Baskoniako Zuzenbide Historiko eta Autonomikoaren Azterketarako Fundazioa

← Sarreretara itzuli

NOTITIA VASCONIAE Nafarroako egileak eta obrak

ZUBELDIA INDA, Martín (nombre religioso Gumersindo de Estella) (Estella/Lizarra, Navarra, 11 de noviembre de 1880 – Pamplona/Iruña, 7 de noviembre de 1974)

Euskarazko testua ez dago eskuragarri. Gaztelaniazko jatorrizkoa erakusten da. Gaztelaniazko fitxa ikusi →

Karguak eta lanbideak

Testua gaztelaniaz

Sacerdote capuchino.

Ibilbidea

Testua gaztelaniaz


Tercer hijo de los nueve que tuvo el matrimonio formado por Juan Antonio Zubeldia Elizondo y Asunción Inda León, nació en Estella/Lizarra en 1880, donde su padre regentaba una tienda de tejidos. En la misma localidad había nacido el año anterior su hermano Néstor, que fue canónigo y archivero-bibliotecario de la catedral de Pamplona/Iruña. Pasaron a vivir a Salinas de Oro/Jaitz, en la Merindad de Estella/Lizarrerria, al ser nombrado el padre secretario municipal de la localidad. Allí nació en 1888 su hermana Emiliana, conocida pianista y compositora. En 1890 la familia se trasladó a Pamplona con el deseo de dar una mejor educación a sus hijos e hijas y donde el padre trabajó de agente comercial.

El mismo año, Martín ingresó en el Seminario Diocesano de Pamplona, pero al conocer la orden capuchina se orientó hacia los Seminarios capuchinos de Olot y Arenys de Mar. Entre 1897 y 1904 prosiguió los estudios en Pamplona, ordenándose sacerdote en este año. En 1909 fue nombrado superior del convento de Hondarribia y en 1912 del de Sangüesa. A partir de 1918 se dedicó a la predicación de misiones. Desde 1914 impulsó la causa de beatificación del capuchino navarro Esteban de Adoain sobre cuya vida redactó diversos escritos. Entre 1929 y 1931  permaneció en Jaca, donde fue testigo de la fallida sublevación republicana de Galán y García Hernández. Junto a otros compañeros, en 1933 reivindicó, sin éxito, la creación de una provincia capuchina vasca, separada de la española.

Al estallar la Guerra Civil el 18 de julio de 1936 y encontrándose destinado en Pamplona, mostró su desagrado ante los acontecimientos, y dada su postura favorable al nacionalismo vasco, el padre provincial, Ladislao de Yabar, se presentó en su celda el 11 de septiembre ordenándole que marchara en el primer tren a Zaragoza. Allí, acudió en distintas ocasiones a la cárcel para visitar a los detenidos que esperaban el cumplimiento de sus sentencias. Eran la mayoría fusilados y algunos agarrotados. Un día, viendo que el capellán de la cárcel era mayor y tenía dificultades para hacerse cargo del acompañamiento a los presos desde la cárcel hasta el lugar de su ejecución, se le ofreció para desempeñar tan duro quehacer y acudir con los condenados hasta las tapias del cementerio de Torrero, donde eran fusilados. De esta manera, el 22 de junio de 1937 comenzó con esta tarea que él mismo se había impuesto, acompañado de otro capuchino, fray Víctor de Legarda.

Fue llevando minuciosamente un diario en el que anotaba, a menudo con todo lujo de detalles, los nombres y circunstancias de las víctimas, las conversaciones que mantenía con ellas en estas últimas horas, sus intentos de que murieran habiéndose confesado y en relativa paz. Permanecía junto a ellas hasta el momento de la descarga de los fusiles, se encargaba de darles la extremaunción antes del tiro de gracia; la mayoría quedaban malheridas y sufriendo, dada la mala puntería intencionada de muchos de los soldados del pelotón de ejecución. Recogía sus pertenencias, que enviaba a las familias cuando ello era posible, dándoles cuenta, por carta, del dramático acontecimiento.

Pasó el mes de agosto de 1939 con los cientos de presos del Batallón de Trabajadores de Sallent, haciendo la labor de capellán. También se sabe que dio una tanda de conferencias a los presos del fuerte de San Cristóbal de Pamplona, pero no dejó constancia de ello por escrito. En 1940 fue a Barbastro a predicar una misión y logró atender a las 540 mujeres presas en la cárcel.

En Zaragoza, durante la guerra y la posguerra, hasta 1946, fueron fusiladas más de 3.543 personas del bando republicano. Gumersindo de Estella asistió y acompañó en sus últimos momentos, entre 1937 y 1942, a más de 1.700. De vuelta en Pamplona redactó sus vivencias de tan trágicos años y con total discreción se las confió al padre Marcos de Leiza que marchaba a Argentina, para tratar de que las publicara la editorial Ekin, fundada en 1942 en Buenos Aires, por el exilio vasco. No fue posible: las presiones de la Embajada española y de la Iglesia argentina lo impidieron y Marcos de Leiza las trajo de vuelta en su siguiente viaje a Navarra. Antes de morir en Pamplona en 1974, el padre Gumersindo volvió a confiarle los cuadernos para que pudieran publicarse algún día.

Finalmente, los padres Tarsicio de Azcona y José Ángel Echeverría, capuchinos, prepararon la edición que vio la luz en 2003 en la editorial Mira de Zaragoza con el título de Fusilados en Zaragoza, 1936­-1939, Tres años de asistencia espiritual a los reos. En 2010 el Gobierno de Aragón declaró la tapia del cementerio de Torrero Lugar de Memoria Democrática y en 2014 el Ayuntamiento de Zaragoza dedicó una plaza en el mismo lugar a Gumersindo de Estella.

Obrak

Testua gaztelaniaz

Historia y empresas apostólicas del siervo de Dios P. Esteban de Adoain, Pamplona: Aramburu, 1944.

M. Iltre. Señor Don Néstor Zubeldía: notas biográficas y sucesos sorprendentes…, Pamplona: Gómez, 1966.

AZCONA, T. de, y ECHEVERRIA, J. A. (coords.), Fusilados en Zaragoza, 1936­-1939. Tres años de asistencia espiritual a los reos, Zaragoza: Mira, 1.ª ed., octubre de 2003; 2.ª ed., diciembre de 2003; 3.ª ed., diciembre de 2014.

Bibliografia

Testua gaztelaniaz

AZCONA, T. de, «Perfiles biográficos de Gumersindo de Estella», en ESTELLA, G. de, Fusilados en Zaragoza, 1936­-1939. Tres años de asistencia espiritual a los reos, Zaragoza: Mira, 2003, pp. 17-34.

CASANOVA, J.; CENARRO, A.; CIFUENTES, J.; MALUENDA, M. P., y SALOMÓN, M. P., El pasado oculto. Fascismo y violencia en Aragón (1936­-1939), Zaragoza: Mira, 2010.

ECHEVERRIA, J. A., «Apuntes a la edición de las Memorias de Gumersindo de Estella», en ESTELLA, G. de, Fusilados en Zaragoza,  1936-­1939. Tres años de asistencia espiritual a los reos, Zaragoza: Mira, 2003, pp. 7-15.

Espainiako Gobernuaren Berreskuratze, Transformazio eta Erresilientzia Planaren esparruan Next Generation EU funtsek finantzatutako proiektua


Laguntzaileak:

Diputación Foral de Gipuzkoa
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades - Gobierno de España
IVAP