Karguak eta lanbideak
Testua gaztelaniaz
Ingeniero, empresario.
Ibilbidea
Testua gaztelaniaz
Estuvo casado con Teodora Auzmendi y Goya.
Comenzó los estudios en su villa natal, los continuó en la Escuela Industrial de Santander y el año 1917 ingresó en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Bilbao, en donde obtuvo en 1923 el título de Ingeniero Industrial.
Empezó a trabajar en la empresa CAF, donde fue director técnico de los departamentos de laboratorios, fundición, hornos de acero y laminaciones.
Manuel Laborde, referente en temas de siderurgia y cultura del hierro, era un aficionado y entendido en materias de la naturaleza, la física y la química, la caza, la agricultura, la filatelia, la iconografía, la pintura y el arte gráfico, contribuyendo de una manera fundamental al excelente documental etnográfico «Guipúzcoa», de Pío Caro Baroja, realizado con notable éxito en 1979.
Fue uno de los primeros miembros de «Amigos de Aralar», a partir de 1927. Fue asimismo uno de los fundadores de la Asociación Científica «Aranzadi» en 1947. Tuvo muy buenas relaciones con el primer presidente de Aranzadi, Tomás Atauri, y con el secretario Jesús Elósegui, con los que colaboró en trabajos de investigación en materias tales como: geología, minería, prehistoria y etnología, entre otras. Se le debe la exploración y estudio de tres dólmenes de la Estación Dolménica de Igoain-Akola (antes Landarbaso), y las excavaciones de Marizulo en Urnieta.
En el año 1952, Manuel Laborde tuvo una decisiva intervención junto con Jesús Elósegui de Aranzadi y con Ciriquiain Gaiztarro de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, RSBAP, para lograr que D. José Miguel Barandiarán pudiera regresar a Ataun, después de su estancia en Sara, Iparralde.
Manuel Laborde ocupó la presidencia de la Sección de Ciencias Físicas, Químicas y Matemáticas de Eusko Ikaskuntza en el periodo 1978-1980, distinguido en 1988 con la concesión del premio «Manuel Lekuona».
En 1984 la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, RSBAP, le hizo un homenaje en el Palacio de Insausti de Azkoitia, a modo de Lección de Ingreso, que entonces no se publicaba, llegando a manifestar Juan Antonio Garmendia Elósegui que «Manuel Laborde era un hombre bueno, generoso, cordial, honrado, servicial y caballero. Un hombre hecho y derecho».
La RSBAP a instancias del director, conde de Peñaflorida, creó el denominado Seminario Patriótico de Bergara en cuya vida y actividades encuentra Manuel Laborde motivos apasionantes y relatos de hechos que desgrana en un artículo sobre Pierre François Chavaneau, cuando da a conocer la figura del profesor, literato y filósofo que se había incorporado al Seminario Patriótico junto a los ilustres profesores Elhuyar, Proust y Tunborg en la fase inicial del Seminario.
En el año 1778, el profesor Chavaneau fue requerido de Francia por la Bascongada para que se encargase en principio de las cátedras de Física y Lengua Francesa. Del discurso inaugural de Chavaneau, titulado «Introducción al curso de física por don Francisco Chavaneau, maestro del Real Seminario Patriótico Bascongado», Manuel Laborde reseña aspectos que le llaman la atención, tales como los grandes y poderosos beneficios que pueden obtenerse del estudio de la naturaleza y de las artes, con la intención de que sirva de modelo general en el reino, demostrando que el estudio de las ciencias reales es el único camino por donde se llega a ilustrar una nación. Sus esfuerzos, decía, estarán dirigidos a dar una idea puntual y exacta del grande y útil espectáculo de los conocimientos naturales.
Le llama la atención a Manuel Laborde la manera como Chavaneau describe el origen de las Matemáticas, fruto del cálculo de las dimensiones de la naturaleza y de los cuerpos que la constituyen, el conocimiento de sus distancias respectivas, la observación, comparación y análisis de sus movimientos generales y particulares, esfuerzos que exigen combinaciones, cálculos y medidas a los que estaba habituado el ingeniero cuya voz analizamos.
Otros que se dedicaron al estudio de la naturaleza, en sus brillantes investigaciones llegaron a la conclusión de que todo el conjunto de la naturaleza no comprendía más que tres reinos: el de los animales, el de los vegetales y el de los minerales.
Otro grupo que llamó la atención de Manuel Laborde, dotado de un ingenio más osado, se atrevió a estudiar la naturaleza desde todos los puntos de vista que pueden interesar al hombre, intentando examinar todos los cuerpos que encierra, analizando la disposición de ellos, su número, sus fuerzas, su origen, su formación, sus principios, etc., y el conjunto de estas investigaciones es el que forma el objeto de la Física, ciencia inmensa que excede de las fuerzas del entendimiento humano más perspicaz y observador.
Por último, han dado el nombre de Química a la parte de la Física que se ocupa de las citadas investigaciones, siendo esta la descripción sumaria del origen de las Ciencias Naturales.
Chavaneau en su discurso hace una comparación entre las Matemáticas y la Física. El camino que se sigue en las Matemáticas para llegar a la verdad es hacer suposiciones, discurrir sobre ellas, sacar consecuencias, y la conclusión o ultima consecuencia es una proposición verdadera. En la Física no es permitido hacer suposición alguna, nada hay arbitrario, las verdades físicas no dependen de nosotros, se apoyan solamente sobre hechos. En la Física todo depende de observaciones exactas y repetidas y de las experiencias más auténticas. En la Matemática se supone, en la Física se asienta y establece.
Por esta razón a Manuel Laborde le interesan las experiencias de los hermanos Elhuyar que dieron lugar al descubrimiento del wolframio. Manuel Laborde estudia directamente de un ejemplar original de un volumen de los Extractos de las Juntas Generales de la RSBAP, celebradas en Vitoria en 1783, la descripción de la composición del mineral wolfram, dada a conocer en un completo Informe-Memoria publicada por los hermanos Elhuyar, texto que tenemos a nuestro alcance actualmente en la edición facsímil de 1785 editado por la RSBAP.
Manuel Laborde publicó en 1962 en el núm. 12 de Munibe una Exposición y Comentario Técnico sobre la citada Memoria presentada por los hermanos Elhuyar.
Las actividades y aficiones descritas de Manuel Laborde las desarrolló compaginándolas con una importante actividad industrial y empresarial, en compañía de sus otros tres hermanos, bajo la tutela de su padre Guillermo Laborde Gárate. El 11 de junio de 1926 Guillermo Laborde y sus hijos Eduardo, José María, Manuel y Enrique Laborde Werlinden fundaron la empresa Laborde Hermanos, S. L. El capital lo aportó el padre y la razón social elegida fue la de Sociedad Limitada. El objeto de esta empresa era la fabricación de herramientas de corte de precisión, tales como brocas, fresas, escarificadoras, etc., tanto en aceros al carbono como rápidos. Cuando en 1953 falleció sin descendencia Eduardo Laborde, las acciones que poseía pasaron a partes iguales a sus tres hermanos. Aunque sus primeros años la empresa se instaló en Bazkardo en el pabellón de Gureola en Andoain, la construcción en 1928 de la fábrica en la Avenida de Gudari marcó su emblemática ubicación y fue testigo de sucesivas ampliaciones.
La arquitectura de la fábrica Laborde se caracterizaba por su sobriedad y funcionalismo característicos de la arquitectura racionalista, con sobrios muros de grandes ventanales buscando al máximo las horas de luz mostrando su preocupación por la higiene y el bienestar de los operarios y una mayor atención a los problemas de planta y distribución, que interesaban a los hermanos Laborde, sobre todo a los ingenieros Manuel y Enrique, que orientaron las actividades de la empresa en el más amplio sentido internacional, buscando la más alta calidad tanto de precisión como en rendimiento de corte.
En noviembre de 1938, la empresa Laborde Hermanos adoptó la forma jurídica de Sociedad Anónima, con el consiguiente aumento de capital que alcanzó el total de tres millones de pesetas, que, en sucesivas ampliaciones de capital en 1949, 1952, 1960, 1965 y 1967, ascendió el capital social a los 54 millones de pesetas.
La fábrica Laborde centró su actividad en la producción de herramientas de corte de acero, herramientas de metal duro, widia, maquinaria para el mecanizado de herramientas, afiladoras y en la fundición y laminación de aceros especiales. Materiales duros que conocía gracias al estudio y familiarización de las experiencias de los hermanos Elhuyar cuando descubrieron el wolframio. Tras un periodo de baja actividad y autarquía, consecuencia de la Guerra Civil, la empresa volvió a su ritmo de producción habitual a partir de 1943. Laborde empezó a fabricar plaquitas y herramientas de metal duro, widia (carburo de tungsteno), con licencia de la casa alemana Fried Krupp Widia Fabrik de Essen (Alemania). Laborde fue la primera fábrica en todo el Estado que fabricó metal duro en esa época. De hecho, el empleo de widia causó una verdadera revolución en los trabajos de mecanizado.
Sin embargo, a partir de 1970 se inicia una crisis económica internacional, cuyo punto de despegue se sitúa en 1973. La crisis internacional se manifestó en la economía vasca en sectores tan tradicionales y productivos como la siderurgia o la construcción naval, motivados por el anquilosamiento del sistema productivo, las técnicas obsoletas y la protección arancelaria.
Estas circunstancias determinaron que a finales de los años setenta surgiera en el seno de la empresa una agrupación de trabajadores, aproximadamente 50 de los 200 que había en la empresa, que tomaron la iniciativa de constituirse en Sociedad Anónima Cooperativa. La oposición radical de algunos y la indiferencia de otros hicieron fracasar el proyecto de transformar la totalidad de la empresa en cooperativa, y así surgió LATZ Sociedad Cooperativa, escisión de Laborde. Para evitar el despido del personal, solicitaron que el Consejo de Administración encargase a una entidad especializada la gestión de la empresa con el fin de salvarla.
La Comisión de Personal contactó con la empresa Control Presupuestario, S. A. El Consejo de Administración de Laborde estaba dispuesto a aceptar la solución planteada por LATZ, pero esta estaba supeditada a una declaración de suspensión de pagos. Control Presupuestario hizo un estudio sobre la situación de la empresa y como solución se optó por que, en julio de 1977, los accionistas de Laborde vendieran sus acciones de la compañía a Control Presupuestario, S. A., que, en adelante, y en el plazo de un año, fuera el administrador único de la empresa. La gestión de Control Presupuestario, S. A., como administrador único de Laborde, S. A., duró hasta febrero de 1978, momento en que la Sociedad dimitió de su cargo.
Los hermanos Laborde eran propietarios del coto de caza denominado «La Muga de Elduayen», situado en la divisoria límite de los términos de Elduaien y Berastegi, con una superficie total de 26,237 hectáreas. El coto de caza, muy adecuado para la caza de paloma al «pase», era uno de los espacios preferidos de Manuel Laborde, al que gustaba madrugar para ejercer una de las aficiones preferidas. Uno de aquellos días antes de amanecer, subiendo a los puestos de pase de paloma de Elduaien en compañía de otros amigos, estudiantes como él, al alcanzar casi el alto del monte, pudieron apreciar un extraño y sui generis olor, el cual lo volvieron a notar en días sucesivos. El olor de la emanación era como de un aceite fétido y cuando, siempre antes del amanecer, percibía el olor, en aquel mismo lugar, decían que habían llegado al «sitio del olor a petróleo». Años posteriores en la misma época de caza, es decir en los meses de octubre y primeros de noviembre, seguían percibiendo ese mismo olor. Como siempre, coincidía con los días de viento sur, en los mismos parajes y poco antes del amanecer. En una de esas ocasiones, subiendo todavía a oscuras a Aldaola en compañía de un pastor de Zegama, cruzaron por uno de esos lugares de olor a petróleo fétido y al preguntarle al pastor si había percibido u olido algo, le contestó con toda naturalidad en euskera que era el «argi-illun-usaia» (olor entre el claro y oscuro, o sea, del amanecer).
Llevado por el interés y el sentido de profundizar en el folclore guipuzcoano sobre este fenómeno, Manuel Laborde, en contacto con pastores y personajes del medio rural, recogió diversas denominaciones del fenómeno Argi-illun-usaia. Así, cerca de la cumbre de Belkoain, llaman a este hedor extraño «izar usaia», o sea, olor a estrella. Téngase en cuenta que la emanación se percibe antes del amanecer. En los altos de Mandubia (Beasain y Andazarrate) lo llaman, «sorgiñ-usaia», o sea, olor a brujas. En Segura llaman «lumara-usaia», o sea, olor de aceite de lámpara. Manuel Laborde en el artículo publicado en Munibe, que comentamos, hace referencias a más municipios, donde observa el fenómeno al amanecer en noches de viento sur en otoño entre los meses de octubre y noviembre.
Obrak
Testua gaztelaniaz
Con ELÓSEGUI IRAZUSTA, J., «El Ursus spelaeus en el Aralar. Exploración de Troskate-ko kobea (Cueva de Troska)», BRSBAP, II (1946), pp. 319-332.
«Argi-illun-usaia», Munibe, 1 (1949), pp. 60-66.
Guipúzcoa en la historia de la industrialización metalúrgica de España, Madrid: Asociación Nacional de Ingenieros Industriales, 1949, 6 pp.
La Real Sociedad Vascongada de Amigos del País y la metalurgia a fines del siglo XVIII. Conferencia leída en el salón de la Liga Guipuzcoana de Productores, el 30 de abril de 1948, San Sebastián: Sociedad Económica Vascongada de los Amigos del País, 1950, 52 pp.
Con ATAURI MANCHOLA, T. de, y ELÓSEGUI IRAZUSTA, J., «Exploración de tres dólmenes de la Estación de Igoin-Akola (Guipuzcoa)», Munibe, 3 (1951), pp. 1-57.
«Sílex tallado encontrado en la cumbre de Urdelar (Elduayen)» Munibe, 5 (1953), pp. 166-167.
«La Real Sociedad Vascongada de los Amigos del País en sus relaciones con Suecia», BRSBAP, IX (1953), pp. 325-351.
«Ferrerías en los ríos guipuzcoanos», Munibe, 10 (1958), pp. 14-22.
«Exploración del dolmen de Otsaarte o Guizonzabal» Munibe, 13 (1961), pp. 155-160.
«Exposición y comentario técnico sobre la Memoria presentada por los hermanos Elhuyar, con motivo de su descubrimiento del metal Tungsteno o Wolframio», Munibe, 14 (1962), pp. 509-531.
El Real Seminario de Vergara en la historia de la Escuela de Ingenieros Industriales de España. Conferencia pronunciada en Vergara el 24 de noviembre de 1951, San Sebastián: Sociedad Económica Vascongada de los Amigos del País, 1966, 22 pp.
Con BARANDIARÁN, J. M.; ATAURI, T. de, y ALTUNA, J., «Excavaciones de Marizulo, Campaña 1964», Munibe, 18 (1966), pp. 33-36.
«Yacimientos prehistóricos de Marizulo», Munibe, 18 (1966), pp. 101-107.
«Excavaciones en Marizulo. Campañas 1965 y 1967», Munibe, 19 (1967), pp. 261-270.
«Dolmen de Txutxuin», Munibe, 19 (1967), pp. 327-329.
«Influencia de los niveles geológicos de un valle guipuzcoano sobre la estructura de los caseríos», Munibe, 23 (1971), pp. 533-542.
«Roca discoidea de San Lorenzo de Larre» Munibe, 26 (1974), pp. 193-196.
«Actividades de la Real Sociedad Vascongada de los Amigos del País en el desarrollo de la técnica industrial minero-metalúrgica durante el siglo XVIII», III Semana Internacional de Antropología Vasca, vol. II, Bilbao: La Gran Enciclopedia Vasca, 1976, pp. 51-77.
Centenario de la abolición de los Fueros vascongados (1876-1976). Índice documental de D. Mateo Benigno de Moraza y Ruiz de Garibay, su gran defensor, Vitoria: Obra Cultural de la Caja de Ahorros Municipal, 1976.
«Pierre François Chavaneau en Bergara (1778-1786)», Munibe, 32 (1980), pp. 393-400.
«Disposiciones, Leyes y Ordenanzas en el Primitivo Libro de los Fueros de la Provincia de Guipúzcoa, referentes a Temas de Siderurgia», RIEV, 31 (1986), pp. 767-780.
Et al., Historia de las Ferrerías en el País Vasco. Técnica y cultura del hierro, Lasarte-Oria: Etor-Ostoa, 2011.
Bibliografia
Testua gaztelaniaz
TRUTXUELO GARCÍA, M., «Laborde Hermanos. Trayectoria Histórica de una Empresa», Leyçaur, 5 (1998), pp. 226-297.





