Karguak eta lanbideak
Testua gaztelaniaz
Catedrático, historiador, jurista, político.
Ibilbidea
Testua gaztelaniaz
Aunque abulense de familia, don Claudio Sánchez-Albornoz nació en Madrid un 7 de abril del año 1893. Tras su formación inicial, accedió a la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense en 1909, donde se inició en el estudio de la Historia del Derecho de la mano de don Eduardo de Hinojosa. Sin embargo, prontamente sustituyó los estudios jurídicos por los de Filosofía y Letras, licenciándose finalmente en 1913. Al año siguiente, el 22 de junio de 1914, se doctoraba en Madrid, recién cumplidos los veintiún años, con una tesis que había tenido que concluir sin la supervisión del maestro, el doctor Hinojosa, a quien un derrame cerebral había apartado de la actividad académica, y que constituía un digno prólogo de la que sería, en adelante, su máxima pasión investigadora: «La potestad real y los señoríos en Asturias, León y Castilla durante los siglos VIII al XIII», editada en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos ese mismo año (núm. 21), y que llegó a contar con hasta tres reediciones más a lo largo de su vida.
Su primer destino profesional será en el Cuerpo Facultativo de Archivos, Bibliotecas y Museos en 1915, plaza que obtuvo con el número 1 de su promoción, aunque prontamente retornó a las aulas universitarias como Auxiliar Interino, con veinticuatro años, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense, con fecha 4 de octubre de 1917.
Un año más tarde, el 1 de junio de 1918, obtuvo, de un jurado presidido por don Rafael de Altamira, la cátedra de Historia de España en la Facultad de Filosofía y Letras de Barcelona, que casi inmediatamente permutó por la misma cátedra de Valencia, y posteriormente, por concurso de traslado, a Valladolid. A resultas del fallecimiento de su maestro, don Eduardo de Hinojosa, solicitó la cátedra que este ostentaba de Historia Antigua y Media de España en la Universidad Complutense, lo que le será reconocido en 1920.
En 1921, por indicación de don Ramón Menéndez Pidal, acordó presentarse al Premio Nacional Covadonga, votado por las Cortes y convocado por las Reales Academias de la Lengua y de la Historia a fin de conmemorar el XII centenario de la batalla de Covadonga, que debía girar en torno al título temático «Historia del reino de Asturias y de sus instituciones». Recién casado, aprovechó su viaje nupcial para recorrer todos los archivos y repositorios, principalmente eclesiásticos, del norte de España, donde realizó importantes hallazgos documentales, básicos para la ejecución de su obra.
En su novedoso trabajo, de cinco gruesos tomos, Sánchez-Albornoz acometió una triple línea investigadora: las instituciones astures enraizadas con las visigodas; las instituciones asturleonesas forjadas tras la formación del reino de León (910-1037); y las instituciones coetáneas al norte de los Pirineos. La obtención, finalmente, del Premio, en 1923, consagró a don Claudio como insigne medievalista, lo que le facilitó el acceso a la Real Academia de la Historia, como académico numerario, en 1925, con treinta y dos años. Su discurso de ingreso llevó por título «Estampas de la vida en León hace mil años», novedoso trabajo en el que se conjugaba, genialmente, la erudición más sólida con la amenidad y la belleza literaria.
El año anterior había llevado a cabo la fundación del Anuario de Historia del Derecho Español, que se convirtió en poco tiempo en el órgano de expresión científica en el campo de la Historia del Derecho. Ya desde su primer número la obra de Sánchez-Albornoz ocupó un puesto relevante: se trataba de un extenso y novedoso estudio sobre las behetrías castellanas: Las behetrías: La encomendación en Asturias, León y Castilla. En unos pocos años (1929) la dirección de la innovadora revista recayó en su persona.
Sin embargo, su galardonado trabajo no fue editado inmediatamente, pues su autor pensaba que quedaba mucho por hacer y estudiar. No será hasta el año 1971 cuando, merced a la iniciativa del Instituto de Estudios Asturianos, verá finalmente la luz bajo el título Orígenes de la Nación Española. El Reino de Asturias, en tres volúmenes, tras medio siglo de revisión y de nueva redacción.
Tras la proclamación de la Segunda República, don Claudio se va a involucrar en el acontecer político de la sociedad de su tiempo, en primera línea. El 22 de mayo de 1931 será designado decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense. En las Cortes constituyentes de ese mismo año fue elegido diputado por la provincia de Ávila, por el partido Acción Republicana, al igual que en las dos siguientes legislaturas (1933 y 1936), a la par que consejero de Instrucción Pública. En dos gobiernos —el fallido de Alejandro Lerroux y el de Diego Martínez Barrio— ocupó la cartera de ministro de Estado o Asuntos Exteriores (del 12 de septiembre al 16 de diciembre de 1933). También la vicepresidencia de las Cortes en la legislatura iniciada en febrero de 1936.
En el ámbito académico, su actividad fue igualmente frenética: fue fundador y primer director del Instituto de Estudios Medievales, adscrito al Centro de Estudios Históricos. En enero de 1932 fue nombrado rector de la Universidad Complutense de Madrid, cargo en el que permaneció dos años, hasta enero de 1934, lo que no le impidió continuar sus investigaciones históricas iniciando, en estos años, sus trabajos sobre el feudalismo, que le ocuparán en años venideros.
En los meses inmediatamente anteriores al inicio de la Guerra Civil (desde el 9 de abril de 1936) ejerció el cargo de embajador de España en Lisboa, puesto en el que permaneció hasta el 1 de diciembre, sometido a una continua presión por parte del régimen de Salazar, aliado del bando sublevado en España. Desde allí partió seguidamente hacia Burdeos, donde residió ya toda la Guerra Civil.
Tal circunstancia supuso la interrupción de su vida académica y universitaria, aunque continuó preparando su futura monografía en tres tomos En torno a los orígenes del feudalismo, que editará ya en su exilio argentino en 1942, tras huir de la Francia ocupada por la Alemania nazi, en 1940, solo, sin su familia, de Marsella a Argel y de ahí a Casablanca y Lisboa, en Portugal. Unos meses antes, por Orden de 29 de julio de 1939 había sido separado de su cátedra madrileña debido a su vinculación con el régimen republicano.
A su llegada a Argentina, fue nombrado profesor en la Universidad de Cuyo, en Mendoza, donde llevó a cabo la publicación de su monografía sobre el feudalismo hispano, con la que contribuyó muy decisivamente a afianzar su fama de historiador serio y solvente. Desde esta universidad se trasladó a la de Buenos Aires, en cuya universidad se había creado para él, en 1942, una cátedra de Historia de España, con sede en la Facultad de Filosofía y Letras, además del Instituto de Historia de España al año siguiente (1943), al frente de las cuales se ubicará el insigne maestro.
Prontamente Sánchez-Albornoz formó una nutrida «escuela», integrada por todos aquellos discípulos que completarán, junto al maestro hispano, su formación universitaria, orientando sus estudios hacia la historia del Medievo hispano. Como órgano de expresión de sus elaboraciones científicas, tanto las del maestro como las de los discípulos, se fundó en 1944, dependiente del anteriormente enunciado Instituto, la revista Cuadernos de Historia de España, dirigida por el propio don Claudio, de la que hasta el año 2021 (último editado) han visto la letra impresa un total de 88 números.
A lo largo de los años tuvieron acogida en sus páginas la más sobresaliente producción «minora» del maestro —la que él mismo calificaba como sus «bastardos», para distinguirla de la «Opera Magna», a la que tenía por hija legítima y en la que centró su orgullo de hombre de ciencia—, con destacados títulos como «Otra vez Guadalete y Covadonga. I: Sobre el lugar en que lucharon visigodos y musulmanes» (núms. 1-2, 1944); «Otra vez Guadalete y Covadonga. II: Sobre la fecha de la batalla de Covadonga» (núms. 1-2, 1944); «San Isidoro, Rasis y la Pseudo Isidoriana» (núm. 4, 1946); «El Senatus visigodo. Don Rodrigo, rey legítimo de España» (núm. 6, 1946); «El Aula Regia y las asambleas políticas de los godos» (núm. 5, 1946); «La auténtica batalla de Clavijo» (núm. 9, 1948); «Alfonso III y el particularismo castellano» (núm. 13, 1950); «Sobre el autor de la llamada Historia Silense» (núms. 23-24, 1955); «Tradición y derecho visigodos en León y Castilla» (núms. 29-30, 1959); «Dudas sobre el Ordenamiento de Nájera» (núms. 35-36, 1962); «Imperantes y potestades en el reino asturleonés» (núms. 45-46, 1967); «Observaciones a unas páginas sobre el inicio de la reconquista» (núms. 47-48, 1968); «Los hombres libres en el reino asturleonés hace mil años» (núms. 59-60, 1976); «El Palatium Regis asturleonés» (núms. 59-60, 1976); «Los judíos en el reino asturleonés» (núms. 61-62, 1977); «Los siervos en el noroeste hispano hace un milenio» (núms. 61-62, 1977); «Filii primatum e infanzones» (núms. 63-64, 1980); «El régimen provincial en la monarquía asturleonesa» (núms. 67-68, 1982).
Dentro de la «Opera Magna», además de los inicialmente reseñados, debemos anunciar Ruina y extinción del municipio romano en España e instituciones que lo reemplazan (1943); La España Musulmana. Según los autores islamitas y cristianos medievales (1946), en dos volúmenes y con siete ediciones; España, un enigma histórico (1957), en dos volúmenes y con diez ediciones; Despoblación y repoblación del valle del Duero (1966); El régimen de la tierra en el reino asturleonés hace mil años (1978).
Defensor de la existencia de una decisiva conexión vasco-castellana, partiendo de la idea de que Castilla fue en última instancia una creación de los vascones, dedicó algunos de sus más destacados trabajos a su defensa, de lo que son buena muestra: «Los vascos y los árabes durante los dos primeros siglos de la Reconquista» (1952); «Problemas de la historia navarra del siglo IX» (1956); Vascos y navarros en su temprana historia (1974); Trayectoria histórica de Vasconia. El destino de Navarra (1977); Orígenes del reino de Pamplona. Su vinculación con el valle del Ebro (1981; 1985), y Orígenes y destino de Navarra. Trayectoria histórica de Vasconia. Otros escritos (1984).
Desde 1937 y hasta su primer retorno a España, en abril de 1976, ya fallecido el general Franco, pisó tierra española, únicamente, en escalas técnicas, de paso para Italia o Francia. Desde el 28 de febrero de 1962 y hasta el 28 de febrero de 1971 había sido presidente del Consejo de Ministros del Gobierno republicano en el exilio, cargo más testimonial y romántico que efectivo, que aceptó con el fin de evitar el que cayera en manos de los comunistas de Dolores Ibárruri, «La Pasionaria».
Tras una corta estancia de dos meses, retornó a Argentina, a la que le seguía uniendo quehaceres académicos y su segunda esposa, postrada por enfermedad. En los años siguientes, don Claudio recibió en su domicilio argentino diversos reconocimientos y premios: el de «Hijo Adoptivo» de Asturias, otorgado por su Diputación Provincial, por acuerdo de 29 de julio de 1979, y del que se le hizo entrega por diversas autoridades civiles y académicas en diciembre de ese mismo año. Al año siguiente, 1980, la Excma. Diputación Provincial de Ávila y el ayuntamiento de la ciudad le otorgaron, respectivamente, la Medalla de Oro de la provincia y de la ciudad, que le fueron impuestas en su domicilio bonaerense por una comisión de autoridades abulenses desplazada hasta Argentina. Y en 1983, por acuerdo del Consejo de Ministros, el rey don Juan Carlos I le concedió la Gran Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden de Carlos III (Real Decreto 459/1983, de 2 de marzo; BOE de 10 de marzo).
En julio de 1983, ante su delicado estado de salud, cedió a los requerimientos de su familia, retornando ya definitivamente a España para instalarse en la ciudad de Ávila, donde vivirá sus últimos días. Antes de su fallecimiento, acaecido el 8 de julio de 1984, recibió dos nuevos reconocimientos: el 25 de mayo de 1984 el Jurado del Premio «Príncipe de Asturias» de Comunicación y Humanidades acordó otorgarle el galardón correspondiente a esa edición; y el 28 de junio fue nombrado por la Excma. Diputación de León «Hijo Adoptivo» de la provincia.
Desde hacía años los reconocimientos académicos se habían venido sucediendo cadenciosamente: fue doctor honoris causa por las Universidades de Burdeos, Gante, Tubinga, Lima, Buenos Aires, Oviedo, Valladolid y Lisboa. En 1970 la Academia de Lincei le hizo entrega del Premio Internacional «Feltrinelli».
Obrak
Testua gaztelaniaz
Estampas de la vida de León hace mil años, Madrid: Tipografía de la Revista de Archivos, 1926 (11 ediciones).
En torno a los orígenes del feudalismo, Mendoza: Universidad Nacional de Cuyo, 1942, 3 vols.
Ruina y extinción del municipio romano en España e instituciones que lo reemplazan, Buenos Aires: Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Buenos Aires, 1943.
La España musulmana. Según los autores islamitas y cristianos medievales, Buenos Aires: El Ateneo, 1946.
El «stipendium» hispano godo y los orígenes del beneficio prefeudal, Buenos Aires: Facultad de Filosofía y Letras, 1947.
«Los vascos y los árabes durante los dos primeros siglos de la Reconquista», BIAEV, 3 (1952), pp. 365-379.
«Problemas de la historia navarra del siglo IX», Cuadernos de Historia de España, 25-26 (1956), pp. 5-82.
España, un enigma histórico, Buenos Aires: Sudamericana, 1957, 2 vols.
Estudios sobre las instituciones medievales españolas, México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 1965.
Despoblación y repoblación del valle del Duero, Buenos Aires: Instituto de Historia de España, 1966.
Investigaciones sobre historiografía hispana medieval (siglos VIII al XIII), Buenos Aires: Instituto de Historia de España, 1967.
Investigaciones y documentos sobre las instituciones hispanas, Santiago de Chile: Jurídica de Chile, 1970.
Miscelánea de estudios históricos, León: Centro de Estudios e Investigación San Isidoro, 1970.
Estudios visigodos, Roma: Instituto Storico Italiano per il Medio Evo, 1971.
Orígenes de la nación española. Estudios críticos sobre la Historia del reino de Asturias, Oviedo: Instituto de Estudios Asturianos, 1972-1975, 3 vols.
Del ayer de España. Trípticos históricos, Madrid: Obras Selectas, 1973 (2.ª ed., Barcelona, 1980).
Vascos y navarros en su temprana historia, Madrid: Ediciones del Centro, 1974 (2.ª ed., 1976).
Mi testamento histórico-político, Barcelona: Planeta, 1975.
Viejos y nuevos estudios sobre las instituciones medievales españolas, Madrid: Espasa-Calpe, 1976-1980, 3 vols.
Trayectoria histórica de Vasconia. El destino de Navarra, Pamplona: Industrias Gráficas España, 1977. Reed. Barcelona: Planeta, 1984.
El régimen de la tierra en el reino asturleonés hace mil años, Buenos Aires: Instituto de Historia de España, 1978.
El reino asturleonés (722-1037). Sociedad, economía, gobierno, cultura y vida, Madrid: Espasa-Calpe, 1980, Historia de España de Ramón Menéndez Pidal, t. VII, vol. I.
Estudios sobre Galicia en la temprana Edad Media, La Coruña: Fundación Barrié de la Maza, 1981.
Orígenes del reino de Pamplona. Su vinculación con el valle del Ebro, Pamplona: Institución Príncipe de Viana, 1981. Reed. 1985.
Bibliografia
Testua gaztelaniaz
CABEZA DE SÁNCHEZ–ALBORNOZ, S., Semblanza histórico-política de Claudio Sánchez-Albornoz, Madrid: Fundación Universitaria Española-Diputación Provincial de León, 1992.
CARLÉ, M. del C., y GRASSOTTI, H., Bibliografía de Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña, Buenos Aires: Instituto de Historia de España, 1979.
GARCÍA DE VALDEAVELLANO, L., «Don Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña (Necrológica)», Boletín de la Real Academia de la Historia, CLXXXI (1984), pp. 337-345.
ISOLA, D., «Don Claudio Sánchez-Albornoz», Estudios en homenaje a don Claudio Sánchez-Albornoz en sus noventa años, vol. I, Buenos Aires: Instituto de Historia de España, 1983, pp. 11-15.
MARTÍN, J. L., «Don Claudio Sánchez-Albornoz», Anuario de Estudios Medievales, 15 (1985), pp. 17-34.
— Claudio Sánchez-Albornoz, Valladolid: Junta de Castilla y León, 1986.
MARTÍNEZ DÍEZ, G., «Sánchez-Albornoz Menduiña, Claudio», Juristas universales. Vol. IV: Juristas del s. XX. De Kelsen a Rawls, Madrid: Pons, pp. 789-791.
PEIRÓ MARTÍN, I., y PASAMAR ALZURIA, G., Diccionario Akal de Historiadores españoles contemporáneos (1840-1980), Madrid: Akal, 2002, pp. 565-568.
PÉREZ–PRENDES y MUÑOZ DE ARRACO, J. M., «Semblanza y obra de don Claudio Sánchez-Albornoz», En la España Medieval, 8 (1986), pp. 19-52.
TORO CEBALLOS, F., Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña. Bibliografía, Alcalá la Real: Centro de Estudios Históricos «Carmen Juan Lovera», 1997.
VALDEÓN BARUQUE, J., «Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña», DB~e. En línea: https://dbe.rah.es/biografias/6273/claudio-sanchez-albornoz-y-menduina (consultado el 25 de agosto de 2022).





