Cargos y oficios
Abogado, traductor e historiador.
Trayectoria
Nació el 4 de julio de 1901 en la casa de Iturrieta de la avenida Basagoiti de Algorta. Sus padres fueron Pedro Ametzaga Abaroa (1852-1919) y María Aresti Sustatxa (1862-1945). Bautizado como Vicente de Paúl Laureano, fue el menor de siete hermanos. Cursó estudios en el colegio San Bernardo de Algorta. La amistad de su padre con Sabino Arana propició su formación en euskera y su temprana afiliación a EAJ-PNV.
A los dieciséis años comenzó a colaborar en diversos medios como Euzkadi y Euskal Esnalea. Entre 1933 y 1934 obtuvo varios premios en diversos certámenes poéticos organizados por José Ariztimuño, Aitzol. Considerando su producción literaria de la preguerra, la revista Euzko Gogoa lo contó como uno de los poetas de la Generación de Aitzol.
El fallecimiento de su padre (1919) y de sus dos hermanas (1920) en la pandemia de gripe lo obligó a hacerse cargo de los negocios familiares, razón por la que cursó estudios de ingeniero técnico mercantil en Bilbao, título que obtuvo en 1921. En 1924 ingresó en la facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid, obteniendo el título de licenciatura tres años más tarde.
Ante la victoria electoral de la coalición republicana en las elecciones del 12 de abril de 1931 y junto a José Antonio Agirre proclamó la república vasca desde el balcón del Ayuntamiento de Getxo. Entre 1932 y 1935 ejerció como juez de paz de la anteiglesia de Getxo.
El 12 de noviembre de 1936 el Gobierno de Euskadi le designó director general de primera enseñanza y apenas dos semanas más tarde ordenó la creación de la primera Ikastola al amparo del estatuto de 1936. Meses después, la campaña de bombardeos de terror de los rebeldes y la inminente caída de Bilbao obligaron a Ametzaga a colaborar en el desmantelamiento de las Ikastolas y proceder a la evacuación de los niños.
A las tres de la mañana del 18 de junio de 1937, pocas horas antes de la caída de Bilbao y del comienzo de su exilio, contrajo matrimonio con Mercedes Iribarren Gorostegi. Fue condenado a muerte y se cursó la orden de embargo de todos sus bienes por ser «uno de los causantes de la ruina de Vizcaya».
Fue director de la colonia de los 500 niños refugiados de San Juan Pie de Puerto. Desde Santander embarcó el 22 de junio abandonando la península a bordo del carbonero Plous Vazlanec con destino a San Juan de Luz. Entre 1937 y 1939 se dedicó a la instalación, organización y supervisión de las colonias de niños refugiados vascos en las que, además de garantizar la seguridad de los menores, perseguía el objetivo fundamental de difundir el uso del euskara para que fuera vehículo de expresión en el estudio de otras materias y para que siguiera siendo la lengua de su vida diaria, ya que muchos apenas hablaban otra lengua.
En diciembre de 1937 fue nombrado secretario del departamento de justicia e inspector de las colonias de niños vascos en Reino Unido y en abril de 1938 se dirigió a París, donde residirá hasta junio de 1940 y donde, el 7 de mayo de 1938, nació su primera hija, Mirentxu. Tras la caída de París, el matrimonio huyó a Bayona, donde fue interrogado por autoridades alemanas que fueron incapaces de descubrir su verdadera identidad. Con los alemanes en Iparralde se vio forzado a dejar a sus dos hijas Mirentxu y Begoña a cargo de la familia de su esposa y escaparon a Marsella donde finalmente embarcarán en el Alsina el 15 de enero de 1941 rumbo a América. No volvieron a ver a su primera hija hasta nueve años más tarde y nunca, hasta unos días antes de su fallecimiento, volverían a ver a Begoña.
Tras una odisea de año y medio, el matrimonio desembarcó en Buenos Aires el 15 de abril de 1942.
En América reemprendió su labor de divulgación de la lengua y cultura vascas que se había visto obligado a interrumpir por la guerra entre 1936 y 1942. Durante este periodo escribió la primera de sus seis obras poéticas titulada Guerra y Destierro. 1942 y 1943 fueron años de incansable actividad. En 1943 nació su tercera hija, Arantzazu. El 20 de julio de 1943, colaboró en la creación del Instituto Americano de Estudios Vascos según el modelo de Eusko Ikaskuntza de 1918.
En 1943, y aceptando el desafío planteado por la Delegación del Gobierno de Euskadi, se trasladó a Uruguay con el fin de dirigir la organización de la Semana Vasca de Montevideo, ciudad en la que se establecería definitivamente con su familia el 2 de septiembre de 1943. La Semana Cultural Vasca constituyó un primer saludo de la comunidad vasca a Uruguay y al conjunto de América, parte integrante de la vida cultural, política, intelectual y social del nuevo continente. Tuvo bajo su responsabilidad la labor de contactar con las personalidades políticas y la prensa uruguayas e impulsar, meses antes de la celebración de la Semana Vasca y como preludio a la misma, un ciclo de artículos en torno a la naturaleza, historia y vida de los vascos en América, por aquel entonces poco conocida.
Aprovechando la relación establecida con el rector de la facultad de humanidades de la Universidad de la República y catedrático de Derecho constitucional de la misma, Dr. Jiménez de Aretxaga, en 1943 creó la cátedra de Cultura Vasca en la facultad de Humanidades y Ciencias de ese instituto. Esta fue la primera cátedra universitaria de cultura vasca posterior a 1936 y la primera cátedra de estudios vascos creada en América. Paralelamente, en colaboración de José Claudio William, director de estudios del Instituto de Estudios Superiores de Montevideo, creó una cátedra de Lengua y Literatura Vascas adscrita a dicha institución. Ambas responsabilidades quedarían a su cargo hasta que en 1955 trasladó su residencia a Venezuela. La formación ese mismo año de la Academia de las Letras de Uruguay y la creación a principios de 1944 de la Comisión de Arte y Cultura en la Sociedad de Confraternidad Vasca Euskal Erria de Montevideo, abrió las puertas de un profuso diálogo intelectual entre las culturas vasca y uruguaya.
A partir de finales de 1943 organizó un equipo de siete agentes secretos que operaron en Uruguay en colaboración con la Office of Strategic Services de Estados Unidos. Estos agentes operaron bajo las órdenes del Gobierno de Euskadi, a quien enviaban informes quincenales sobre las actividades de los agentes del Eje en Montevideo, ya fueran españoles, italianos o alemanes. El éxito de las operaciones de este grupo fue notable y fueron distinguidos por sus actividades tanto durante la guerra como al término de esta.
El 18 de abril de 1945 nació su cuarto hijo, Bingen.
Mantuvo contacto con los diputados gallegos exilados que constituyeron el Consejo Gallego encabezado por Alfonso R. Castelao, con quien entabló amistad. Nombrado director de Galeuzca-Uruguay, en agosto de 1945 veía la luz el primer número de Galeuzca en Buenos Aires, revista mensual que se imprimirá en la capital argentina hasta julio de 1946.
A finales de 1951 terminó la traducción del Hamlet de Shakespeare al euskara que fue publicada en 1952 en la editorial Ekin de Buenos Aires. De su amplia producción quedaron inéditas las traducciones de Macbeth, Julio César y El sueño de una noche de verano. En 1953 Ametzaga tradujo y publicó Platero y Yo, de Juan Ramón Jiménez. Su obra de traducción abarca unos 60 títulos traducidos al euskara desde al menos siete lenguas, inglés, castellano, francés, italiano, alemán, latín y griego, siendo la mayor parte publicada por Jokin Zaitegi en la revista Euzko Gogoa o en Egan por Koldo Mitxelena.
Pero los días del exilio uruguayo concluyeron abruptamente. La espléndida democracia parlamentaria, que a imitación del modelo suizo había constituido el Consejo Nacional en 1952, comenzaba a tambalearse debido a la fuerte depresión económica de mediados de los años cincuenta. La marcha fue forzada y muy dolorosa, volvían a la mente del matrimonio los días del Quanza, del Alsina y del destierro sin rumbo.
En 1955, tras radicarse junto a su familia en Caracas, Venezuela, asume el cargo de secretario cultural del Centro Vasco de esa capital con la misión expresa de aportar una nueva inyección de cultura e intelectualidad. Allí coincidió con su amigo de la infancia José Antonio Agirre, que le expuso el proyecto, que nunca se pudo llevar a cabo por la atávica crisis financiera del gobierno en el exilio, de crear un Centro de Cultura Vasca en San Juan de Luz; entidad esta que encabezaría junto a Zaitegi. En Caracas inició una serie de ciclos culturales y lingüísticos sobre las medidas administrativas a adoptar para evitar la pérdida del euskara durante la dictadura. En un artículo titulado «Pro-Resurgimiento del Euskera» expuso las líneas maestras de una política lingüística que ayudarían a revitalizar la lengua vernácula. Siguiendo estas pautas se impulsaron las clases de euskara para adultos en el Centro Vasco al tiempo que se planificó la formación de la Ikastola Euzkadi, en la que se formaron, durante los años de pre-escolar, gran cantidad de menores del Centro, entre ellos el autor de estas líneas. En esta misma línea, el 10 de mayo de 1962 dio comienzo el Curso de Cultura Vasca que, dentro del ambicioso proyecto de Universidad Vasca en el exilio, había impulsado desde la secretaría del Centro Vasco junto a otros miembros de la junta del centro y la colaboración del grupo Eusko Gaztedi Caracas.
En reconocimiento a su labor poética y de traducción en lengua vasca y una vida dedicada al euskera fue designado miembro correspondiente de Euskaltzaindia el 26 de septiembre de 1957.
En 1957 comenzó a trabajar como investigador en el Archivo General de la Nación (de Venezuela), donde entabló amistad con las más destacadas personalidades de la vida cultural venezolana del momento, como Pedro Grases, Manuel Pérez Vila y Mario Briceño Perozo, director del archivo. Publicó cerca de una veintena de artículos y ensayos en el Boletín de la Academia de la Historia, en las publicaciones de la Fundación Eugenio Mendoza, en la Revista de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, en la Revista del Archivo General de la Nación, en las ediciones del Cuatricentenario de Caracas, en el Boletín Histórico de la Fundación John Bulton, en la Revista Nacional de Cultura y en el Índice Literario del diario caraqueño El Universal. Además de su obra de carácter histórico continuó con su ingente labor periodística colaborando fundamentalmente en los diarios El Nacional, El Universal y El Farol, los tres periódicos con mayor tirada del momento.
En 1960 se integró al equipo de investigación de la Fundación John Bulton, en la que también colaboró Pedro Grases. Sus años en la Fundación le brindaron la oportunidad de investigar la huella vasca en Venezuela y le ofreció la mayor de las gratificaciones de su vida como investigador: acceder a los archivos inéditos de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas en el archivo de La Guaira. En los cinco años de investigación publicó cuatro monografías y cerca de 50 artículos dedicados a la investigación del elemento vasco y su influencia en la sociedad venezolana del siglo XVIII. Con motivo del cuarto centenario de la fundación de Caracas publicó dos obras, El elemento vasco en el siglo XVIII venezolano y Vicente Antonio de Icuza, comandante de corsarios y poco antes de morir publicó en la editorial Ekin El hombre vasco, una recopilación de los discursos de toda una vida.
Falleció el 14 de febrero 1969 en el Hospital Central de Venezuela.
Obras
SHAKESPEARE, W., Hamlet. Danemark’eko erregegaia, Buenos Aires: Ekin, 1952. Traducción al euskera de Bingen Ametzaga.
JIMÉNEZ, J. R., Platero ta Biok, Montevideo: Florensa, 1953. Traducción al euskera de Bingen Ametzaga.
«Hombres de la Compañía Guipuzcoana», Boletín de la Academia de la Historia, Caracas, abril-junio de 1958.
Hombres de la Compañía Guipuzcoana, Caracas: Banco Central de Venezuela, 1963.
«Exportación de Cacao durante la Compañía Guipuzcoana», El Farol, 204 (1963), pp. 13-25.
El elemento vasco en el siglo XVIII venezolano, Caracas: Ediciones del Cuatricentenario de Caracas, 1966.
Vicente Antonio de Icuza, comandante de corsarios, Caracas: Ediciones del Cuatricentenario de Caracas, 1966.
El Hombre Vasco, Buenos Aires: Ekin, 1967.
Obras Completas, Bilbao: La Gran Enciclopedia Vasca, 1979, 3 vols.
Nostalgia, Donostia: J. A. Ascunce, 1993, 2 vols.
SHAKESPEARE, W., Macbeth in Basque, Reno: Center for Basque Studies Press, 2017. Traducción al euskera de Bingen Ametzaga.
Bibliografía
IRUJO, X., Bingen Ametzaga, Bilbao: Eusko Jaurlaritza. Hezkuntza, Hizkuntza, Politika eta Kultura Saila, 2001.
— Homo Spelens, Donostia: Utriusque Vasconiae, 2009.





