Karguak eta lanbideak
Testua gaztelaniaz
Político, periodista y escritor.
Ibilbidea
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Hijo de José de Olivares Acha, oriundo de Orozko, nacido en 1856, y de Inés de Larrondo Bengoetxea, nacida en 1862 en Algorta. El padre era jardinero de profesión. El matrimonio tuvo cuatro hijos, siendo José el segundo de ellos. Se casó con Agustina Camiruaga y tuvieron tres hijos nacidos en Algorta: Isabel, Purificación y José Antonio.
Comenzó su vida laboral como empleado de la Diputación Provincial de Bizkaia. Su afición al deporte es indudable: además de jugar en el Arenas Club de Fútbol escribió en Gobela, periódico deportivo local, fundado por los hermanos Ramón y Vicente Amezaga. Desde el año de su fundación, 1913, escribió en las páginas deportivas del diario Euzkadi y más tarde, desde 1924, en el diario deportivo Excelsior del que llegó a ser director, ambos pertenecientes al Partido Nacionalista Vasco. También colaboró muy intensamente en Excelsius diario deportivo que vino a sustituir en 1931 al anterior.
En noviembre de 1930 se creó en Bilbao un nuevo partido, Acción Nacionalista Vasca, surgido como una escisión del PNV, aunque no todos los fundadores procedieran de este partido. Es el caso de Tellagorri y de otros conocidos personajes como los médicos Julen Guimón y Justo Gárate, el abogado Juan Carlos Basterra y el arquitecto Tomás Bilbao entre otros. Expusieron su ideario por medio del Manifiesto de San Andrés. Se definía el partido como nacionalista, aconfesional, liberal y anticapitalista. Su órgano oficial fue, al comienzo, el periódico Nacionalista (Bilbao 1930-1931) que pasó a llamarse Acción Vasca (Bilbao, 1931-1932).
En 1932 Tellagorri visitó la Unión Soviética y relató sus impresiones, «Por tierras de soviets» que fueron publicadas en Tierra Vasca en enero-marzo de 1933, cuando este periódico apareció en San Sebastián dirigido por él mismo. Tierra Vasca sería en adelante el órgano oficial de ANV-EAE. Se imprimía en los talleres de El Pueblo Vasco de Rafael Picabea. Era diario y bilingüe, en euskara y castellano, pero en esta primera etapa se clausuró pronto, en marzo de 1934. Sin embargo, Olivares Larrondo ya había dejado la dirección del periódico a mediados de noviembre de 1933; en ello influyó la publicación, por su parte, de varios artículos criticando la dependencia del sindicato Solidaridad de Trabajadores Vascos (STV) del PNV, tachado por él de capitalista, todo ello en un momento en el que su partido, ANV, estaba haciendo movimientos de aproximación al partido jeltzale.
En 1935 se puso de manifiesto la división que venía fraguándose en el seno de ANV. Olivares y Areitioaurtenea habían elaborado un programa de izquierda radical, sindicalista y anticapitalista llegando a proponer una nueva denominación para la formación: Partido Laborista Vasco; esta situación propició que bastantes de los fundadores de ANV abandonaran el partido.
Tierra Vasca durante la Guerra Civil se publicó diariamente en Bilbao desde diciembre de 1936 hasta junio de 1937 de la mano de Tellagorri y Juan Carlos Basterra. Bajo la dirección de este último reapareció en Bayona entre los años 1946-1947. En 1956 se editó, con periodicidad mensual, en Buenos Aires siendo Olivares Larrondo su director hasta su muerte, el 14 de julio de 1960. Siguió publicándose bajo la dirección de Pello Mari Irujo Ollo hasta 1975.
Cuando cayó Bizkaia en manos de las fuerzas sublevadas, en 1937, Tellagorri pasó a Bayona donde colaboró con el periódico local Sud-Ouest bajo el seudónimo de Chipiteguy. Después, se instaló en París, donde trabajó para el Gobierno Vasco. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial y ante la inminente ocupación de la capital (junio de 1940) por el ejército alemán, Olivares abandonó la ciudad. Caminando, y algunas veces en bicicleta, separándose por el camino de Agustina, llegó a Bayona y de allí a Marsella, donde ambos embarcaron en el vapor Alsina el 15 de enero de 1941. Entre sus 700 pasajeros se encontraban 180 exiliados vascos como Telesforo Monzón, Vicente Amezaga y Miguel Amilibia. También republicanos españoles como Niceto Alcalá Zamora, el expresidente de la Segunda República. Al llegar a Dakar el barco quedó bloqueado y así permaneció durante cuatro meses. En esta ciudad Tellagorri terminó de escribir París abandonada, donde narra su recorrido a través de Francia hasta Marsella. En junio de 1941 llegaron a Casablanca, adonde Prieto, a través de la JARE (Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles), envió el barco portugués Quanza que les conduciría a América.
Con su manuscrito bajo el brazo José Olivares Larrondo y Agustina Camiruaga desembarcaron en La Habana. Allí fundó la editorial Aitor y trató de editar, con el poeta malagueño Manuel Altolaguirre, la revista Usoa. Este y su mujer, la también escritora Concha Méndez, tenían una imprenta, La Verónica, donde se imprimió París abandonada con ilustraciones de Néstor Basterretxea, pasajero él también, primeramente del Alsina y luego del Quanza. La imprenta estaba instalada en el salón-comedor de la modesta casa de la pareja. Junto con Altolaguirre, Tellagorri frecuentaba una tertulia de exiliados en un café habanero. Después de tres meses en la isla, se dirigieron, en un barco argentino, rumbo a Buenos Aires.
Allí trabajó en la editorial Sopena, en Galeuzka, en Euzko Deya, en Argentina Libre, y por fin en 1956 refundó Tierra Vasca. Junto a él, su correligionario Pello Mari Irujo Ollo, que a su muerte le sucederá en la dirección del periódico. La actividad periodística de Tellagorri fue intensísima, tanto en Tierra Vasca como en otras publicaciones. Colaboró en la mayoría de las del exilio vasco como Euzko Deya de México, Euzkadi de Caracas y Euzkadi de Chile. Igualmente escribió en la prensa argentina, uruguaya, mexicana y venezolana. En su periódico, además del Editorial y de un artículo firmado en la última página, muchos de los artículos sin firma salieron de su pluma, así como de la de Irujo. En sus escritos se reflejaba su mentalidad liberal, laica, su preocupación social, así como su marcado sentido del humor. Tanto Tellagorri como muchos de los militantes de ANV eran grandes admiradores de Baroja. Ya el nombre del periódico Tierra Vasca sugiere la tetralogía de tema vasco del escritor. El seudónimo Tellagorri está tomado de Zalacain el aventurero y Chipiteguy de La nave de los locos.
Además de por su calidad periodística, debe destacarse que este periódico mensual, fundamentalmente político, estaba destinado a lectores del País Vasco; igualmente llegaba al exilio político y que, aunque procedía de un partido concreto, ANV, supo representar a todo el nacionalismo vasco por encima del sectarismo partidista. Por ello, sin duda, fue el periódico más importante de la prensa del exilio ya que Euzko Deya tenía un carácter más oficial siendo como era el órgano del Gobierno Vasco. Sin embargo, en Tierra Vasca-Euzko Lurra se reflejaba la ideología aeneuvista de Tellagorri e Irujo: encontramos constantes referencias y apelaciones a la justicia social, al federalismo, a la defensa del euskara. También se exaltaba la figura de Sabino Arana y aunque se declaraban aconfesionales le apoyaban como fundador del nacionalismo. Tellagorri se mostraba liberal en lo que respecta a las costumbres y no dejaba de criticar, con su habitual sentido del humor, los excesos del obispo de Bilbao, el navarro Gúrpide, en cuanto a sus normas sobre la manera de vestir de las mujeres. También se critica en las páginas del periódico la postura del obispo frente a los trabajadores. Es digna de destacarse la defensa acérrima que se hacía de los inmigrantes, señalando que no eran un peligro para Euskadi y que el verdadero peligro lo constituían las fuerzas armadas, policías, eclesiásticos, gobernadores civiles, patronos y periodistas traidores.
Además del mencionado París abandonada, Olivares Larrondo escribió Anton Sukalde, basado en su recorrido desde el Bilbao donde hizo nacer al protagonista, hasta el Buenos Aires del exilio, pero mucho más novelado que el primero. No vio la luz hasta 1978 en Bilbao. En 1950, en Buenos Aires se editó Las horas joviales, libro en el que Tellagorri desgrana sus observaciones acerca del mundo que le rodea, sus pensamientos sobre todo ello, mezclado con la melancolía del exilio. Cada capítulo es un artículo de tema diferente y es el más literario de sus libros. Los Gudaris de Gartxot sobre la Guerra Civil española se publicó por entregas en Tierra Vasca después de su muerte. Quedaron, inéditas, las novelas Martiñene y Txibeltza.
A partir de 1956 su salud se fue deteriorando; a causa de la diabetes fue perdiendo vista y aunque continuó dirigiendo el periódico hasta el final, cada vez necesitó más del apoyo de Irujo. Al día siguiente de su muerte apareció su habitual artículo de última página que se titulaba Democracia y Dictadura. Se trataba del núm. del 15 de julio de 1960. El siguiente, correspondiente a agosto, estaba en gran parte dedicado a su figura. Numerosos artículos, procedentes de todo el exilio vasco, lamentaban su desaparición y mostraban su aprecio y admiración por Tellagorri. Francisco Javier de Landaburu se lamentaba desde París de no haber llevado adelante su idea de dedicarle un homenaje nacional. El Gobierno Vasco dio el pésame al periódico y el lehendakari Leizaola (José Antonio Agirre había muerto pocos meses antes) lo dio al Consejo Nacional de ANV.
Cuando murió estaban junto a él su mujer, Agustina Camiruaga, y su hijo, José Antonio; las hijas, Isabel y Purificación, habían salido de Argentina. Fue enterrado en el cementerio de Buenos Aires, La Chacarita, acompañado por el delegado vasco Pedro de Basaldua y las colectividades vascas, gallegas, catalanas, republicanas españolas, compañeros de ANV, y amigos argentinos.
Obrak
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OLIVARES LARRONDO, J., «Por tierras de soviets», Tierra Vasca, San Sebastián, 10 de enero de 1933, p. 4; 13 de enero de 1933, p. 8; 14 de enero de 1933, p. 8; 15 de enero de 1933, p. 8; 17 de enero de 1933, p. 8; 18 de enero de 1933, p. 8; 20 de enero de 1933, p. 8; 21 de enero de 1933, p. 8; 22 de enero de 1933, p. 8; 26 de enero de 1933, p. 8; 27 de enero de 1933, p. 8; 28 de enero de 1933, p. 8; 31 de enero de 1933, p. 8; 1 de febrero de 1933, p. 8; 3 de febrero de 1933, p. 8; 5 de febrero de 1933, p. 8; 8 de febrero de 1933, p. 8; 9 de febrero de 1933, p. 8; 10 de febrero de 1933, p. 8; 12 de febrero de 1933, p. 8; 16 de febrero de 1933, p. 8; 17 de febrero de 1933, p. 8; 19 de febrero de 1933, p. 8; 23 de febrero de 1933, p. 8; 24 de febrero de 1933, p. 8; 26 de febrero de 1933, p. 8; 3 de marzo de 1933, p. 8; 4 de marzo de 1933, p. 8; 8 de marzo de 1933, p. 8; 11 de marzo de 1933, p. 8; 15 de marzo de 1933, p. 8; 14 de marzo de 1933, p. 8; 16 de marzo de 1933, p. 8; 17 de marzo de 1933, p. 8; 18 de marzo de 1933, p. 8; 19 de marzo de 1933, p. 8; 21 de marzo de 1933, p. 8; 22 de marzo de 1933, p. 8; 23 de marzo de 1933, p. 8; 25 de marzo de 1933, p. 8; 26 de marzo de 1933, p. 8.
TELLAGORRI, París abandonada, La Habana: La Verónica, 1942; 2.ª ed., San Sebastián: Ediciones Vascas, 1979, 283 pp.
— Las horas joviales, Buenos Aires: Claridad, 1950, 186 pp.; 2.ª ed., San Sebastián: Ediciones Vascas, 1979.
— «Los Gudaris de Gartxot», Tierra Vasca = Eusko Lurra, Buenos Aires, desde año V, núm. 51, septiembre de 1960, hasta año VIII, núm. 91, enero de 1964.
— Antón Sukalde, San Sebastián: Ediciones Vascas, 1978.
Bibliografia
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AMEZAGA, E., Tellagorri 1892-1960. Estudio y selección de textos, Getxo: Edigetxo-Aula de Cultura, 1992.
AROZAMENA AYALA, A., «Olivares Larrondo, José», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Ed. en línea: https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/olivares-larrondo-jose/ar-116998/ (consultado el 14 de enero de 2023).
GRANJA, J. L. de la, Nacionalismo y II República en el País Vasco, Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, 1986; 2.ª ed., Madrid: Siglo XXI de España, 2008.
SAN SEBASTIÁN, K., El exilio vasco en América, 1936-1946. La acción del gobierno. Política, organización, propaganda, economía, cultura, diplomacia, San Sebastián: Txertoa, 1988.





