Trayectoria
Redactado por diversos escribas y dictado por Jaime I a partir de la conquista de Mallorca y antes de la muerte de Jaime I (1276), se conserva a través de diferentes copias posteriores. Los manuscritos más antiguos conservados son de 1313 y de 1343. El primero es la versión latina de Pedro Marsilio, quien informó que lo ordenó y distribuyó por capítulos a través de los documentos conservados en el Archivo real. Puede ser que la unificación en un solo libro y la distribución por capítulos obedezca a la iniciativa de Marsilio. Por su parte, el manuscrito de Poblet de 1343 fue ordenado copiar por el abad, aunque desconocemos si sobre textos originales o copias. Con posterioridad se sucedieron diferentes copias y, a partir de 1557, otras impresas.
El Llibre dels fets está escrito con un profundo sentimiento religioso y pro- videncialista. El rey es un héroe épico, protagonista de gestas militares, pero también aparece descrito a través de rincones íntimos de su personalidad. Narra, de forma autobiográfica, la vida y las hazañas más importantes de Jaime I, centrándose, de manera especial, en las conquistas de Mallorca y Valencia. Comienza la narración con el nacimiento del monarca en 1208 y finaliza con su muerte en 1276. Consta de un prólogo y un epílogo redactados por otra mano más erudita y culta, cuando el rey ya estaba muerto.
Gracias a la Crónica de Jaime I conocemos bien el prohijamiento de Sancho el Fuerte por el monarca aragonés, cuando narra con un gran detalle los hechos:
«En este tiempo vivió Don Sancho rey de Navarra, hijo del otro rey Sancho; el mejor rey que tuvo Navarra. El rey de Castilla encomendó a Lope Díaz, señor de Bizkaia, emprender la guerra en Navarra y le tomó dos o tres castillos. Entonces el rey de Navarra me hizo saber de palabra que, si quisiera celebrar un tratado con él, firmaría un compromiso, otorgándome tanto favor y afecto como jamás ningún rey hizo a otro. Entonces yo resolví marchar a Tudela para verlo, porque durante veinticinco años no había salido de la ciudad ni había viajado por ninguna parte […]. Cuando fui a Navarra, Don Sancho no pudo bajar a recibirme a la ciudad, pues estaba enormemente grueso y no permitía que su pueblo le viese sino en privado […]. Al día siguiente, a la hora de vísperas, subí al castillo. Me recibió muy bien y con la mayor cortesía salió a recibirme hasta un lugar que él no había visitado durante diez años; me abrazó (él era tan alto como yo) y lo hizo muy contento y riéndose».
Siguen, a continuación, las consideraciones elogiosas que Sancho el Fuerte realizaba en torno a Jaime I, al que prioriza sobre su sobrino, el hijo de la condesa de Champaña, pues considera al aragonés la persona más cercana que tiene en el mundo y sobre el que tiene un mayor afecto, de ahí que muestre su deseo de realizar el prohijamiento mutuo. Tras calcular Jaime I los riesgos que acarreaba este prohijamiento por los posibles peligros que acarrearía una guerra con Castilla, lo consideró finalmente ventajoso por tres razones «porque el daño hecho por el rey de Castilla a don Sancho en aquellos tiempos había sido muy grande; otra, porque como era de setenta y ocho años de edad […] cada uno de nosotros, mi hijo y yo podríamos vivir más tiempo cada uno que él de acuerdo con la naturaleza, siendo por ello razonable correr el riesgo contra las posibilidades de don Sancho; por otra parte, desde que el rey de Castilla le agravió tanto y él nos hizo sus hijos y herederos de todo cuanto poseía, yo encontré justo aceptar el compromiso de acudir a la guerra defendiendo las tierras de mi padre desde que él me adoptó por hijo». Ambos monarcas convinieron el procedimiento. Sancho el Fuerte lo trasladó a los nobles, caballeros y diez hombres por cada ciudad, «de tal manera que lo que ellos hicieran fuera aceptado, confirmado y aprobado por los demás; y por todas las villas importantes cuatro hombres cada uno, con autoridad otorgada por el resto de los vecinos de que aceptarían asimismo lo que ellos acordaren». El aragonés hizo lo propio, y el juramento del prohijamiento se firmó en Tudela el 2 de febrero de 1231.
Obras
Pujol, J. M. (ed.), Llibre deis fets, Palma de Mallorca: Moll, 2008.
Bibliografía
Belenguer, E., Jaime Iy su reinado, Lleida: Editorial Milenio, 2008.
EstornÉs Lasa, B., «Jaime I el Conquistador», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Edición en línea: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/eu/jaime-i-el-conquistador/ar-63495/ (consultado el 28 de octubre de 2018).
FortÚn, L. J., Sancho El Fuerte (1194-1234), Iruña: Mintzoa, 2001.
Lalinde Abadía, Jesús. La Corona de Aragón en el Mediterráneo medieval: 1229-1479, Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 1979.
Soldevila, F., Les Quatre Grans Croniques. Jaume I, Declot, Muntaner i Pere III, Barcelona: Selecta, 1983.
Cita bibliográfica
Vega López, F., “Llibre dels Fets», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 329-331.





