Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y obras de la Corona de Castilla

FLÓREZ DE SETIÉN HUIDOBRO Y VELASCO, Enrique Fernando (Enrique Flórez, Henrique Flórez, Padre Flórez) (Villadiego, Burgos, 1702 – Madrid, 1773). Monje agustino e historiador

Cargos y oficios

Monje agustino e historiador.

Trayectoria

Nacido el 21 de julio de 1702, en enero de 1718 ingresó en el convento de San Agustín de Salamanca, en el que profesó un año después. De allí se dirigió al colegio agustiniano de Valladolid, donde cursó Filosofía, y más tar­de Teología en Salamanca. En 1725 se trasladó a Madrid y de allí a Ávila, en cuya Universidad de Santo Tomás obtuvo los grados de bachiller y licenciado, recibiendo el doctorado en Teología en la de Alcalá de Henares (1729). Dada su sólida preparación intelectual, la Inquisición lo nombró revisor y visitador de librerías conventuales en 1740. Muy interesado por la Historia, a partir de los cuarenta años de edad decidió dedicarse en exclusiva a esta disciplina, es­pecialmente a la Historia eclesiástica, para lo que renunció a la cátedra que se le concedió en la Universidad de Alcalá de Henares en 1751. Además de la His­toria, cultivó también otras muchas disciplinas, entre las que destacan la Teo­logía, la Geografía, la Paleografía, la Arqueología, la Epigrafía, la Numismática, la Genealogía, etcétera.

Es en el campo de la Historia donde se ha hecho especialmente célebre, gra­cias a su monumental obra titulada España Sagrada, inspirada en otras simi­lares elaboradas en otros países, como la Gallia christiana de Denis de Sainte- Marthe, o la Italia sacra de Ferdinando Ughelli. Concebida inicialmente como un compendio de series de papas, reyes, santos y concilios, decidió después enriquecerla incluyendo en ella elementos de geografía eclesiástica, en la que se describen los espacios de las diferentes diócesis y su evolución, incluyendo además otros muchos aspectos referentes a numismática, arte, fuentes histó­ricas, etc. Fernando VI le concedió una pensión de 600 ducados anuales para que pudiera llevar a cabo la obra. La España Sagrada ha llegado a alcanzar los 56 volúmenes, de los cuales el P. Flórez compuso los 29 primeros entre 1747 y 1775, siendo continuada después por otros religiosos de su orden. Los dos últimos volúmenes fueron publicados en 1957. Fue, además, autor de una abundante producción bibliográfica sobre variadas disciplinas, en la que se incluye La Cantabria. Disertación sobre el sitio y extensión que tuvo en tiempos de los romanos la región de los cántabros, con noticia de las regiones confinantes y de varias poblaciones antiguas. Elaborada en principio como un apéndice al tomo XXIV de la España Sagrada, fue publicada independientemente por pri­mera vez en Madrid en 1768.

En esta obra, el monje agustino manifiesta sus discrepancias con el jesuita Manuel de Larramendi acerca de los límites geográficos de la antigua Canta­bria. Basándose en la información aportada por diferentes geógrafos e historia­dores griegos y romanos de la Antigüedad (Ptolomeo, Plinio, Pomponio Mela, Estrabón, etc.), el P. Flórez excluye de la primitiva Cantabria a los territorios de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava, mientras que el P. Larramendi los incluye en ella, al igual que algunos autores modernos, entre ellos el obispo Lucas de Tuy, Florián de Ocampo, Ambrosio de Morales, Esteban de Garibay, el obispo de Pamplona fray Prudencio de Sandoval, etc., como señala Pedro de Peralta en su Historia de España vindicada. El jesuita guipuzcoano llegaría a defender, contra la opi­nión del cronista navarro José de Moret, que hasta los navarros eran cántabros. Según el P. Flórez, es Ptolomeo quien con mayor precisión señala los límites de la antigua Cantabria, que comprendía el espacio existente entre Asturias y el territorio de los autrigones. Así, apoyándose en el mencionado geógrafo griego, el fraile agustino defiende que Cantabria comenzaba en los límites de Asturias, «siguiendo por S. Vicente de la Barquera, Santander, Santoña hasta cerca del rio que entra al mar al Oriente de Somorrostro, Muzquiz y Pobeña. De alli hacia Oriente estaban los Autrigones, Caristios, Várdulos y finalmente los Vascones, que hoy son los Navarros».

Otra cuestión a la que el P. Flórez presta atención es si Bizkaia, Gipuzkoa y Álava fueron dominadas por los romanos. En su opinión, la pervivencia de la lengua vascongada en determinadas zonas de las mencionadas provincias no implica que no hubieran sido sometidas por aquellos. Pruebas de ello serían, por un lado, la existencia de la urbe romana de Flavióbriga, a la que sitúa cerca de Bilbao y cuya existencia reconoce el P. Larramendi y, por otro, el hallazgo de varias inscripciones latinas cerca de Bilbao, en Urbina (Álava) y en Balmaseda, y de una escultura zoomorfa conocida como «ídolo de Miqueldi», en Durango. Según el P. Flórez, este último sería similar a los conocidos «Toros» hallados en Guisando, Ávila y Salamanca, y que serían en realidad elefantes, símbolo de África, utilizado por los cartagineses, lo que le lleva a concluir que «donde llegó el Africano, mejor penetraría el Romano, que dominó toda España». En conse­cuencia, la pervivencia de la lengua vascongada en las montañas de las tres pro­vincias mencionadas se debería a que el latín se habría utilizado únicamente en los centros urbanos gracias a los funcionarios públicos, comerciantes, etc., mientras que en el ámbito rural se habría conservado el idioma preexistente «pues mientras sea menos el trato con la capital de la lengua forastera, sera mayor el uso de la materna, como sucede hoy en la Navarra, en Vizcaya, y en Cataluña, donde los pueblos que no tienen comunicacion con las Capitales en que residen los ministros públicos, desconocen la lengua Castellana […]. Re­sulta, pues, que el Vascuence actual no excluye la sugecion del terreno a los Romanos, probando unicamente la poca extension y permanencia que alli tuvo el idioma latino, por no codiciar los de este idioma meterse en sitio calificado del mas aspero y terrible de España, y sin ninguna utilidad».

Como se ha indicado, el P. Larramendi incluyó a Bizkaia en la antigua Can­tabria alegando, entre otros motivos, que en ambos territorios se hablaba una misma lengua, la vascongada. A ello se opuso el fraile agustino indicando que si los geógrafos antiguos dijeron haber encontrado dificultades para traducir a su idioma los nombres de la lengua cantábrica, a la que calificaron de áspera y es­cabrosa, no podía tratarse de la vascongada. Ello es debido a que, como señala el propio P. Larramendi en el tomo I de su Diccionario Trilingüe del Castellano, Bascuence y Latín, publicado en San Sebastián en 1745, «el Vascuence es len­gua facil, y publica con Scaligero, que es lengua suavisima: y que por su general pronunciacion es muy dulce y graciosa». En consecuencia, según el P. Flórez, «no es pues esta la Cantabrica en que los Geografos hallaron tanta dificultad: pues la Vascongada no es dificil, sino facil: no es de nombres escabrosos, sino de pronunciacion muy dulce, deleitable por la variedad hermosa de sus dia­lectos, y eloquente […]. Es pues muy ineficaz el argumento, que por la lengua Vascongada intente persuadir haber sido Vizcaya de Cantabria».

Por último, en esta obra cabe destacar la información de carácter etnográ­fico que incluye, referente a las costumbres y modos de vida comunes a todos los antiguos pueblos del norte de la península ibérica, desde Galicia hasta los Pirineos, proporcionada por Estrabón. He aquí una breve muestra de ello: «Se alimentan en dos tiempos del año de bellota, secandola, moliendola, y hacien­do pan de la harina. Forman bebida de cevada […]. Cenan sentados, dispuestos a este fin asientos en las paredes. La edad y la dignidad llevan los primeros lugares […]. En lugar de dinero commutan una cosa por otra, o cortan algo de una lamina, o plancha de plata. A los condenados a muerte, los precipitan des­de una roca: y a los patricidas los cubren de piedras fuera de sus terminos […].

La rusticidad y fiereza de sus costumbres proviene no solo de las guerras, sino de vivir apartados de otras gentes: y faltando comunicacion, falta tambien so­ciedad y humanidad […]. Lávanse con orines, que dejan podrir en las cisternas: y hombres y mujeres se limpian con ellos los dientes […]. Las mujeres labran los campos, y quando paren, hacen acostar a los maridos, y ellas les sirven […]. Otras cosas usan no tan de fieras, como es, que el varon dota a la mujer: que instituyen herederas a las hijas, y estas casan a los hermanos: lo que no es muy civil, por incluir algún imperio de la mujer sobre el hombre».

El P. Francisco Méndez, asistente del P. Flórez, elaboró una biografía de este último, que fue publicada en 1780 y que incluye el Viage desde Madrid a Bayona de Francia. Por Osma, Soria, Tarazona y Navarra. Volviendo por Calaho­rra, Logroño, Burgos, Carrión, etc., que ambos realizaron en el año 1766. De su periplo por tierras navarras, que tuvo lugar entre el 18 de junio y el 12 de julio de dicho año, quedó un curioso relato en el que se contiene información so­bre aspectos muy variados (demografía, conventos y parroquias, vegetación, cultivos, economía, arte y monumentos, historia, costumbres, etc.), referentes a las principales poblaciones que tuvieron ocasión de conocer: Cascante, Tu- dela, Olite, Tafalla, Pamplona, Roncesvalles, Estella, Lodosa, etc. De especial interés resulta su descripción de la ciudad de Pamplona y de sus fiestas de san Fermín.

Obras

Totius Doctrinae de Generatione et Corruptione; de Coelo, et Mundo; et de Anima. Compendiosa tractatio, Lugduni, 1688, 4 vols.

Theologia Scholastica juxta principia Scholae Augustiniano-Thomisticae pro commodiori studentium usu praecipuis, Matriti, 1732-1738, 5 vols.

Clave Historial con que se abre la puerta a la Historia Eclesiástica, y Política, Madrid, 1743.

España Sagrada. Theatro Geographico Historico de la Iglesia de España. Origen, divisiones y limites de todas sus provincias. Antigüedad, Traslaciones, y Estado Antiguo y presente de sus Sillas, con varias Disertaciones criticas. Tomo I, Madrid: Antonio Marín, 1747.

Elogios del Santo Rey D. Fernando, puestos en el sepulcro de Sevilla en hebreo, y arábigo, Madrid, 1754.

Modo práctico de tener oración mental, Madrid, 1754 y 1760.

Medallas de las Colonias, Municipios y Pueblos antiguos de España, Madrid, parte I, 1757; parte II, 1758, parte III, 1773.

Memorias de las Reynas Cathólicas. Historia Genealógica de la Casa Real de Castilla, y de León, Madrid, 1761, 2 vols.

La Cantabria. Disertación sobre el sitio, y extensión que tuvo en tiempos de los romanos la región de los cántabros, con noticia de las Regiones confinantes, y de varias Poblacio­nes antiguas, Madrid, 1768. Reed. Madrid: Lorenzo de San Martín, 1786.

De formando Theologiae studio libri IV collecti ac restituti per R. P. M. Fr. Laurentium a Villavicencio. Curante R. P. M. Fr. Henrico Flórez, ejusdem Ordinis, Matriti, 1768.

De Sacris Concionibus, seu de interpretatione Scripturarum populari libri III. Collecti per R. P. Fr. Laurentium a Villavicencio. Curante R. P. Henrico Flórez, frate ejusdem Ordi- nis, Matriti, 1768.

Clave Geográphica para aprender Geographía los que no tienen Maestro, Madrid, 1769. Sancti Beati, Presbyteri Hispani Liebanensis, in Apocalypsin, ac plurimasutriusque foederis paginas commentaria. Opera et studio R. P. Doct. Henrici Flórez, Matriti, 1770.

Mapa de todos los sitios de batallas que tuvieron los Romanos en España, Madrid, 1774. Utilidad de la Historia Natural, Madrid, 1780. Viage desde Madrid a Bayona de Francia. Por Osma, Soria, Tarazona y Navarra. Volviendo por Calahorra, Logroño, Burgos, Carrión, etc., en el año de 1766, incluido en la biogra­fía del padre Méndez, Madrid, 1780.

Bibliografía

Borreguero, C. (dir.), El Padre Flórez, tres siglos después. Actas del Congre­so Internacional, Burgos: Diputación Provincial, 2006.

Campos y Fernández de Sevilla, F. J., «Enrique Fernando Flórez de Setién Huidobro y Velasco», Diccionario Biográfico Español, Madrid: Real Academia de la Historia. Edición en línea: http://dbe.rah.es/biografias/9713/enrique-fernando-fiorez-de-setien- huidobro-y-velasco (consultado el 22 de octubre de 2018).

Fernández-Guerra, A., «Cantabria», Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid, 4 (1878), pp. 93-150.

Méndez, F., Noticias sobre la vida, escritos y viajes del Rmo. P. Mtro. Fr. Enrique Flórez, Madrid: Imprenta de Pedro Marín, 1780.

Peragón López, C. E., y Ureña Uceda, A., «Notas para el estudio del arte y la literatura en la España ilustrada. Baeza en los libros de viajes», Cuadernos de Arte e Iconogra­fía, 25 (2004), pp. 215-250.

Sempere y Guarinos, J., Ensayo de una biblioteca española de los mejores escritores del reinado de Carlos III, t. III, Madrid: Imprenta Real, 1785-1789.

Cita bibliográfica

Noain Irisarri, J.J., “Flórez de Setién Huidobro y Velasco, Enrique Fernando”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 658-662..

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