Cargos y oficios
Fraile de Padres Paúles, misionero, historiador y moralista del nacionalcatolicismo
Trayectoria
Como aclaración previa, se da la circunstancia de que existió un sacerdote salesiano homónimo y casi coetáneo (al parecer eran primos carnales), lo cual provoca confusión. Nuestro biografiado era fraile de la Congregación de la Misión (Padres Paúles), y solía firmar como «Eduardo Gancedo (C. M.)».
Nació en Viana (Navarra) el 10 de noviembre de 1878. Sus padres fueron Lázaro y Alfonsa. Entró en la Escuela Apostólica (colegio-seminario donde se cursaban las Humanidades, inaugurado en 1892) de los padres paúles de Tardajos (Burgos) en 1893, donde solo estudió dos años. Es probable que antes de ir a Tardajos estudiase en la preceptoría de D. Francisco González en Las Quintanillas (distante 4 kilómetros de Tardajos) que aportó numerosos novicios a los PP. Paúles. Viana era un semillero de vocaciones paulistas, porque de esta villa salieron 29 novicios entre 1892 y 1992.
Eduardo ingresó en la Congregación de la Misión (PP. Paúles) el 6 de febrero de 1896, para estudiar dos años de noviciado, tres de Filosofía y cuatro de Teología. Desde 1885 se había restablecido el estudiantado en la nueva casa de García de Paredes de la capital de España.
Fue ordenado sacerdote el 18 de marzo de 1905 (1903, según otras fuentes), «siendo destinado inmediatamente a Filipinas», adonde llegó en diciembre del mismo año. Allí permaneció por espacio de más de veinticinco años «enseñando con lucimiento y competencia en varios Seminarios Diocesanos», como los de Jaro, Iloilo City (isla de Panay), Vayán y Manila. En 1932 (1931, según otras fuentes) regresó a Madrid y «trabajó en misiones y predicaciones, hasta 1936, año en que es trasladado a Pamplona», según resume la anónima necrológica. Son erróneas las fuentes que apuntan que Gancedo regresó en 1928 a Madrid y que residió unos pocos años en Irlanda, puesto que en los Catálogos oficiales de personal de la Congregación de esos años consta que entre 1927 y 1932 el P. Eduardo estaba destinado en el Seminario de San Carlos de Manila.
Por tanto, pasó los turbulentos tiempos de la Segunda República redactando la historia de Viana y en labores pastorales en las misiones interiores, frecuentemente acompañado por el padre Langarica, natural de Los Arcos (Navarra). En Madrid, los PP. Paúles habían recuperado su creciente actividad misionera, alcanzando el máximo dinamismo en los años 1920-1930 (178 misiones). La media anual de misiones era de ocho antes de 1920, y de dos únicamente después de 1940.
El padre Gancedo pasó relativamente tranquilo la guerra civil en Pamplona, donde permaneció entre 1936 y 1941, en que volvió a Madrid, destinado a la comunidad de García de Paredes, tomando parte en las Misiones celebradas desde 1941 a 1950, en cuya época ya empezó a resquebrajarse notablemente su salud, quedando totalmente incapacitado para el trabajo en el verano siguiente (1951).
Durante casi dos años (verano de 1951-marzo de 1953) el padre Gancedo permaneció en la enfermería de los Misioneros Paúles de Madrid (García de Paredes, 45), sufriendo una «enfermedad larga y mortificante, pues ni le dejaba libre el uso de la lengua ni de la razón», según la necrológica. Parece que padeció un ictus cerebral.
Intelectualmente participó en conferencias sobre diversos temas dogmáticos, morales, teología popular y lingüística. Colaboró en varios periódicos de Manila, Madrid y Pamplona y otras publicaciones misioneras.
Dentro de la obra publicada del padre Gancedo podríamos distinguir dos etapas, separadas por la guerra civil de 1936-1939. En una primera predominan los escritos de Historia; coincidiendo con la vitalidad de la Congregación de la Misión en España se manifestará un febril interés por los estudios de su propia historia, publicados en Anales de la Congregación de la Misión, la revista orgánica de la Orden de los Paúles de España, fundada en 1893. En la segunda etapa, Gancedo acentúa su nacionalcatolicismo al socaire del primer franquismo, francamente dictatorial.
Desde Manila enviaba sus primeros escritos que se publicaban en Anales, como una «Biografía de Sor Simona Oroz y Mina, 1826-1901» (Orradre, Navarra, 22 de octubre de 1826-Viana, 3 de marzo de 1901), paisana suya (asentada en Viana desde el 16 de noviembre de 1859) e hija de la Caridad de San Vicente de Paúl, promotora de obras benéfico-sociales y educativas y mediadora en favor de la paz en la segunda guerra carlista.
Antes de regresar a Madrid, publicó en Manila una primera edición de un folleto (27 pp.) lexicográfico, El Jándalo Berlina y el diccionario de la Academia Española (1917), y en los mismos Anales, en 1924, parte de su experiencia misionera en el artículo «Los PP. Paúles en Filipinas, 1862-1924».
Durante la Segunda República combinó los estudios históricos sobre su pueblo natal (Recuerdos de Viana, 1933) con el adoctrinamiento apologético del catolicismo tradicional en Cuestiones de interés para un católico del siglo xx (dos ediciones en 1935), cuya publicación reseñó el periódico carlista pamplonés El Siglo Futuro del viernes 7 de junio de 1935.
Después de la guerra civil (1936-39), Gancedo fue un relevante vocero del nacionalcatolicismo reinante, por diversos medios. Continuó predicando algunas misiones populares hasta 1951, e intensificó sus publicaciones, a veces al lado de significados ideólogos franquistas, como Eugenio d’Ors y José María Pemán, apostillando una conferencia del gaditano, Discurso de la consolación de los ciegos (el Espíritu Santo y la vida interior): conferencia pronunciada el día 20 de junio de 1943 en la Jefatura de la Organización Nacional de Ciegos.
El padre Eduardo se apuntó a la defensa del idioma español, exaltando su opulencia, como elemento esencial de la unidad de España, reeditando ampliado el folleto (76 pp.) El jándalo Berlina, por el idioma castellano: botón de muestra de la riqueza inmensa de nuestra lengua, y despertador para estimular a su estudio (1943).
Retoma el anterior adoctrinamiento del título Cuestiones de interés para un católico del siglo xx (1935), para adaptarlo a la «España Nueva» franquista, en Cuestiones de interés para la España Nueva: ¿Quién eres tú?, ¿De dónde vienes?, ¿Adónde vas?, ¿Por dónde vas?, ¿Con quién vas?: respuestas amenas y sin vuelta de hoja al precedente cuestionario, que entre 1941 y 1942 tuvo cuatro ediciones, alguna de 5.000 ejemplares. Sin duda su mayor éxito editorial.
Gancedo se convirtió en uno de los teólogos moralistas populares del primer franquismo con su Jesús, María y José. Teología popular. Conferencias sobre temas dogmáticos y morales. Excelentes argumentos para servir de lectura espiritual a los fieles, y exposición muy apta para ser aprovechada por los señores sacerdotes, en sus sermones al pueblo católico (1944), donde recogió siete conferencias de cultura religiosa, desglosadas en los siguientes títulos: «Jesucristo, en la Teología»; «Jesucristo, en el Evangelio»; «Jesucristo, en la Iglesia»; «Jesucristo, en la vida eterna»; «Grandeza de la Virgen María»; «Misericordias de María» y «El Padre de Jesús», también publicadas en folletos independientes en Pamplona (Gráficas Vasconia, 1944) y en el mismo convento madrileño de los PP. Paúles.
La temática navarra del padre Gancedo se limita a su natal Viana con las dos obras citadas, la breve «Biografía de Sor Simona Oroz y Mina» (1914), y, sobre todo, Recuerdos de Viana o Apuntes Históricos de esta Muy Noble y Muy Leal Ciudad del Reino de Navarra (1933, reeditada en 1934 y 1947), una importante obra donde recopiló toda la historia de la ciudad, desde sus orígenes en el Medievo, hasta la fecha de publicación, incluyendo la guerra de la Independencia y las guerras carlistas, haciendo hincapié en los testimonios y costumbres de la localidad. Sus datos han sido prácticamente hasta nuestros días la casi única fuente de información escrita para conocer el pasado histórico y artístico de la ciudad de Viana.
A juzgar por la necrológica, el padre Gancedo gozaba de prestigio dentro de la Congregación de la Misión de los PP. Paúles, por su labor pastoral, por la amenidad («chispa») de sus escritos y por su buen talante personal: «Es, sin disputa, uno de los misioneros más ilustres de estos últimos tiempos por su amor a la Congregación, por su sabiduría, por su hablar y escribir, repletos de chispa, de enjundia y de buen humor, y por sus trabajos apostólicos».
Resumiendo, el padre Gancedo Ibarrondo fue un peculiar fraile paúl, nostálgico de su Viana natal, que vivió sinceramente su vocación de misionero popular, y que exacerbó la ideología tradicional del nacionalcatolicismo durante el primer franquismo, en el que se sintió cómodo.
Obras
«Biografía de Sor Simona Oroz y Mina, 1826-1901», Anales de la Congregación de la Misión, t. XXII (1914), pp. 411-438.
El Jándalo Berlina y el diccionario de la Academia Española, Manila [s. n.], 1917, 27 pp.
«Los PP. Paúles en Filipinas, 1862-1924», Anales de la Congregación de la Misión (1924), pp. 326 y ss.
Recuerdos de Viana o Apuntes históricos de esta muy noble y muy leal ciudad del reino de Navarra, por el P. Eduardo Gancedo, de la Congregación de la Misión, Madrid: Gráficas Halar, 1933, 168 pp., con 17 lám. (2.ª ed. Madrid: Bolaños Aguilar, 1947, 264 pp.).
Cuestiones de interés para un católico del siglo xx, Madrid: Imp. Luz y Vida, 1935, 174 pp. (dos ediciones en el mismo año).
Cuestiones de interés para la España Nueva, Madrid: Imp. y Litografía Juan Bravo 49, 1942, 159 pp. (4 ediciones en el mismo año).
El jándalo Berlina, por el idioma castellano, Madrid: Imp. y Litografía Juan Bravo 3, 1943, 76 pp.
«Apostillas», en Pemán, José María, Discurso de la consolación de los ciegos (el Espíritu Santo y la vida interior), Madrid: Gama Artes gráficas, 1944, 62 pp. (2.ª ed.; Madrid: Imp. Oliver, 1969).
Teología popular. Jesús, María y José. Conferencias dogmático-morales, Madrid: Gráficas Uguina, 1944, 253 pp.
Teología popular: Conferencias dogmático-morales desglosadas del libro Jesús, María y José, Madrid: García de Paredes 49, 1944 [7 fasc. (24, 42, 44, 20, 40, 38, 33 pp.) (3 fasc. en Pamplona: Gráf. Vasconia (s. a.)].
Teología popular: Dios y su familia. Ocho conferencias en torno a la Santísima Trinidad y a las personas de Jesús, María y José, Madrid: Gráf. Uguina, 1948, 278 pp.
Bibliografía
Espiago, F., 100 Años de Historia. Historia de la Casa Central de la Congregación de la Misión (PP. Paúles) de la Provincia de Madrid, 1875-1975, Madrid: La Milagrosa, 1976.
«Necrológica: P. Eduardo Gancedo», Anales de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad, t. 58 (1953), p. 135.
Olabuénaga, M., «Misiones populares de la Congregación de la Misión en España (1704-1975)». Ed. en línea: http://vincentians.com/es/misiones-populares-de-la-c-m-en-espana-1704-1975-parte-1 (consultado el 12 de diciembre de 2020).
— La Congregación de la Misión en la España de la Restauración (1875-1931). Ed. en línea: http://vincentians.com/es/historia-abierta-de-la-c-m-en-espana-1704-2000 (consultado el 12 de diciembre de 2020).
Orzanco, H., «Reseña histórica de la casa-misión y Escuela Apostólica de Tardajos», Anales de la Congregación de la Misión (1910), pp. 54 y ss.





