desencadenaron encarnizadas luchas intestinas. Quizá la campaña más destacada fue la emprendida por Juan de Belzunce, calvinista, castellano de Mauleón, que asoló Soule (1587).
Tras el edicto de reunión de las coronas de Francia y Navarra (1620) se creó el Parlamento de Navarra en Pau y se suprimieron el Consejo soberano del Bearne y la cancillería de Navarra (Saint Palais). El nuevo tribunal se encargó de juzgar a bearneses, a bajonavarros y también a los suletinos, que cambiaron el Parlamento de Burdeos por el de Pau para ventilar sus pleitos en francés. Un siglo después se derogó el Silviet y se sustituyó por una única asamblea a imagen de los Estados Generales de otros territorios (1730).
Quizá el hecho de que los grandes linajes suletinos mantuvieran una estrecha relación con la corona de Navarra, así como los acuerdos fronterizos para el uso de los pastos, las alianzas religiosas en contra de la doctrina calvinista y finalmente el uso compartido de las instituciones judiciales, pudieron ser motivo para que a mediados del siglo xvii se incluyera a los suletinos en la real cédula promulgada por Marina de Austria en defensa de su condición de «navarros» (1669).
Bibliografía
Goyhenetxe, E., Historia de Iparralde, San Sebastián: Txertoa, 1991.
— Histoire général du Pays Basque, 2. Evolution politique et institutionnelle du xvl au xviilsiécle, Baiona: Elkar, 1999.
Lafourcade, M., «Les assemblées provinciales du Pays Basque Franoaise sous l’An- cien Régime», Revista Internacional de los Estudios Vascos, vol. 48, núm. 2 (2003), pp. 589-619.
Veyrin, Ph., Les Basques de Labourd, de Soule et de Basse Navarre, leur histoire et leur traditions, Grenoble: Arthaud, 1975.
Zink, A., Pays ou circonscriptions.Les collectivités territoriales de la France du Sud-Ouest sous l’Ancien Régime, Paris: Publications de la Sorbonne, 2000.
Cita bibliográfica
Herreros Lopetegui, S., “Introducción”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 605-607.





