Cargos y oficios
Historiador.
Trayectoria
Michel d’Arcangues era el hijo mayor de Pierre d’Arcangues, 7.º marqués de Iranda y alcalde de su pueblo (Arcangues/Arrangoitze) de 1929 a 1969, y de Mari-Luisa Aramayo, nacida en Bolivia. La familia d’Arcangues es una de las más antiguas del País Vasco continental, ya que se tiene constancia de ella desde 1150.
Fue enviado interno cuando tenía diez años y medio al Beaumont College de Inglaterra durante dos años; después continuó su formación en el Liceo de Bayona y luego con un profesor particular en el castillo familiar de Arrangoitze.
Hablaba con fluidez euskera, español e inglés. Se interesó mucho por la cultura y las tradiciones vascas, aprendió a tocar el txistu y llegó a convertirse en un excelente txistulari. Le gustaba caminar por el monte, sobre todo de noche, y con frecuencia cruzaba la frontera, lo que le permitió hacer muchas amistades en el País Vasco peninsular.
Al día siguiente del armisticio (22 de junio de 1940), se marcó como objetivo prioritario salir de Francia para unirse a las Fuerzas Francesas Libres del General de Gaulle. En noviembre de 1942 se dirigió a Madrid, donde se puso a disposición de las embajadas británica y estadounidense y a las órdenes de la Oficina Francesa que representaba a las fuerzas en el extranjero. Tras organizar una red para cruzar la frontera franco-española, fue enviado en marzo de 1943 a Inglaterra a través de Portugal. En junio de 1943, ingresó como alumno en la Escuela Militar de Ribbesford (Bewdley, Worcestershire); la abandonó el 6 de junio de 1944 con el grado de sargento. Fue trasladado a la 2.ª División Blindada del 12.º Regimiento de Coraceros. A principios de agosto de 1944 desembarcó con su división en Normandía y participó en la liberación de París y Estrasburgo, donde se le concedió la Cruz de Guerra con una citación, y seguidamente fue nombrado subteniente.
Desapareció de manera trágica en la mar en una fuerte tormenta, con toda probabilidad frente al puerto de Socoa/Zokoa, durante la noche del 1 al 2 de febrero de 1946 cuando venía desde Donostia a bordo del Sans Souci, un barco pesquero perteneciente a San Juan de Luz, en el transcurso de una misteriosa misión.
Philippe Oyhamburu ha escrito sobre él: «Me fascinaba, pero desde lejos, nunca intimamos. No podía sino admirar su lado anacrónico y romántico, su vida aventurera. Con él, se sentía uno en un País Vasco del siglo XIX […]. Era el único de su familia que había aprendido euskera, tocaba el txistu, cantaba acompañándose con la guitarra y bailaba el fandango con elegancia. Toda su vida, que fue demasiado breve, la pasó viajando por las siete provincias, haciendo amigos en todas partes, especialmente con los nacionalistas vascos. Con él, estaba el secreto, la conspiración, una existencia nunca monótona, compartida entre el castillo de Arcangues, frecuentado por la alta burguesía internacional, y las posadas llenas de humo de San Sebastián, Guernica o Baigorry, entre pescadores o campesinos, recogiendo y difundiendo las más bellas melodías vascas con su guitarra o su txistu. Pero era un hombre muy cerrado, lleno de misterio».
Tras su muerte, su padre el marqués Pierre d’Arcangues hizo que se publicara, en los seis números de Gure Herria de 1951 y en tres números de la misma revista en 1952, un relato inacabado de su hijo titulado Le message basque. Un opúsculo de 1953 reúne con el mismo título los textos de esos números. En este relato histórico, Michel d’Arcangues describe la democracia tradicional vasca, el Reino de Navarra, las guerras carlistas y el nacionalismo vasco de su fundador Sabino Arana Goiri: «El mérito de Arana Goiri reside sobre en primer lugar en haber sido capaz de sintetizar el pensamiento y las aspiraciones vascas y después en haber sabido infundir en su pueblo un espíritu nuevo, un espíritu de renacimiento». Se afirma como uno de sus discípulos y lo admira profundamente: «Era un hombre sobrio, equilibrado, inteligente y trabajador». A continuación, insiste ampliamente en las ideas cristianas de los nacionalistas vascos y en la obra social de su sindicato, que le parece magnífica. Considera que todos estos esfuerzos fueron brutalmente destrozados por el régimen de Franco tras la caída de Bilbao en junio de 1937.
Obras
«Le message basque», GH, 23 (1951), pp. 30-39, 106-112, 174-177, 225-231, 301-308 y 378-381; 24 (1952), pp. 116-123, 161-168 y 236-244. Reed. Bayonne: Imprimerie du Courrier, 1953.
Bibliografía
ITURRIOZ LEKUONA, J., Manuel Iturrioz. Borrokari baten bizipenak, Irun: Alberdania, 2011, 240 pp.
LARRONDE, J. C., Le bataillon Gernika. Gernika Batallun Euskalduna. Les combats de la Pointe-de-Grave (avril 1945), Bayonne: Bidasoa, 1995, 125 pp.
OYHAMBURU, P., Dialogue avec mon journal. Un jeune séparatiste basque dans le Paris de l’Occupation, Biarritz: Atlantica, 2001, 412 pp.





