Cargos y oficios
Médico, anarquista, naturista e higienista
Trayectoria
Su padre, Lucas Puente García, era natural de Bustasur (Cantabria) y su madre, Josefa Amestoy Hermoso de Mendoza, de Lanziego (Álava). El padre era farmacéutico y había sido suboficial carlista, por lo que en 1876 se exilió a Francia. Luego la familia se afincó, primero en Bizkaia y después, en 1911, en Vitoria. El hermano mayor de Isaac, Federico, también fue farmacéutico. Provenía, por tanto, de una familia relativamente acomodada.
Inició su educación en el Colegio de los jesuitas de Orduña, finalizando el bachillerato en el Instituto de Vitoria-Gasteiz. Empezó a cursar la carrera de Medicina en Santiago de Compostela y la finalizó en Valladolid, en 1918. Ejerció siempre como médico rural, primero en Cirueña (La Rioja) y desde 1919, ya como médico titular, en Maeztu (Álava) y los veinte pueblos que abarca el municipio de Arraia-Maeztu. Desempeñaba, además, la consulta de los obreros de la Metalúrgica Ajuria de Vitoria, empresa en la que muchos de sus obreros estaban afiliados a la CNT. Este mismo año de 1919 se casó con Luisa García de Andoin. El matrimonio tuvo dos hijas: Emeria y Araceli.
Como médico gozó de un enorme prestigio, por su gran humanidad, trato a los pacientes y competencia técnica. Según parece, en general, tenía un trato muy afable.
En 1930 fue elegido vicepresidente del Colegio de Médicos de Álava, lo que implicaba su nombramiento como diputado provincial de esta provincia, aunque poco amante de los cargos políticos, dimitió a los dos meses de haber tomado posesión «por escrúpulos de conciencia».
A inicios de los años 1920 conoció a algunos militantes anarquistas alaveses que le iniciaron en las ideas libertarias. Alfredo Donnay trabajó entre 1921 y 1922 en una fábrica de muebles de Virgala Mayor/Birgaragoien, población perteneciente al Ayuntamiento de Maeztu y en la que Puente ejercía también de médico. Puente atendió como paciente a la mujer de Donnay y ambos, médico y militante anarquista, se hicieron amigos. En cuanto a Daniel Orelle, por estas mismas fechas se dirigió a Maeztu desde Vitoria, junto con otro compañero de la CNT, a cobrar las cuotas de los afiliados del sindicato entre los trabajadores que estaban construyendo la línea del ferrocarril Vasco-Navarro. Puente les invitó a su domicilio iniciándose así la relación entre ellos. Por lo demás, mantuvo relación y correspondencia con otros pensadores anarquistas, especialmente con Federico Urales. Igualmente mantuvo sus discrepancias dentro del movimiento libertario con más de una polémica, singularmente la que le enfrentó a Federica Montseny.
En cuanto a su contribución a la teoría anarquista, no habría que buscarla tanto en la aportación de nuevas ideas o estrategias como en la difusión y vulgarización de los principios del comunismo libertario desarrollados, sobre todo, por Piotr Kropotkin. Puente tenía una gran capacidad para exponer conceptos de teoría político-social, más o menos complejos, con gran sencillez y claridad, al alcance de los menos letrados. Así, sus obras fueron muy difundidas entre las masas populares y leídas profusamente. Su librito, El comunismo libertario, contó con multitud de ediciones y vendió alrededor de 100.000 ejemplares. Esta capacidad de teorización y síntesis le fue reconocida por la FAI que, en 1933, le designó ponente para redactar el dictamen sobre comunismo libertario que más tarde sería aprobado por el Congreso de Zaragoza de la CNT en 1936. Según Federica Montseny, Puente fue el inspirador teórico de las colectivizaciones libertarias que tuvieron lugar durante la guerra civil.
Según Puente, el comunismo libertario era la forma social y política de organizar la anarquía, siendo esta una filosofía, una norma de conducta, que servía de marco general al comunismo libertario. Se basaría fundamentalmente en la independencia económica, la libertad y la soberanía individual.
Fue muy notable, asimismo, la contribución de Isaac Puente al pensamiento naturista, tan vinculado por aquel entonces a las ideas anarquistas. El naturismo es una filosofía de la relación equilibrada del hombre con la naturaleza y la gestión directa y autónoma de la salud. En buena medida, se trata de una reacción a la forma de vida despegada de la Naturaleza consecuencia del desarrollismo descontrolado del industrialismo. El naturismo, reflexionaba y proponía prácticas relacionadas con la reproducción, la higiene, el tratamiento de las enfermedades, la alimentación, el deporte al aire libre (especialmente el montañismo) y el nudismo.
La tradición de médicos anarquistas vinculados al naturismo fue muy amplia en el Estado español: así, el barcelonés Gaspar Sentiñón Cerdaña (1835-1902), el malagueño José García Viñas (1848-1931), el oñatiarra Juan Madinaveitia Ortiz de Zárate (1861-1938), el sevillano Pedro Vallina Martínez (1879-1970), el valenciano José María Martínez Novella (1896-¿?), el zaragozano Augusto Alcrudo Solórzano (1892-1936), el barcelonés Javier Serrano Coello (1897-1974), así como el practicante barcelonés Juan Antonio Lorenzo Benito (1878-1938), entre otros muchos. Isaac Puente fue el más destacado teórico entre todos ellos. Tampoco es casualidad que durante la Segunda República, tanto en el Gobierno de España como en el de Cataluña, las carteras de Sanidad estuvieron en manos de ministros y consejeros anarquistas, síntoma muy elocuente del interés de los libertarios por este asunto.
Desde la medicina naturista, Puente elaboró dos conceptos antitéticos: el «medicalismo» y el «sanitarismo». El primer sistema, fundamentado en la fobia antimicrobiana, basaba su acción en la farmacopea y las vacunas erigiendo al médico como el único camino para lograr la salud. Opuesto a este, el sanitarismo procuraba desarrollar las defensas del organismo de forma autónoma y autogestionada, mediante una cultura sanitaria basada en prácticas alimenticias racionales y evitando el consumo de tóxicos. La extensión de esta cultura naturista haría innecesaria la presencia y actuación del médico. «La salud, como la libertad, ha de conseguirla cada cual», decía. En cualquier caso, Puente huyó de posturas maximalistas, como el veganismo o la negación de la acción de los fármacos y vacunas, manteniendo una posición vegetariana y terapéutica moderada.
Centró su pensamiento y acción naturista en los siguientes temas: eugenismo, educación sexual, higienismo y alimentación vegetariana. Así, contamos con numerosos artículos de Isaac Puente, sobre todo publicados en las revistas Generación consciente y Estudios, sobre control de la natalidad, alimentación vegetariana, moral sexual, etc. En junio de 1931, en esta última revista, Puente, bajo el seudónimo de Un médico rural, esbozó el programa de actuación que debía de seguirse para la emancipación de la mujer: «Educación sexual; abolición de la prostitución; lucha antivenérea; difundir los medios de prevenir las enfermedades venéreas; matrimonio en compañía; divorcio; libertad sexual de la mujer; control de natalidad; desintoxicación religiosa del sexo». Consecuentemente, fue el responsable del consultorio sexual gratuito que durante años funcionó para los lectores de Estudios y Generación consciente, hasta que le relevó en este trabajo Martí Ibáñez, en enero de 1936. Las consultas se le dirigían por correo a su dirección de Maeztu o de Vírgala Mayor. Puente concedió gran importancia a la revolución sexual en el contexto general de revolución social que se estaba planteando: «Más profunda que la revolución política y social, la operada en las ideas sexuales, tiene una abundante bibliografía, y está socavando los prejuicios y la ignorancia en que la ha tenido sumida nuestra civilización cristiana» (Estudios, 1935: 6). Entre los medios anticonceptivos que preconizaba estaban el conocido como «método Ogino» y la vasectomía. El neomalthusianismo defendido por Puente se basaba en el «derecho a la cópula no reproductora, el derecho a gozar del amor por el amor mismo», liberando a la mujer del papel que la sociedad patriarcal le había asignado: «Desde ningún punto de vista es más defendible el neomalthusianismo que desde el de la maternidad consciente. Derecho de la madre a serlo plenamente y a dejarlo de ser. Emancipación de la mujer de la esclavitud de su sexo: el parir incesantemente» («Neomalthusianismo», Estudios, 1930).
En 1928 fue uno de los fundadores de la Liga Mundial para la Reforma Sexual sobre Bases Científicas de Copenhague, pero en 1930 rehusó acudir al Congreso de esta Liga, a celebrarse en Viena, por la orientación reformista que estaba cobrando. Puente propuso que la sección española pasara a llamarse Liga Española para la Subversión Sexual sobre Bases Humanas, denominación que no prosperó.
No he encontrado ningún texto de Isaac Puente en el que defendiese el nudismo, práctica muy vinculada al naturismo y a ciertos sectores del anarquismo de la época, pero sí sabemos que en sus paseos montañeros y campestres solía llevar el torso desnudo y también se le atribuye la organización en mayo de 1934 de un «picnic nudista» frente a la catedral nueva de Vitoria y el colegio de las Ursulinas. Anarquistas vitorianos, hombres y mujeres, se pasearon desnudos por aquel paraje ante el escándalo de los eclesiásticos y las monjas.
Puede considerarse a Isaac Puente como el mayor ideólogo del movimiento salubrista de su tiempo.
Dio a la imprenta, además, numerosos artículos de tipo estrictamente médico, de carácter científico en La Medicina Íbera (Madrid), La Medicina Argentina (Buenos Aires), La Revista de Medicina de Álava (Vitoria) y Álava Médico-Farmacéutica (Vitoria).
Publicó mucho y sus obras obtuvieron gran difusión, no solo en las revistas ya citadas, sino también en Solidaridad Obrera (tanto la editada en Barcelona como la de A Coruña), Eugenia (Barcelona), Ética-Iniciales (Barcelona), Helios (Valencia), CNT (Madrid), Suplemento de Tierra y Libertad (Barcelona), El Pájaro Azul (Vitoria), Antorcha (Las Palmas), Crisol (San Sebastián), Cultura libertaria (Ferrol), Cultura proletaria (Nueva York), El Amigo del Pueblo (Barcelona), La Revista Blanca (Madrid), El Sembrador (Igualada, Barcelona), Solidaridad Humana (Barcelona), Tiempos Nuevos (Barcelona), Voz Libertaria (Bruselas), El Trabajo (Soria), Suplemento de la Protesta (Buenos Aires) o ¡Despertad! (Vigo), entre otras muchas cabeceras, por lo que tuvo gran influencia ideológica en el movimiento obrero en general y en el anarquista en particular.
No se limitó Isaac Puente a la reflexión y divulgación teórica, sino que contribuyó activamente a la militancia anarquista. Estaba más cercano a la línea insurreccionalista de la FAI que a la sindicalista de la CNT. Junto con Buenaventura Durruti, Cipriano Mera, los hermanos Alcrudo y otros, formó parte del Comité Nacional Revolucionario, que organizó el levantamiento de 8 de diciembre de 1933 en La Rioja y Aragón. Por ello fue procesado, torturado y encarcelado, siendo amnistiado en mayo de 1934. Previamente había sido detenido por el boicot a la celebración del aniversario de la proclamación de la República el 14 de abril de 1932 y el 22 de julio de 1933, acusado de una fantástica insurrección anarco-fascista. Por supuesto, Puente era partidario del abstencionismo electoral y colaboró en la campaña de boicot a las elecciones de febrero de 1933: era seguidor de la consigna: «Frente a las urnas, revolución social».
A finales de julio de 1936 fue detenido en su casa de Maeztu por las fuerzas rebeldes y encarcelado en Vitoria; en la madrugada del 1 de septiembre de aquel año fue sacado de ella y fusilado, presumiblemente en Pancorbo (Burgos), aunque su cadáver es uno de los muchos que aún no han sido localizados. Como en tantos otros casos, sus bienes fueron expoliados, pero en el suyo se añadió un detalle revelador del encono político contra su persona: después de haber sido asesinado fue condenado a muerte por el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Burgos.
Su muerte produjo una gran conmoción en las filas confederales, de tal suerte que a las pocas semanas de ella se organizó el batallón núm. 3 de la CNT (núm. 11 de Euzko Gudarostea), al que se decidió ponerle su nombre: batallón Isaac Puente.
Obras
Su obra completa puede seguirse en Fernández de Mendiola, F., Isaac Puente: el médico anarquista, Tafalla: Txalaparta, 2007, pp. 231-248.
«Generación consciente I», Generación Consciente, núm. 15, Alcoi, octubre de 1924.
«Moral sexual», Generación Consciente, núm. 13, Alcoi, agosto de 1924.
«Generación consciente II», Generación Consciente, núm. 16, Alcoi, noviembre de 1924.
«Generación consciente V. Aspecto médico del Naturismo», Generación Consciente, núm. 19, Alcoi, febrero de 1925.
«Hablemos del Naturismo. El régimen alimenticio», Generación Consciente, núm. 26, Valencia, septiembre de 1925.
Alpinismo, Vitoria: Viuda e Hijos de Sar, 1925, 27 pp. (reed. en Vitoria: AIP, 2010; Jaén: Piedra Papel Libros, 2019).
Divulgación de la embriología, Valencia: Biblioteca de Generación Consciente, 1927, y Madrid: Comisión de Propaganda Confederal y Anarquista, 1938.
«Eugenia y Naturismo», Eugenia, núms. 73-74 (marzo-abril de 1928), Barcelona, pp. 65-68.
«Neomalthusianismo», Estudios, núm. 86, Valencia, octubre de 1930, pp. 2-4.
«Inconformismo de un médico. La Medicina ante el régimen capitalista», Estudios, núm. 98, Valencia (octubre de 1931) p. 18.
«Sanitarismo. Supervaloración de la salud», Estudios, núm. 100, Valencia (diciembre de 1931), pp. 13-16.
«Una falsa ruta de la Medicina», Helios, núm. 183 (agosto de 1931), Valencia, pp. 197-200.
Apuntes sobre el comunismo libertario, Barcelona: Tierra y Libertad, 1932, 14 pp.
«La libertad individual ante la Medicina», Estudios, núm. 124, Valencia (diciembre de 1933), pp. 6-7.
El comunismo libertario. Sus posibilidades de realización en España, Valencia: Biblioteca de Estudios s. f. [c. 1932]. Con el título Finalidad de la CNT. El comunismo libertario, Barcelona: Tierra y Libertad, 1933, 1935, Madrid: Sindicato del Ramo del Vestir de Madrid, 1935.
Consejos prácticos para evitar el contagio de las enfermedades venéreas, folleto.
Embriología (Valencia: Generación Consciente y Estudios, s. f., múltiples ediciones).
La fiebre. Sus causas. Su tratamiento, Valencia: Estudios, 1934 y 1936, 64 pp.
Higiene individual o privada, Valencia: Biblioteca de Estudios, 1930, y Cuadernos de Cultura, 1930.
Tratamiento de la impotencia sexual, Valencia: Biblioteca de Estudios, 1935, 234 pp.
La higiene, la salud y los microbios, Valencia: Biblioteca de Estudios, 1935, 75 pp.
Hipótesis, experimentación y perfeccionamiento, Barcelona: Horizonte, 1933.
Independencia económica, libertad y soberanía individual, Barcelona: Cuadernos Rojo y Negro, núm. 1, 1933, 16 pp.
Con Leopoldo Martínez, Los mártires de la CNT, Barcelona: Ediciones populares, 1932.
Métodos anticoncepcionales, Barcelona: Iniciales, 1933.
El ocultismo científico del aborto, 1935.
Por pensar así, ¿somos delincuentes?, Logroño: Natura, s. f. [1930?], 11 pp.
Proyecto de ordenanzas de montes de Álava, Vitoria [s. n.], 1930, 14 pp.
Propaganda, Barcelona: Tierra y Libertad, 1938.
Pueblo, el Gobierno es tu enemigo, Requena: Grupo Cultura, 1931.
La sociedad del porvenir. El comunismo anárquico, Barcelona: Amor y Voluntad, 1933, 14 pp.
«Hacia la Interpretación Colectiva del Comunismo Libertario», Solidaridad Obrera, Barcelona, 2 de abril de 1933; CNT, Madrid, 4 de abril de 1933.
Ventajas e inconvenientes de los procedimientos anticoncepcionales, Barcelona: Iniciales, 1934, 24 pp.
«La vasectomía», La Revista Blanca, núm. 367, 27 de diciembre de 1935.
Tratamiento de la impotencia sexual, Valencia: Biblioteca de Estudios, 1935, 234 pp.
«Conceptos del Comunismo libertario», Solidaridad Obrera, Barcelona, 26 de febrero de 1936.
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