Karguak eta lanbideak
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Sacerdote y periodista.
Ibilbidea
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Ordenado sacerdote en 1929, se formó posteriormente en el Institut Catholique de París en el ámbito de las ciencias sociales, económicas y políticas (1932-1934). De retorno a España, sus buenas relaciones con la Compañía de Jesús le permitieron implicarse en la formación de la Unió de Treballadors Cristians de Catalunya (1934), inspirada en el cristianismo social y vinculada a Unió Democràtica de Catalunya. Sin embargo, sus relaciones con la jerarquía diocesana dirigida por el obispo de Barcelona Manuel Irurita fueron tensas. De esta época, pero en fecha indeterminada, se le conoce la publicación de una obra religiosa sobre las misiones: Corazón de Apóstol o el crucifijo del misionero: drama lírico misional en dos actos.
Iniciada la Guerra Civil de 1936, huyó a Francia, y posteriormente pasó a la zona franquista como corresponsal de los diarios católicos La Croix y L’Aube, publicando sus crónicas bajo el seudónimo de Víctor Montserrat en los meses de diciembre de 1936 y enero de 1937. Estos artículos provocaron una dura protesta de las autoridades franquistas ante el cardenal Gomá, pues consideraban que criticando por igual las atrocidades de los dos bandos enfrentados en realidad se estaba apoyando a la causa republicana.
En junio de 1937 publicó Le drame d’un peuple incompris. La guerre au Pays Basque. Dicha obra tuvo una buena aceptación, y se publicó una segunda edición corregida y aumentada en marzo de 1938 con prólogo de François Mauriac. Sin embargo, esta publicación provocó enorme disgusto en la jerarquía eclesiástica: el obispo de Gerona, Josep Cartañá, a la sazón refugiado en Francia, consultó varias veces en mayo de 1938 con el encargado de negocios de la Santa Sede, Mons. Antoniutti, las medidas a adoptar ante el escándalo que suponía la publicación de un libro con opiniones políticas por parte de un sacerdote que perjudicaban, según su opinión, a la Iglesia de España. Cartañá había intentado personalmente frenar la publicación de la segunda edición, pero Tarragó le comentó que no era posible por el interés que tenía el editor en la obra. Por otro lado, el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pacelli, contestó que ya existían en el Derecho canónico los instrumentos necesarios para adoptar las medidas que se creyeran convenientes. Cartañá se interesó (julio 1938) también sobre este tema ante el cardenal arzobispo de París, Jean Verdier, señalando «la necesidad de que los sacerdotes españoles refugiados en Francia se abstengan de toda actuación política». El cardenal Verdier hizo caso omiso de esta queja, pues siguió confiando en Tarragó para encargarle diversas gestiones ante el Gobierno republicano español, muy especialmente ante el ministro Manuel de Irujo, con quien entablaría una estrecha relación.
En Le drame d’un peuple incompris…, su autor describe de forma sucinta las impresiones recibidas como corresponsal de guerra en su visita a diversas partes del frente vasco en el mes de marzo de 1937, meses antes de la toma de Bilbao por las tropas del general Franco. Hay una especial atención al bombardeo de Gernika, así como a la posición del lehendakari Aguirre sobre el curso de la guerra. En este contexto se aportan profundas reflexiones sobre el (sin)sentido de la guerra, y muy especialmente sobre la contradicción inexplicable que suponía que las tropas franquistas (defensoras de la religión católica) arremetieran con tanto encono contra las tropas republicanas del Gobierno Vasco, igualmente defensoras de dicha religión católica.
A partir de esta situación, se adentra en una serie de consideraciones para entender mejor las motivaciones del Gobierno Vasco y del pueblo vasco en su conjunto en la férrea defensa de las instituciones políticas propias, de la lengua vasca y de la propia identidad. Según Tarragó, la lucha heroica del pueblo vasco era una lucha incomprendida por el resto de las naciones, que miraban hacia otro lado ante la barbarie de la guerra. España se debatía entre dos bandos antagonistas (una derecha católica y reaccionaria frente a una izquierda liberal y anticlerical), y el pueblo vasco y sus instituciones se encontraron en medio, defendiendo sin éxito hasta el final una solución imposible (una tercera vía), basada en la libertad individual, el progreso social y la democracia.
La segunda edición de Le drame d’un peuple incompris… incluía dos nuevos capítulos: una crónica de la conquista y ocupación de Bilbao por las tropas franquistas, y unas reflexiones sobre la clerecía vasca, relatando las diversas ejecuciones de sacerdotes vascos por parte del ejército de Franco y señalando la inoperancia del Vaticano ante tales hechos.
Acabada la Guerra Civil, Tarragó se estableció en París, ocupándose en tareas de acogida y apoyo a los exiliados republicanos. Secularizado de facto, en 1944 creó la agencia de información y documentación Pharos, dedicada también a tareas de edición e imprenta. En 1952 fundó en París el Institut Català d’Art i Cultura, que contaba en su Comité de Honor con miembros de la intelectualidad francesa (Marcel Bataillon, Jean Sarrailh, Albert Camus, François Mauriac, Frederic Mistral, etc.) y catalana en el exilio (Pau Casals, Pere Bosch Gimpera, Carles Cardó, Josep Carner, Lluís Nicolau d’Olwer, etc..). Entre otras actividades, dicha entidad publicaba la revista Presència catalana.
Su círculo de relaciones con intelectuales franceses y catalanes se mantuvo de forma sólida a lo largo de los años. Sin embargo, su principal medio de actividad económica, la agencia de noticias Pharos, entró en crisis a raíz de los hechos del mayo de 1968. El propio Tarragó así lo comentó en entrevista publicada post mortem por el historiador Solé Sabaté, aunque no se aclarasen los motivos exactos de la cuestión.
Tarragó dejó París a finales de la década de los sesenta y se instaló en Madrid: fue contratado por la editorial francesa Círculo de Amigos de la Historia con el encargo de redactar un diccionario sobre personalidades españolas. Poco después fundaría su propia editorial, Documentación Española Contemporánea, editando obras de cierta repercusión como Quién es quién en la política española (Madrid, 1977), o El proceso histórico de la Reforma Política española (Madrid, 1977).
Posteriormente se trasladó a Cataluña, iniciando una magna obra: la redacción de una Història Cronològica de Catalunya i dels Països Catalans, que dejó inacabada e inédita a su muerte, acaecida en 1985. Su esquela se publicó en La Vanguardia (Barcelona, 9 de mayo de 1985), haciendo referencia a su trayectoria: «Josep M. Tarragó i Ballús (Pseudònim Víctor Montserrat) ha mort cristianament a la Garriga (Vallés Oriental) el dia 8 de maig del 1985, a l’edat de 79 anys (R.E.P.). Els seus familiars i els seus amics ho fan saber a tots els que el conegueren a Catalunya o a l’exili i us demanen un pietós record. L’enterrament serà avui, dia 9, a 2/4 de 10 del matí, a l’església parroquial de la Garriga».
Debe señalarse que Le drame d’un peuple incompris… fue utilizado por Herbert Rutledge Southworth para la redacción de su obra El mito de la Cruzada de Franco (París, 1963). Se conserva la correspondencia mantenida con Manuel de Irujo en 1963, en la que Southworth solicitaba le facilitase la segunda edición del libro de Tarragó. Asimismo, consultaba sobre su autor, a lo que Irujo le comunicó que vivía en París en compañía de Joan Tarré Sans («Abbé Tarré»), sacerdote e historiador catalán afincado en París, a la sazón bibliotecario del Institut Catholique de Paris. Años más tarde, Southworth utilizaría también algunos datos de la obra de Tarragó en su estudio sobre Gernika, La destruction de Guernica: journalisme, diplomatie, propagande et histoire (Paris, 1975).
Obrak
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Corazón de Apóstol o el crucifijo del misionero. Drama lírico misional en dos actos, Burgos: El Siglo de las Misiones [s. f.], 110 pp.
MONTSERRAT, V. [seudónimo de TARRAGÓ BALLÚS, Josep Maria], Le drame d’un peuple incompris. La guerre au Pays Basque, Paris: Chez H.-G. Peyre, 1937; 2.ª ed., Paris, 1938, con prólogo de François Mauriac.
Bibliografia
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CÁRCEL ORTÍ, V., «Documentos vaticanos sobre la Iglesia en Cataluña de 1936 a 1939», Analecta Sacra Tarraconensia. Revista de Ciències Historicoeclesiàstiques, 89 (2016), pp. 503-772.
MANENT SEGIMÓN, A., «Tarragó i Ballús, Josep Maria», Diccionari d’història eclesiàstica de Catalunya, vol. III, Barcelona: Generalitat de Catalunya-Ed. Claret, 2001, p. 501.
MARCO SOLA, L., «El factor cristiano. Católicos y sacerdotes antifranquistas en los medios republicanos», El Argonauta Español, 7 (2010). Ed. en línea: https://doi.org/10.4000/argonauta.421 (consultado el 11 de octubre de 2022).
MORENO CANTANO, A. C., «Delegaciones y oficinas de prensa españolas en el extranjero durante el primer franquismo. El caso francés (1936-1942)», Studia Historica. Historia Contemporánea, 25 (2007), pp. 265-301.
RAGUER, H., La Unió Democràtica de Catalunya i el seu temps, Barcelona: Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1976.
SOLÉ SABATÉ, J. M., «Víctor Montserrat, el pseudònim escaient de Josep Maria Tarragó», Qüestions de Vida Cristiana, 128-129 (1985), pp. 112-120.
SOUTHWORTH, H. R., El mito de la Cruzada de Franco. Crítica bibliográfica, Paris: Ruedo Ibérico, 1963 (ed. en francés: Le mythe de la Croisade de Franco, Paris: Ruedo Ibérico, 1964; otras ediciones en castellano: Barcelona: Plaza y Janés, 1986; Barcelona: Debolsillo, 2008).
— La destruction de Guernica. Journalisme, diplomatie, propagande et histoire, Paris: Ruedo Ibérico, 1975 (ed. en inglés: Guernica! Guernica! A Study of Journalism, Diplomacy, Propaganda and History, Berkeley: University of California Press, 1977; eds. en castellano: La destrucción de Guernica. Periodismo, diplomacia, propaganda e historia, Paris: Ruedo Ibérico, 1977; Barcelona: Iberia de Ediciones y Publicaciones, 1977; y Granada: Comares, 2013).





