Cargos y oficios
Secretario real. Responsable del Archivo de Simancas.
Trayectoria
Antonio Navarro de Larreategui fue señor de los solares de Zubieta y Yarza por su matrimonio con Magdalena Adán de Yarza. De ella tomó su apellido, pasándose a denominar Antonio Adán de Yarza y Larreategui. Fue preboste mayor de Lekeitio. Desempeñó diversos puestos en la administración de la Monarquía, principalmente hacendísticos. Según su propio relato, asistió al presidente del Consejo de Castilla. Fue nombrado responsable del Archivo de Simancas en 1612, y, según su testimonio, «hallando los papeles muy descompuestos, trabajó con particular desvelo hasta que los puso de la manera que hoy están». Desde sus puestos en la administración de la Monarquía procuró ayudar y colaborar con las instituciones vizcaínas. Después de su paso por Simancas, se retiró a componer su casa en Bizkaia. En 1615 levantó una compañía de 100 infantes y 50 marineros para la jornada real. En un contexto de tensiones entre la tierra llana y las villas y ciudad, Navarro de Larreategui recibió el apoyo del Señorío de Bizkaia en su disputa con las villas por la jurisdicción de su casa de Zubieta. Acompañó al príncipe Filiberto de Saboya al virreinato de Sicilia, en calidad de secretario. Su labor aquí fue reconocida con la concesión de la condición de ciudadano de Mesina y Palermo. Falleció en Trápani, Sicilia, en 1624.
Redactó y llevó a la imprenta en 1620 un Epítome de los señores de Vizcaya, en el que expuso la sucesión de estos desde sus orígenes hasta alcanzar «cómo vino el Señorío de Vizcaya al infante don Juan», vigesimosexto señor de Bizkaia. En su relato aceptó y reafirmó el elenco de mitos que se habían ido forjando o consolidando en torno a Bizkaia en la centuria anterior, tales como el tubalismo, el vasco-cantabrismo o la no conquista del territorio por parte de los romanos. También defendió la primacía de la nobleza vizcaína. Dedicó un capítulo a cada uno de los señores, mezclando los señores reales con los míticos. Así, comenzaba su lista Eudon y otros señores legendarios, caso de Jaun Zuria. Fue una de las obras sobre la historia de Bizkaia que tuvo más predicamento en el siglo xvii. Así, junto a un ejemplar del Fuero Nuevo, era la única obra referida a Bizkaia que había en la biblioteca de Felipe IV en el Alcázar de Madrid. A finales del siglo xviii Pedro de Montoya intentó publicar un plagio de este trabajo.
Obras
Epítome de los señores de Vizcaya recogido por Antonio Navarro de Larreategui, Secretario de la Magestad del Rey Don Phelipe Tercero y del Señor Príncipe Philiberto. Dirigida al mismo Ínclito y Cathólico Don Phelipe Rey de las Hespañas, nuestro Señor, Turín: Imprenta de Tarin, 1620. Reed. Madrid: Imprenta Real, 1702.
Bibliografía
De Guerra, J. C., «Euskaros ilustres. D. Antonio Navarro de Larreategui», Euskal-Erria. Revista Bascongada, 19 (1888), pp. 430-436.
ElÍas de Tejada, F., El Señorío de Vizcaya (hasta 1812), Madrid: Minotauro, 1963.
MañaricÚa, A. E. de, Historiografía de Vizcaya (desde Lope García de Salazar a Labayru), Bilbao: Editorial La Gran Enciclopedia Vasca, 1973, 2.a ed. Reed. ampliada, Bilbao: Universidad de Deusto, 2012.
Cita bibliográfica
Merino Malillos, I., “Navarro de Larreategui, Antonio», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 379-380.





