Cargos y oficios
Primer escribano fiel de Juntas y Diputaciones de Gipuzkoa.
Trayectoria
Casó con Catalina de Tapia, señora de su apellido, y fue padre de Antón (casó con Teresa Ruiz o Fernández de Irarrazabal, señora de Irarrazabal, pasando a vivir a Deva, sirvió la escribanía a la muerte de Domenjón), Pedro (casó con Isabel Martín de Aguirre y pasó a vivir a Torrecilla de los Cameros, Logroño, falleciendo en 1491), el licenciado Beltrán Martínez (casó con María López de Leizaur, de ellos descenderán los marqueses de Aramayona, falleció en 1559) y Martina González de Andía.
Su vida tiene muchos claroscuros, especialmente antes de 1452, aunque es posible que estudiara Leyes a tenor de sus conocimientos. Parece también quefue vasallo del rey, pues aportó en ocasiones lanzas y ballesteros mareantes a su servicio.
Hacia 1447 Domenjón obtuvo el oficio de la alcaldía de sacas «e cosas vedadas» de Gipuzkoa, como había en otros lugares y partidos de Castilla. El cargo era importante y respondía a una gran confianza por parte del rey por cuanto suponía el cuidado y vigilancia de unos intereses reales que no debían ser defraudados con la saca o el comercio de productos vedados. Escribió por ello un Quaderno del Alcaldía de Sacas de Domenjón Goncal.es, donde recogió el Cuaderno de ordenanzas dado por Enrique III en 1404 a fin de regular la saca de las cosas vedadas de Gipuzkoa, que fue confirmado por Juan II en 1447.
Pero cuando Rodrigo Zapata, alcalde de sacas y cosas vedadas de los Obispados de Calahorra y Burgos, pretendió incluir en dichos Obispados a Gi- puzkoa a través de su apoderado, el burgalés García Embito, perteneciendo como pertenecía en su mayor parte a los Obispados de Pamplona y Bayona,
Domenjón renunció a la merced de la alcaldía y la traspasó a la misma Provincia «e concejos e vecinos e moradores d’ella para que sean francos e libres del dicho oficio, segund que sienpre lo han seydo e son, e les sea goardada su posesión e libertad e esención». Renuncia y traspaso que se hizo efectiva por real provisión de los Reyes Católicos dada en Valladolid el 23 de diciembre de 1465.
Domenjón fue testigo directo de la más cruenta lucha de bandos de Gipuzkoa. Escribano de cámara del rey, participó activamente en los acontecimientos de la época, siendo uno de los desafiados por los Parientes Mayores en 1456. No es de extrañar, así pues, que fuese designado primer escribano fiel de la Hermandad en la Junta General que celebró la misma en Oñati el 12 de octubre de 1457. Como tal escribano fiel tuvo en sus manos el sello y el archivo de la Hermandad, y para el mejor ejercicio de su cargo elaboró el llamado Libro de los Bollones, que será completado por sus hijos Antón y Pedro González de Andía.
Dicho libro es una especie de manual de uso práctico en la secretaría de la Provincia. En él incorpora los Cuadernos de ordenanzas de Hermandad medievales confirmados por los reyes (1397, 1453 y 1457) además de las de 1481, las distintas relevas en la contribución fogueral hechas a partir de 1469 a las villas incendiadas, ordenanzas provinciales acordadas en las Juntas, la relación fogueral establecida para los pueblos de la Provincia, diversos formularios utilizados en la documentación oficial de Gipuzkoa, numerosas cartas y reales provisiones dadas por los distintos reyes para el régimen y gobierno de la Provincia, y algunas noticias de carácter histórico y personal de sus autores y personajes guipuzcoanos.
En su larga e intensa vida Domenjón mantuvo buenas relaciones internacionales. Según algunos autores fue coronel de Gipuzkoa en su intento de socorro de Eduardo IV de Inglaterra. Y se dice que dicho rey le concedió el ingreso en la Orden de la Jarretiera, el 20 de agosto de 1471, como premio a la ayuda prestada en el enfrentamiento que mantuvo con el rey Luis XI de Francia en la Guerra de las Dos Rosas. Pero cuestionada dicha concesión por varios historiadores, Separio Múgica demostró que el 25 de agosto de dicho año concedió el rey «a Domenjón de Andía, escudero del reino de España, lo que ya de palabra le había prometido, es a saber, 20 libras esterlinas todos los años sobre los pechos y subsidios del puerto de Bristol» mientras continuara la paz entre Inglaterra y las cinco provincias marítimas de España. Dichas 20 libras se habrían de deducir de los impuestos que tuviesen que pagar las mercancías que Domenjón llevase a dicho puerto. No obstante, al parecer, Domenjón hizo dejación de tal merced, y fue revocada el 26 de febrero de 1474.
La muerte de Enrique IV y el ascenso al trono de Castilla de la reina Isabel I la Católica pondrá de nuevo a Domenjón al frente de la Provincia, pues fue él quien recibió la comisión que los comisarios regios llevaron a Gipuzkoa para recibir (en su Junta reunida en Basarte el 2 de enero de 1475) el juramento de fidelidad que la misma había de prestar a la Corona. Dicho pleito-homenaje se hizo el día 14 alzando en el lugar el pendón de Castilla, recibiendo el 15 el juramento de los comisionados, en nombre de la reina, de mantener sus ordenanzas (fueros) y privilegios. En adelante Domenjón gestionó directamente con la D.a Isabel los asuntos más graves de la Provincia, apoyado por los grandes servicios que esta ofrecía a la Corona.
En 1481 Domenjón participó directamente en el tratado o conversa firmado con Inglaterra, previa licencia real dada en Barcelona el 8 de septiembre de aquel año, siendo uno de los encargados por la Provincia para solicitar a los Reyes Católicos dicha licencia, «para que los tratantes de cada uno de los dichos nuestros rreynos e del dicho rreyno de Inglaterra puedan andar e anden seguros, e que los dannos que de la una parte a la otra, e de la otra a la otra, se fizieren sean satisfechos e pagados». Dicho tratado tuvo una vigencia de diez años, y fue confirmado por los reyes el 16 del dicho mes y año por expresa súplica de Domenjón «en nombre de la sobredicha Provincia».
Enfermo y cansado, hacia 1485 pasó la escribanía fiel a manos de su hijo Antón, recuperándola a petición de la Provincia en 1487, si bien pasará definitivamente a Antón en 1488.
Domenjó testó en Tolosa el 27 de septiembre de 1471, y murió en la casa de Martín Ochoa de Sasiola el miércoles 18 de noviembre de 1489, cuando asistía a la Junta general que la Provincia celebraba en Zumaia. Su cadáver fue trasladado el mismo día a Tolosa, dándosele sepultura el día 19 en su «fuesa» familiar.
Obras
Quaderno del Alcaldía de Sacas de Domenjón Gongales (conservado en AM Rentería, B/1/1/18). Crespo Rico, M. A.; Cruz Mundet, J. R., y Gómez Lago, J. M. (eds.), Colección documental del Archivo Municipal de Rentería, I, San Sebastián: Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos, 1991, docs. núms. 36 y 26, pp. 161-163 y 106-121.
VVAA, El Libro de los Bollones, Tolosa-Oiartzun: Diputación Foral de Gipuzkoa, Servicio de Archivos, 1995, pp. 221-459.
Bibliografía
Díez de Salazar Fernández, L. M., y Ayerbe Iribar, M? R., «Autoría y contenido del Libro de los Bollones», El Libro de los Bollones, Tolosa-Oiartzun: Diputación Foral de Gipuzkoa, Servicio de Archivos, 1995, pp. 107-152.
López AlÉn, F., «Figuras guipuzcoanas. Domenjón González de Andía», Euskal Herria, 44 (1901), pp. 216-218.
MÚgica, S., «Domenjón González de Andía. Contaduría de bienes», Euskal Herria, 46 (1902), pp. 108-111, 155-158, 179-183, 235-238, 550-554.
— «La Orden de la Jarretiera en Guipúzcoa», Euskal Herria, 57 (1908), pp. 559-560. Orella UnzuÉ, J. L., «Instituciones de Gipuzkoa en el Libro de los Bollones», El Libro de los Bollones, Tolosa-Oiartzun: Diputación Foral de Gipuzkoa, Servicio de Archivos, 1995, pp. 153-205.
VVAA, «El Libro de los Bollones y la Escribanía Fiel de la Provincia de Gipuzkoa», El Libro de los Bollones, Tolosa-Oiartzun: Diputación Foral de Gipuzkoa, Servicio de Archivos, 1995, pp. 21-105.
Cita bibliográfica
Ayerbe Iribar, R. Mª., “González de Andía, Domenjón», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 234-237.





