Trayectoria
El rico y bien administrado reino de Francia de la primera mitad del siglo xvi fue un poder respetado entre el Santo Imperio romano y la Monarquía española, pero marcado, a partir del reinado de Francisco I, por la reforma protestante, especialmente la calvinista, que se extenderá poderosamente también al reino navarro de Ultrapuertos.
La segunda mitad de la centuria estuvo caracterizada por monarcas franceses débiles. Las guerras de religión desangraron al reino de Francia. Los hugonotes, liderados por el almirante de Coligny, se enfrentaron a los católicos reunidos en la Liga liderada por el duque de Guisa. La guerra civil estuvo marcada por las masacres de Wassy (1562) y de San Bartolomé (1572). El resultado de la guerra de los tres Enriques acabó elevando al trono a Enrique III de Navarra, convertido en Enrique IV de Francia (1589), entonces protestante. Convertido al catolicismo en 1593, su política de tolerancia religiosa, plasmada en el edicto de Nantes de 1598, trajo a Francia un nuevo periodo de paz y prosperidad económica. El asesinato de Enrique IV en 1610 dejó las coronas francesa y navarra en su hijo, Luis XIII (1610-1643), cuyo reinado estuvo presidido por la guerra de los Treinta Años (1618-1648) concluida con la paz de Westfalia.
El reinado de Luis XIV de Francia y de Navarra (1643-1715) fue el símbolo máximo del absolutismo. La primera fase de su reinado estuvo marcado por una grave crisis económica, desafíos parlamentarios, rebeliones populares y conflictos nobiliarios y una nueva guerra contra España que culminó en la paz de los Pirineos (1659), dando paso a una reafirmación del poder francés sobre una buena parte de Europa. La guerra de Sucesión española, en la que acabaría triunfando el candidato francés, Felipe V (1701-1713), reforzó el poder del reino de Francia.
La crisis económica, política y social de Francia en 1788 dio paso a la Revolución de 1789, que marca el final del Antiguo Régimen y la caída de las monarquías francesa y navarra, proclamándose la República.
La poderosa Francia del Antiguo Régimen brilló en todos los campos culturales y, por supuesto, en la historiografía. Destacan los historiadores vinculados a la Monarquía, y muy especialmente los que fueron designados por los reyes franceses para escribir la historia del reino de Francia, y, en ocasiones, la historia del reino de Navarra y la reclamación de la ilegitimidad de la conquista de este reino. Parece que la cronística oficial francesa habría comenzado en la segunda mitad del siglo xv. Se sucedieron desde entonces diferentes historiadores reales franceses, entre los que destacaron, en cuanto al estudio de la historia de Navarra se refiere, Gabriel Chappuys, historiador del rey en 1596, y Jean-Daniel Schoepfil, que ejercía sus funciones como historiador de Francia en 1740. Se sumó a estos nombres Pierre Olhagaray, de posible origen bajona- varro, nombrado historiador del rey en 1605.
Bibliografía
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Ranum, O., Artisans of Glory. Writers and Historical Thought in Seventeenth-Century France, Chapel Hill: The University of North Carolina Press, 1980.
Cita bibliográfica
Álvarez Berastegi, A., «Introducción», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 705-706.





