Karguak eta lanbideak
Testua gaztelaniaz
Cantautor y político.
Ibilbidea
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Como muchos otros que tenía, Manex Pagola era un viejo amigo mío: nació en la Baja Navarra, en Lantabat/Landibarre, el 28 de junio de 1941, y falleció el 6 de junio de 2018 en Lapurdi, en Urcuit/Urketa. Habíamos nacido el mismo año. A los diez años, en 1951, nos conocimos en el colegio San Joseph de Hasparren, porque hasta allí nos habían llevado como seminaristas. Desde entonces, recorrimos juntos toda la escolaridad: en el seminario menor de Ustaritz, y en los seminarios mayores de Auch, Dax y Bayona. Pero ni él ni yo culminamos nuestra carrera de seminaristas. ¿Por qué sería? Porque para ser sacerdotes de Euskal Herria, ambos, junto a Beñat Sarasola y Joanes Borda, reclamábamos asimismo una presencia del euskera. Porque los cuatro manteníamos la misma reivindicación. Entre nosotros, llamábamos «el cuarteto» a nuestro grupito. Pero, la respuesta, una y otra vez, fue negativa… Manex fue expulsado del seminario mayor de Bayona. Al cabo de una semana, yo mismo presenté mi dimisión y me marché. Beñat y Joanes, en cambio, fueron enviados durante un año al sur de Francia, a realizar un traslado psicológico…, y al cabo del año, cuando regresaron, fueron ambos expulsados, por considerarse que no habían cambiado de ideas…
El servicio militar en el ejército francés (1965-1967) lo realizó Manex en Argelia, como cooperador docente. En 1986, siendo redactor del Museo Vasco de Bayona, presentó la «Memoria de Maestría Etnológica», y en 1995 obtuvo el doctorado social y cultural. Obtuvo también dos premios por su trabajo: el «Premio Eusko Ikaskuntza de Honor Ciudad de Bayona»; y en 2014, el premio «Euskal Herriko Idazleen Biltzarreko Saria», otorgado por la feria del libro de Sara. En 1995 se doctoró en antropología en la Universidad de Bordeaux II con la tesis: Culture basque et urbanisation à Hasparren. Fue subdirector del Museo Vasco de Bayona.
Por lo que respecta a la canción, Manex comenzó desde muy joven a proponer la necesidad de una nueva música. Escribió su primera canción en 1958 y hasta 1968 compuso más de treinta canciones nuevas, con su respectiva letra y melodía… Recuerdo que, en aquellos años, cuando estábamos en el seminario de Ustaritz/Uztaritze, el canónigo Lafitte, académico de Euskaltzaindia, nos estimulaba a aprender canciones antiguas vascas… Por consiguiente, aprendimos muchas canciones… y un año, en la plaza mayor de Ustaritz, participamos ambos en un concurso de canciones antiguas y, si la memoria no me falla, creo que yo por mi parte aprendí 44 canciones antiguas… ¿Por qué? Porque luego en la plaza del pueblo los jueces nos solicitaban o que cantásemos una canción entera o que cantáramos la segunda, la cuarta o la décima estrofa de la canción que ellos proponían.
Quede constancia de que todo ello, la recolecta que Manex nos ha legado de canciones de su cosecha, unas 120 en total, está basada en canciones populares. Pronto nos dimos cuenta de que sus canciones nuevas, como todas las canciones antiguas, eran fáciles de cantar en grupo, como las cantábamos, y que asimismo las aprendíamos con soltura… Los textos de sus 80 primeras canciones las publicó él mismo en 1988, en un folleto titulado «Biziaren altzotik». En 2014, la editorial Elkar le publicó un libro con 100 canciones, arregladas por el músico Jo Maris con notación de solfeo.
En un momento determinado, Peio Ospital y Pantxoa Carrere comenzaron a cantar aquellas canciones en público (también las cantaban por su parte, de vez en cuando, Anje Duhalde, Erramun Martikorena y Maite Idirin); y podemos afirmar que, de punta a punta de Euskal Herria, los aficionados a la canción de inmediato se adueñaron de las canciones favoritas de Manex; y que, desde entonces hasta nuestros días, han sido repetidas, desde Bayona hasta Bilbao, y mucho más allá, hasta en los más remotos confines de la diáspora vasca…
Por otra parte, Manex Pagola fue también artífice y organizador de grandiosos recitales. Han quedado para la posteridad los espectaculares recitales de «Zazpiribai» (1972), «Ortziken» (1975) y «Kantabi» (1978), organizados junto a otros cantantes y reiterados en numerosas ocasiones, con enorme éxito de público.
La particularidad de esos recitales fue, por un lado, que un grupo de conocidos nuevos cantantes del Sur y del Norte cantaron juntos por primera vez en público, en el recital denominado «Zazpiribai»; y, por otro, que el propio recital se desarrollaba como un todo y como un espectáculo sobre el tablado. Tres años después, en el recital Ortziken, Manex lanzó la idea de que, durante el recital, los bertsolaris Xalbador, Mattin, Xanpun y Ezponde cantaran dos o tres bertsos sobre un tema mencionado en el recital, algo que el público aplaudió con entusiasmo.
Manex era un hombre de ideas innovadoras, y siempre se mostró dispuesto a emprender nuevos caminos. Así, fue uno de los primeros padres de la ikastola de Bayona, junto a su esposa Martxelin. En 1972, también surgió de sus ideas en Bayona, y de las de una veintena de cantantes y escritores de Iparralde, la editorial Elkar. En 1981, en compañía de otros amigos vasquistas, formó parte del grupo de fundadores de «Gure Irratia». Como no podía ser de otra manera, fue también un asiduo colaborador del semanario Herria, durante mucho tiempo.
Desde el punto de vista político, fue uno de los primeros militantes de Enbata. Nada más abandonar el seminario, se presentó como candidato a consejero departamental, en nombre de ese movimiento nacionalista, por el cantón de La Bastide/Bastida. Hasta 1978 militó en el partido EHAS, promoviendo la necesidad de una solidaridad entre naciones oprimidas sin Estado y otras. Culminó su trayectoria política como máximo responsable en Iparralde de Eusko Alkartasuna (EA).
En última instancia, diré que Manex recorrió con las gentes de su entorno un largo camino a favor del euskera y de Euskal Herria. Era un hombre de gran coraje y corazón. Que sabía también quejarse, como todos, y también cambiar de ideas; pero, ante todo, de buen humor, de talante alegre; y que, cuando se fijaba un propósito, lo llevaba a cabo. Además, no porque lo dijera él, supimos que tenía serios problemas de salud durante estos últimos años. A pesar de ello, con gran fuerza interior afrontaba la frágil situación en que se encontraba, conservando siempre un ánimo vivaz. Nos lo decía durante sus últimos días, que su cabeza rebosaba todavía de ideas y de melodías nuevas…
Obrak
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Biziaren altzotik. 80 kantuen bilduma eta elkarhizketa, Baiona: Baionako Euskal Erakustokiaren Adiskideak, 1988,158 pp.
Cultures traditionnelles et urbanisation. Le cas de la culture basque à Hasparren dans les Pyrénées-Atlantiques (1875-1975) [s. l.]: [s. n.], 1990, 122 pp.
«Realizaciones significativas en el norte del País Vasco (1960-1990)», Ibaiak eta Haranak, San Sebastián: Etor, 1991, vol. 9, pp. 269-295.
Biziaren errotan. Zenbait solas izpi, Baiona: M. Pagola, 1991, 47 pp.
Culture basque et urbanisation à Hasparren (64240), Bordeaux: Université Bordeaux II, 1995, 772 pp.
Culture basque et urbanisation à Hasparren, Pays basque. Société, économie, histoire, langues, animation… étude ethnologique, Baiona: M. Pagola, 1996, 234 pp.
100 kantu + Jo Maris-en obra batzuk, Baiona: Elkar, 2014. Reed. 2016.
Bere kantugintza eta argibide zonbait (1958-2015). Lekukotasun bizia, Baiona: Elkar, 2016.
Bibliografia
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ARBELBIDE, X., «Sar hitza. Landibarretik Euskal Herri zabalerat», en PAGOLA, M., Bere kantugintza eta argibide zonbait (1958-2015). Lekukotasun bizia, Baiona: Elkar, 2016, pp. 5-10.





