Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y Obras Franco-Carolingios

CONTINUADORES DE LA CRÓNICA LLAMADA «DE FREDEGARIO» (siglo VIII). .

Cargos y oficios

Varios autores anónimos del siglo VIII continuaron con la obra del Fredegario hasta el año 768.

Trayectoria

Como vimos en una voz anterior, la anónima Crónica franca del siglo vil, escrita y revisada por tres autores diferentes, recibió a partir del siglo xvi el nombre de «de Fredegario». Esta termina abruptamente en el año 642 y, en un momento que desconocemos, tal vez a finales del siglo vil, un autor anónimo decidió continuar la obra documentando los hechos hasta el 680. Poco des­pués, a este le tomó el relevo otro redactor del que solamente sabemos que era de origen austrasiano, añadiendo las noticias que van del 680 al 733 inclusive, tomando como fuente principal el Liber Historiae Francorum. La tercera parte fue encargada por el aristócrata Childebrando a otro autor de Austrasia cuyo nombre tampoco conocemos y que prolonga la Chronica hasta el 751. Final­mente, Nibelungo, hijo de Childebrando, ordenó que se redactara la última parte de la obra, que termina en el 768 con la muerte del rey Pipino el Breve y el ascenso al trono de sus hijos Carlomán y Carlos (Carlomagno). Las contri­buciones literarias de estos autores de finales del siglo vil y del viii que conti­nuaron con la obra del Fredegario, de ahí que sean llamados continuatores o Pseudofredegarius, constituyen un testimonio indispensable para entender el periodo histórico que pretenden reflejar. En su relato, cabe resaltar el prota­gonismo que adquieren las tensiones y choques armados que surgen entre las autoridades francas y los duques aquitanos, estos últimos apoyados, desde bien pronto, en la fuerza militar que les ofrecían los vascones, en su afán por hacer frente a la política centralista de los carolingios.

Las referencias al entorno aquitano-vascón, aunque se circunscriban a la vertiente norteña de los Pirineos, son en sí abundantes. Cabe resaltar las men­ciones al papel destacado que jugaban los vascones en la composición de los ejércitos de los duques aquitanos. Así, cuando en el 717 el rey Chilperico II ofreció al duque —dux— aquitano Eudes riquezas —muñera— y el regnum (¿el título de rey de Aquitania?) a cambio de su ayuda en la guerra contra el ma­yordomo carolingio Carlos Martel, Eudes envió un ejército de wascones, pero el mayordomo lo repelió y penetró en territorio aquitano (Contin. 107). Hacia el 742 el dux Hunaldo, hijo y sucesor de Eudes, se rebeló con la ayuda de los wascones in regione Aquitania, siendo derrotados en Bourges y en el castrum de Loches —Lucca— (Contin. 111). Las noticias respecto a los encuentros ar­mados entre Pipino el Breve y el duque aquitano Waifre, hijo de Hunaldo, se encaminan en la misma dirección, pues se cita que en los años 761-765 solda­dos wascones sirvieron a las órdenes del dux en las cercanías de Narbona (Cont. 127), en la región de Borgoña —Burgundia— (Cont. 128) y más allá del Garona —ultra Garonnam— (Cont. 130). Asimismo, en el pasaje que narra los hechos ocurridos cerca de Narbona se indica que parte de los vascones actuaban como tropas de caballería —equites—, y en las campañas acaecidas poco antes al norte del Garona, los podemos ver ejerciendo labores de guarnición al frente de varias plazas fuertes diseminadas por Aquitania, entre ellas el castrum de Clermont, Bourges y la fortaleza de Thouars. Al parecer, estos soldados se lle­varon con ellos a sus familias ya que al ser conquistadas las citadas posiciones por el rey Pipino el Breve (años 761-762), los vascones apresados que defendían las plazas fueron deportados junto con sus mujeres e hijos al norte de Frantia (Contin. 125-126). No obstante, hubo momentos en que varias comunidades vasconas aceptaron su rendición por separado ante las autoridades carolin- gias, alejándose de esta forma de la causa de los duques, tal como ocurrió en los años 743-744, 766 y 768. En las tres ocasiones bastó que Pipino el Breve situara, amenazante, su ejército en la orilla opuesta del Garona con ánimo de invadir Wasconia para que los vascones le salieran al encuentro pidiendo la paz y sometiéndose a su autoridad (Contin. 114; 131; 134). En uno de los capítulos donde se recoge una campaña vascona más allá del Garona, cabe resaltar la reproducción de la incorrecta explicación Isidoriana del origen de los vascones, según el cual antaño se llamaban vacceos —qui antiquitus vocati sunt Vaceti— (Contin. 130).

Los continuadores también anotan algunos hechos que sitúan al territorio vascón como refugio de huidos y de exiliados, como la referencia del año 673 en que se relata la purga emprendida por el mayordomo de Neustria Ebroino contra todo aquel que consideraba como su enemigo político. Huyendo de las penas de exilio, de las torturas y de los ajusticiamientos, varios aristócratas francos decidieron atravesar el Loira —Ligere transgressi— refugiándose entre los vascones —Vasconos transfugerunt— (Contin. 96). A los años, hacia el 750, Pipino el Breve fue informado de que su medio hermano Grifo, con el que esta­ba enemistado, se había refugiado in Wasconiam bajo el amparo del dux Waifre (Contin. 118). No obstante, en la guerra contra los duques aquitanos, en ningún momento se señala de manera clara que los ejércitos francos atravesaran el río Garona y atacasen el territorio vascón. Lo más lejos que llegaron fue a situarse en varias ocasiones en la orilla del citado río y a ocupar las ciudades de Bur­deos, Agen y alrededores. Finalmente, el ducado de Aquitania se extinguió en el 768 con el asesinato de Waifre, traicionado por los suyos, dejando el territorio a merced del rey Pipino (Contin. 135). El eterno rival de Waifre murió al año siguiente y la recién conquistada Aquitania fue repartida entre sus hijos Carlo- mán y Carlos (Contin. 136).

Obras

Collins, R., Die Fredegar-Chroniken, Monumento. Germaniae Historica, Studien und Texte, 44, Hannover: Hahnsche Buchhandlung, 2007.

Krusch, B., Fredegarii et aliorum chronica. Vitae sanctorum, Monumenta Historiae Ger- manica, Scriptorum rerum Merovingicarum, Tomus II, Hannoverae: Impensis biblio- polii Harniani, 1888.

Larrañaga, K., Euskal Herria Antzinate Berantiarrean eta Lehen Ertaroan. Materiale eta agiriak, Bilbo: Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea, 1992.

Bibliografía

Besga, A., Domuit vascones: el País Vasco durante la época de los reinos germánicos. Lo era de la independencia (siglos v–viii), Bilbao: Astarloa, 2001.

Collins, R., Los vascos, Madrid: Alianza, 1989.

Lanz, J., Dinámicas de enfrentamiento, colaboración y resolución de conflictos en el en­torno circumpirenaico occidental (siglos iia. C.-viiid. C.), Tesis doctoral, Vitoria-Gas- teiz: EHU-UPV, 2017.

Rouche, M., LAquitaine des Wisigoths aux Arabes, 418-781: naissance d’une région, Paris: Ecole des Hautes Études en Sciences Sociales; Éditions Jean Touzot, 1979.

Torregaray, E., «Vascones y vacceos: una historia de confusión», Santos Yanguas, J., y Cruz Andreoti, G. (eds.), Revisiones de Historia Antigua VII. Romanización, fron­teras y etnias en la Roma Antigua: el caso hispano, Vitoria-Gasteiz: UPV/EHU, 2012, pp. 457-475.

Cita bibliográfica

Lanz, J. «Continuadores de la Crónica llamada de Fredegario», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 186-188.

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