Cargos y oficios
Eclesiástico anglicano, escritor y vascólogo
Trayectoria
Tras estudiar en un colegio privado de Brighton, ingresó en el Lincoln College de Oxford en 1849 y se graduó en 1852. En 1854 comenzó su carrera eclesiástica como diácono de la parroquia de Cloford (Somerset). Ordenado sacerdote en 1861, ejerció su ministerio entre los ingleses que residían en Labort. La vocación de desarrollar su labor pastoral fuera de Inglaterra tuvo que ver con su temperamento y ansias de conocer el mundo, lo que le había llevado, en aquellos años de juventud, a viajar por Escocia, Alemania, Suiza, las islas Azores, Brasil y Argentina. Entre 1862 y 1863 viajó a Egipto, antes de establecerse en Bigorra. Fue aquí tutor en la comuna de Bagnères-de-Bigorre, donde conoció a su futura esposa, Tekla Laura Knipping. Un lustro después recaló en el País Vasco, como primer capellán de la nueva iglesia anglicana establecida en San Juan de Luz, cargo que ostentó entre 1869 y 1882, dando servicio a la amplia comunidad que profesaba esa fe y que residía en la costa labortana. En aquella villa nacieron sus cuatro hijas y su hijo, que hablaron euskera con fluidez. El propio Webster también aprendió esta lengua, y la comenzó a investigar a través de métodos fonéticos y haciendo traducciones al francés y al inglés.
En 1882, renunció a su cargo en la parroquia de San Juan de Luz y se instaló en Sara, primero en el caserío «Bechi-enea» y, finalmente, en «Crespotegia» (Mendi-Bichta), donde falleció en 1907. Desde Sara acudía a visitar a su amigo Antoine d’Abbadie, a la residencia que este poseía en Hendaya. Además de la estrecha amistad que tuvo con el célebre vascólogo de origen irlandés, con el que también se carteó en abundancia, Webster se relacionó con los estudiosos de la vascología más relevantes del momento, como John Rys, Hugo Schuchardt, Fidel Fita, Marcelino Menéndez Pelayo, el príncipe Louis Lucien Bonaparte, Jean-Pierre Duvoisin, Georges Lacombe, Julien Vinson, Jean-Martin Dithurbide, Georges Hérelle, Leon Hiriart, Michel Elissamburu, Laurent Diharasarri, Julio de Urquijo, Carmelo Echegaray o José Manterola, entre otros. La correspondencia que mantuvo con muchos de ellos se conserva en el Fondo Urquijo de la Biblioteca Koldo Mitxelena de Donostia-San Sebastián, así como en el Museo Vasco de Bayona, y ha sido objeto de numerosos estudios.
El reverendo Webster también recibió a visitantes ilustres, como William Ewart Gladstone, primer ministro británico de la época, con el que conversaba sobre cuestiones teológicas, y que le acabó otorgando una pensión que le permitió dedicarse exclusivamente a sus investigaciones. En marzo de 1907, el rey Eduardo VII acudió a Sara para asistir a un partido de pelota vasca jugado en su honor. Webster, muy debilitado por la enfermedad, no pudo saludar al rey.
A lo largo de los años en los que vivió en Labort, Webster desarrolló un intenso trabajo de campo etnográfico, recogiendo los cuentos tradicionales vascos y otras muchas costumbres de los habitantes Iparralde. Publicó los cuentos con la ayuda del vascólogo Julien Vinson en la primera edición de sus Basque Legends. Collected chiefly in the Labourd (1877). Los sistematizó de acuerdo con su temática: cuentos sobre Tartalo, Herensuge, animales diversos, Basa-jaun, Basa-andre y lamias, brujería, hadas celtas, hadas francesas y, finalmente, relatos cristianos. El éxito de esta obra le animó a continuar dedicándose a labores de investigación y divulgación. Su siguiente libro, Spain, publicado en 1882, incluyó un amplio capítulo dedicado a Vasconia.
Desde su posterior establecimiento en Sara, siguió escribiendo artículos sobre el País Vasco, tanto para revistas británicas, francesas y españolas, como para las que por entonces nacían en el País Vasco. Demostró su rigor científico en un artículo publicado en el Boletín de la Real Academia de la Historia publicado en 1883 en el que no dudó en denunciar el carácter apócrifo del canto de Altabiz-kar, enfrentándose a Garay de Monglave y Louis Duhalde, historiadores que le habían dado una hechura verosímil. Su primera gran aportación al estudio del euskera fue la publicación de la obra inédita de Pierre d’Urte escrita en 1712, Grammaire Cantabrique-Basque.
En 1901 escribió Les Loisirs d’un étranger en Pays Basque, una erudita guía para todo aquel interesado en visitar el Iparralde y conocer su historia y sus costumbres. En su prefacio, comenzaba recordando que «A los turistas que visitan estas tierras por primera vez se les hace creer que los vascos y el País Vasco siempre han sido como hoy. Por el contrario, casi todo ha cambiado, y nunca los cambios han sido mayores que en los últimos treinta años y durante el Segundo Imperio. La antigua autonomía ha desaparecido, pero la honestidad y el orgullo que engendraba aún persisten. Muchas costumbres antiguas han caído en desuso, muchas han desaparecido, los viejos monumentos han sido destruidos, las carreteras especialmente han sido transformadas. Las hogueras de San Juan, como ceremonia religiosa, están casi olvidadas; antes se encendían delante de todas las fincas y frente a todas las casas del país, y se pasaban con la oración. Ahora apenas se enciende la hoguera en la encrucijada más cercana después de una muerte, y los transeúntes ya no rezan el padrenuestro ni arrojan una piedra sobre la pila que hay junto a ella. Las ceremonias matrimoniales y funerarias han ido perdiendo su color local y se han convertido en las mismas que en el resto de Francia […]».
Webster escribió, además, decenas de artículos sobre temática vasca que publicó en revistas anglosajonas como The Academy, Notes and Queeries, The Spectator, The Fortnighly Review, The Atheneum, Anglican Church Magazine, Cornhill Magazine, English Historical Review, Fortnightly Review, Journal of the Gypsy Lore Society, Journal of the Anthropological Institute, Mac-Millans Magazine, The Antiquary, The Swiss Anglican Magazin, The Journal of the Anthropological institute of Great Britain, The Pyrenean, The Season, The Treasury of languages, The Academy, etc. En Francia publicó sus artículos en las revistas Bulletin de la Société Ramond, Bulletin de la Société de Borda, Bulletin Hispanique, La Nouvelle Revue, La Réforme Sociale, la Revue de Linguistique et de Philologie comparée, Revue des Études Anciennes; y en España en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, el Boletín de la Academia de la Historia, La Ilustración católica, la Revista contemporánea, o la Revista crítica de Historia y Literatura Españolas, entre otras. También participó activamente en las revistas vascas más relevantes del momento, tanto de Iparralde (Bulletin de la Société des Sciences, Lettres et Arts de Bayonne, Bulletin de Biarritz Association, La Tradition au Pays Basque, y Revue du Béarn et du Pays Basque), como de Hegoalde (Euskalzale, Euskal Erria, y Euskalerriaren Alde). Además de temas relacionados con la etnografía y la lengua vascas, abordó el estudio de los Fueros —a través de una perspectiva liberal—, y de instituciones como la covada, las cofradías, las facerías y los tratados de buena correspondencia.
Wentworth Webster murió en Sara el 2 de abril de 1907 mientras redactaba un artículo sobre el País Vasco para la Encyclopædia Britannica y fue enterrado en San Juan de Luz.
Obras
Basque Legends, collected, chiefly in the Labourd by Wentworth Webster, M. A., Oxon; with an essay on the basque language by Julien Vinson, London: Griffith and Farran; London: Welbrook and Co., 1877. Traducc. Euskal ipuinak (I eta II), Arbelbide, X. (ed.), Donostia: Euskal Editoreen Elkartea, 1993.
«Les Basques», Nouvelle Revue, núm. 10 (1881), pp. 344-374.
Spain, Foreign Countries and British Colonies collection, London: Sampson Low, Marston, Seaple & Rivington, 1882.
Sur quelques inscriptions du Pays Basque et des environs, Bayonne: Imp. A. Lamaignère, 1892.
«Les pastorales basques», Euskal Erria, núm. 29 (1893), pp. 565-569; núm. 30 (1894), pp. 39-43, 79-83 y 103-107.
Le Dictionnaire Latin-Basque de Pierre d’Urte, Bayonne: Imp. A. Lamaignère, 1895.
Grammaire cantabrique basque par Pierre d’Urte (1712), ed. de Wentworth Webster, Baignères-de-Bigorre: Imp. D. Bérot, 1900.
Les loisirs d’un étranger au Pays Basque, Châlons-sur-Saône: Imp. Française et Orientale E. Bertrand, 1901.
«Seroras, freyras, benitas, benedictae entre los vascos», Euskalerriaren alde, vol. 1, núms. 5-6 (1911), pp. 139-151, 166-168.
À la découverte des Basques: mœurs et institutions, Républiques des Pyrénées, faceries, pastorales, etc., Donostia; Baiona: Elkarlanean, 1998.
Bibliografía
Agudo Huici, R. M., Wentworth Webster: vascófilo, fuerista y etnólogo, Vitoria-Gasteiz: RSBAP, Comisión de Álava, 1984.
Echegaray, C., «Wentworth Webster», RIEV, núm. 2 (1908), pp. 373-385.
Irigaray, A., «Noticias bio-bibliográficas del vascólogo y etnólogo Wentworth Webster», Fontes Linguae Vasconum, vol. 6, núm. 18 (1974), pp. 451-452.
Irigaray, A., y Videgain, Ch., «Leyendas vascas de Wentworth Webster», Fontes Linguae Vasconum, vol. 7, núm. 20 (1974), pp. 271-278.
Urkizu, P., Wentworth Webster (1828-1907), Vitoria-Gasteiz: Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia, 2000.
Veyrin, Ph., «Wentworth Webster (1828-1928)», Bulletin du Musée Basque. Revue des Études et Recherches Basques, núm. 10 (1929), pp. 1-21.
— «L’inscription de Sare relative à Wentworth Webster à travers la correspondance de Philippe Veyrin», Gure Herria (1962), pp. 219-224.
Zaika, N., Approche textologique et comparative du conte traditionnel basque dans les versions bilingues de 1873 à 1942, Bilbao: Euskaltzaindia, Iker, núm. 31, 2014, 594 pp.





