Karguak eta lanbideak
Testua gaztelaniaz
Catedrático de Historia Medieval.
Ibilbidea
Testua gaztelaniaz
Discípulo del insigne medievalista José María Lacarra de Miguel, se doctoró en la Universidad de Zaragoza en 1956, con un estudio de la documentación de San Victorián de Sobrarbe y Santa María de Obarra. Entre 1955 y 1958, mientras impartía docencia en la Cátedra de Historia Medieval, publicó ocho trabajos científicos, dos de ellos con referencias al ámbito navarro. Fiel a sus orígenes, mantuvo una estrecha relación con su maestro y sus investigaciones corrieron paralelas, en la publicación conjunta de fuentes documentales y textos forales, en la cooperación en instituciones científicas, como el Instituto de Estudios Pirenaicos creado en 1942, o las Semanas Medievales de Estella entre 1963 y 1978, y en la primera gran síntesis moderna de la Historia de Navarra que Lacarra publicó en 1972-1973.
En 1958 opositó con el núm. 1 al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y su primer destino fue el archivo de la Delegación de Hacienda en Navarra. En el curso 1958-1959 se incorporó como profesor de Historia Medieval al Estudio General de Navarra, precursor de la universidad. En 1965 obtuvo la Cátedra de Prehistoria, Historia Antigua y Medieval de la Universidad de Santiago de Compostela, y en 1981 la de Historia Medieval Universal y de España de la Universidad del País Vasco, pero continuó su labor en la Universidad de Navarra, manteniendo la condición de catedrático supernumerario.
Como docente destacó por la seriedad y rigor en las clases, los seminarios con alumnos, doctorandos y licenciados, y la actualización permanente en bibliografía, metodología y hallazgos. Respetuoso con las opiniones de sus colegas, abierto a métodos y técnicas de investigación novedosas, enseñó a sus discentes el valor del quehacer intelectual y el sentido positivo de los afanes propios y ajenos. La visión histórica, global y transversal de los acontecimientos y su plasmación cartográfica, la interdisciplinariedad, el trabajo en equipo y el compañerismo, fueron, entre otras, señas de identidad académicas que Martín Duque inculcó a su escuela, compuesta en la actualidad por profesores universitarios y de Enseñanza Secundaria, archiveros, bibliotecarios, arqueólogos, técnicos de patrimonio y publicaciones, y gestores culturales. Exponente de su valioso magisterio es la dirección de 25 tesis entre 1966 y 2001, y 46 tesinas entre 1962 y 1986. En 1998 se refería a sus alumnos y discípulos como «mi mejor corona, mi mayor satisfacción y orgullo personal».
Su vocación de servicio académico y su capacidad de gestión quedaron patentes en los numerosos cargos que desempeñó en la universidad. Además de la dirección del Departamento (Área desde 1990) de Historia Medieval (1958-1997), fue director del Instituto de Artes Liberales (1969-1973), bibliotecario general (1972-1986), vicedecano (1973-1975) y decano (1975-1981) de la Facultad de Filosofía y Letras y director del Servicio de Publicaciones de la Universidad (1986-1997). También ocupó puestos de responsabilidad fuera del ámbito universitario, siempre ligados al conocimiento y difusión de la historia de Navarra. Así, fue miembro del Consejo Navarro de Cultura desde 1984 hasta 1991 y de 1999 a 2013, en 1987 impulsó la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra y su proyección en los Congresos Generales de Historia de Navarra, y renovó en 1991 las Semanas Medievales de Estella, en cuyo nacimiento había participado activamente en 1963 con los profesores Lacarra y Ubieto. Asimismo, intervino en la gestación de la Sociedad Española de Estudios Medievales en 1982, y en los años ochenta animó a muchos colaboradores a integrarse en la Sociedad de Estudios Vascos y a participar en sus actividades. En este, como en tantos otros aspectos, seguía la estela de su maestro, miembro activo de dicha sociedad hasta la Guerra Civil, que desde ella había intentado impulsar un Centro de Estudios Históricos de Navarra. Además, cultivó excelentes relaciones con las instituciones oficiales (Gobierno de Navarra) y privadas (Caja de Ahorros de Navarra y Caja de Ahorros Municipal de Pamplona), logrando un patrocinio decisivo de estas entidades para obras colectivas de gran envergadura (Gran Atlas de Navarra, Gran Enciclopedia de Navarra y Signos de identidad histórica para Navarra), síntesis divulgativas y publicaciones de congresos y tesis. Los más preciados laureles oficiales le llegaron en los años finales de su vida. En 1991 se le concedió la Medalla de Oro de Navarra, la más alta distinción de esta comunidad. En 2001 era reconocido como Académico Correspondiente de la Real Academia de la Historia y en 2006 nombrado Socio de Honor de la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra, que había fundado en 1987.
La ciencia histórica de este antiguo reino medieval quedó indisolublemente ligada a su persona y su trabajo, hasta su jubilación laboral en 1997, y en gran medida en los veintidós años siguientes hasta su muerte. Hoy es imposible considerar la historia general de Navarra y la historia medieval en particular, sin valorar la trascendental aportación metodológica y los certeros análisis de las múltiples publicaciones escritas o dirigidas por él. Con ellas se desarrolló una novedosa historia regional de Navarra, en estrecha conexión con la historia hispana y europea.
Entre 1963 y 1969 sus estudios oscilan entre Navarra y Aragón. Desde 1969, con la edición del Fuero de Estella, se centra en la historia navarra. Su elenco bibliográfico tiene una o varias referencias anuales y la cadencia se mantuvo después de su jubilación. Todas las etapas de su vida profesional cuentan con una variada temática y distintos niveles de análisis: ediciones de fuentes, manuales, artículos extensos, artículos breves, estados de la cuestión y perspectivas de investigación, prólogos de libros, semblanzas de colegas y divulgaciones. La década 1986-1996 destaca por la dirección de las obras colectivas antes citadas, todas innovadoras y modélicas. En 2002 su bibliografía reunía 104 títulos. En los años posteriores hasta el 2014, su tema preferido fue el reinado y la obra de Sancho el Mayor. A él le consagró un extenso capítulo en el catálogo de la exposición La Edad de un Reyno (2006), una gran monografía (2007) y tres artículos más. En esos años realizó otros seis estudios breves y siete contribuciones en obras colectivas, e hizo un nuevo análisis comparativo de las redacciones del Fuero General. Finalmente, trabajó en el Diccionario Biográfico de la RAH, publicado entre 2009 y 2013.
Las primeras investigaciones del Departamento de Historia Medieval se basaron en las fuentes bajomedievales del AGN (Registros de Comptos, Libros de Fuegos, peajes, sacas y aranceles), que desde 1962 permitieron estudiar los cuadros de gobierno, las finanzas reales, la población y la economía del reino. Junto con Lacarra, Martín Duque publicó documentación monástica (Leire, 1983, e Irache/Iratxe, 1986), y desde 1969 fueros navarros, enfocados estos desde presupuestos históricos más que jurídicos. Al Fuero de Estella-San Sebastián en 1969 siguió el Fuero de Pamplona en 1975. Sendos congresos en Donostia/San Sebastián y Vitoria-Gasteiz en 1981 le dieron ocasión de volver sobre los respectivos estatutos. Se ocupó de nuevo del fuero estellés en 1990, para rectificar el lugar y fecha fundacionales, situando la normativa primigenia entre 1076 y 1084. Asimismo, inició en 1987 el estudio del Fuero de Tudela, que consideraba propio de francos y no de infanzones. En cuanto al Fuero General, en 1986 trató de su redacción arcaica en el códice O-31 de la RAH, y en 2005 lo definió como «el más señero de los mensajes de la trayectoria multisecular de Navarra en cuanto comunidad histórica». Otras líneas de investigación impulsadas por él fueron: el poblamiento del reino, con una metodología arqueológica innovadora, los análisis de patrimonios monásticos, los de grupos sociales de corte prosopográfico, los estudios de frontera y apropiación del territorio, y los relativos a la onomástica, toponimia, antroponimia y hagiotoponimia.
Su formación archivística estuvo siempre presente en su vida académica. La primera valoración sobre el tema en Navarra data de 1967, pero es a partir de 1985 y de su dirección del Curso de Archivística, promovido por la Sociedad de Estudios Vascos y el Gobierno de Navarra, cuando se acentúa su interés por la ordenación y descripción de fondos documentales. El X Congreso de Estudios Vascos de 1987 contó con Martín Duque como archivero asesor. Como autor de manuales, su capacidad de síntesis y renovación se plasmó en el volumen de la Historia Universal de EUNSA (1984), dedicado a los siglos VIII-X. En 1999 redactó una aproximación sobre la Alta Edad Media en Vasconia, encargada por la Revista Internacional de Estudios Vascos. En la parte correspondiente a Navarra refundió sus recientes análisis del origen y rasgos de la monarquía hasta 1234. La información sobre el País Vasco peninsular y el País Vasco francés, menos cultivada en su bibliografía, es un excelente resumen del devenir histórico de estos territorios hasta comienzos del siglo XIII. Entre 1990 y 1999 realizó cinco aportaciones de altura a la Historia de España, fundada por Menéndez Pidal.
Martín Duque contribuyó decisivamente al esclarecimiento de los orígenes y configuración del reino, con todas sus virtualidades, desde el siglo I a. C. hasta la Edad Moderna. Este tema, una verdadera especialidad personal, centró su investigación desde 1986 a 2007. El minucioso análisis de las fuentes y sus profundas reflexiones, quedaron patentes en los presupuestos iniciales y en los elaborados resultados que presentó en distintos formatos, proyectando su visión política, institucional y simbólica más allá de los límites medievales hasta nuestros días. Se reveló así, no solo como un altomedievalista de excepción, sino como un verdadero historiador en el más amplio sentido de la palabra, que integraba los saberes de filólogos y especialistas en Historia Antigua, Arte, numismática, epigrafía, arqueología y emblemática. Con la modestia que le caracterizaba, nunca se mostró reacio a conceder a otros el peso que sus hallazgos merecían, y él mismo ampliaba y matizaba sus propios resultados, sin ocultar el progresivo perfeccionamiento de sus premisas y conclusiones, remitiéndose para ello a los trabajos anteriores. Tampoco rehusaba verter los prolijos contenidos en textos más sintéticos, para manuales o conferencias, porque concebía su investigación no como un saber hermético, sino como una contribución social al conocimiento del pasado común. En conjunto, esta producción científica despliega un amplio abanico metodológico, desde la historia política positivista a la más intuitiva y novedosa de las mentalidades, y representa un verdadero hito en el conocimiento del reino de Navarra y su plasmación en el imaginario colectivo. Huyendo, como él decía, de «apriorismos y conceptualismos», aplicó a las fuentes un análisis sagaz e interdisciplinar, y logró aclarar controversias y desmontar mitos. La madurez de estas investigaciones hay que situarla en los diez capítulos que escribió en 1996 para Signos de identidad histórica para Navarra, obra colectiva que desarrollaba el imaginario del rey y el reino en toda su historia. El extenso texto de 1999 para la Historia de España de Menéndez Pidal fue la última gran publicación de don Ángel sobre los orígenes del reino, combinando las premisas historiográficas con la historia política e institucional, el poblamiento, la sociedad y la economía. Los pasajes relativos a la imagen y la memoria eran especialmente minuciosos, y también tenían cabida las «precoces muestras escritas de sedimentos lingüísticos populares».
En la Historia de Navarra, la producción científica del último cuarto del siglo XX y los actuales saberes son deudores del decisivo protagonismo de don Ángel Martín Duque, como investigador exquisito y, sobre todo, como maestro universitario ejemplar.
Obrak
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«Aragón y Navarra según el Kitab ar-Rawd al-Mitar», Argensola, 7 (1956), pp. 247-257 y 357-362.
«Graus. Un señorío feudal aragonés en el siglo XII», Hispania. Revista Española de Historia, 18 (1958), pp. 159-180.
«El inglés Roberto, traductor del Corán. Estancia y actividades en España a mediados del siglo XII», Hispania. Revista Española de Historia, 22 (1962), pp. 483-506.
La Comunidad del Valle de Salazar. Orígenes y evolución histórica, Pamplona: Junta General del Valle de Salazar, 1963.
Colección diplomática de Obarra, siglos XI-XIII, Zaragoza: CSIC-Universidad de Navarra, 1965.
Con LACARRA, J. M., Fueros de Navarra. Fueros derivados de Jaca. 1. Estella-San Sebastián, Pamplona: Diputación Foral de Navarra, 1969.
«Peajes navarros. Carcastillo, 1357», PV, 126-127 (1972), pp. 69-102.
Con LACARRA, J. M., Fueros de Navarra I. Fueros derivados de Jaca 2. Pamplona, Pamplona: Institución Príncipe de Viana, 1975.
Cuentas del burgo de San Cernin de Pamplona. Año 1244, Pamplona: EUNSA, 1976.
«La restauración de la monarquía navarra y las órdenes militares», Anuario de Estudios Medievales, 11 (1981), pp. 59-71.
«El fuero de San Sebastián. Tradición manuscrita y edición crítica», Donostiako Forua eta bere garaia = El Fuero de San Sebastián y su época, San Sebastián: EI-SEV, 1982, pp. 3-25.
«Sancho VI el Sabio y el fuero de Vitoria», Vitoria en la Edad Media. Actas I Congreso de Estudios Históricos, Vitoria: Ayuntamiento, 1982, pp. 283-295.
Documentación medieval de Leire (siglos IX a XII), Pamplona: Gobierno de Navarra, 1983.
Fundamentos de la civilización europea, Pamplona: EUNSA, 1984 (t. IV de Historia universal. EUNSA, Pamplona: Universidad de Navarra, 1979-1989).
Con LACARRA, J. M., Colección diplomática de Irache. Vol. II (1223-1397), Pamplona: Institución Príncipe de Viana, 1986.
«Fuero General de Navarra. Una redacción arcaica», AHDE, 56 (1986), pp. 781-861.
(dir.), Gran Atlas de Navarra, t. II: Historia, Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra, 1986.
«Hacia la edición crítica del fuero de Tudela», Revista Jurídica de Navarra, 2 (1987), pp. 13-20.
«José de Moret, primer cronista del reino de Navarra», en MORET, J. de, Anales del reino de Navarra, vol. I, Pamplona: Gobierno de Navarra, 1988, pp. I-XXV.
(dir.), Gran Enciclopedia de Navarra, Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra, 1990, 11 vols. (Sección de Historia Medieval).
«Investigaciones actuales sobre historia de Navarra», I Jornadas sobre la investigación medieval en las Comunidades Autónomas, Madrid: Universidad Complutense, 1990, pp. 89-107.
«José María Lacarra, maestro de historiadores. In memoriam», PV, 189 (1990), pp. 15-18.
«La fundación del primer burgo navarro. Estella», PV, 190 (1990), pp. 317-327.
«Ciudades medievales de Navarra», Ibaiak eta haranak, vol. 8, San Sebastián: Etor, 1991, pp. 39-51.
«Monarcas y cortes itinerantes en Navarra», 18 Semana de Estudios Medievales de Estella. Viajeros, peregrinos, mercaderes en el Occidente medieval, Pamplona: Gobierno de Navarra, 1992, pp. 245-270.
«El Camino de Santiago y la articulación del espacio histórico navarro», 20 Semana de Estudios Medievales de Estella. El Camino de Santiago y la articulación del espacio hispánico, Pamplona: Gobierno de Navarra, 1994, pp. 129-156.
«Del espejo ajeno a la memoria propia», Signos de identidad histórica para Navarra, I, Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra, 1996, pp. 21-50.
(dir.), Signos de identidad histórica para Navarra, Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra, 1996, 2 vols.
«Singularidades de la realeza medieval navarra», 23 Semana de Estudios Medievales de Estella. Poderes públicos en la Europa medieval: Principados, Reinos y Coronas, Pamplona: Gobierno de Navarra, 1997, pp. 299-346.
«Imagen histórica medieval de Navarra. Un bosquejo», PV, 217 (1999), pp. 401-458.
«El reino de Pamplona (718-1035)», Historia de España de Menéndez Pidal, t. VII, vol. 2, Madrid: Espasa-Calpe, 1999, pp. 39-266.
«Las Semanas de Estella y el medievalismo hispánico. Un ensayo de egohistoria», 25 Semana de Estudios Medievales de Estella. La historia medieval en España. Un balance historiográfico (1968-1998), Pamplona: Gobierno de Navarra, 1999, pp. 23-49.
«Vasconia en la Alta Edad Media. Somera aproximación histórica», RIEV, 44 (1999), pp. 399-439.
«Tudela cristiana y sus fueros medievales», El patrimonio histórico y medio-ambiental de Tudela. Una perspectiva interdisciplinar, Tudela: Ayuntamiento de Tudela, 2001, pp. 53-69.
«Definición de espacios y fronteras en los reinos de Asturias-León y Pamplona hasta el siglo XI», XII Semana de Estudios Medievales de Nájera. Los espacios de poder en la España Medieval, Logroño: Instituto de Estudios Riojanos, 2002, pp. 315-340.
«El fenómeno urbano medieval en Navarra», El fenómeno urbano medieval entre el Cantábrico y el Duero, Santander: Asociación de Jóvenes Investigadores de Cantabria, 2002, pp. 9-51.
«Señores y siervos en el Pirineo occidental hispano hasta el siglo XI», 28 Semana de Estudios Medievales de Estella. Señores, siervos, vasallos en la Alta Edad Media, Pamplona: Gobierno de Navarra, 2002, pp. 363-412.
«Pirenaica. Miscelánea Ángel J. Martín Duque», PV, 63 (2002), pp. 555-1090.
«La realeza navarra de cuño hispano-godo y su ulterior metamorfosis», Annexes des Cahiers de lingüistique et de civilisation hispaniques médiévales, 15, Madrid: Casa de Velázquez, 2003, pp. 225-241.
«Fuero General de Navarra. Recopilación arcaica. Códice O-31 de la RAH», Fuero General, Pamplona: Mintzoa, 2005, pp. 21-40.
Sancho III el Mayor de Pamplona. El rey y su reino (1004-1035), Pamplona: Gobierno de Navarra, 2007.
«La antroponimia pamplonesa del siglo X en las Genealogías de Roda», Actas de las III Jornadas de Onomástica, Bilbao: Euskaltzaindia, 2008, pp. 393-419.
Bibliografia
Testua gaztelaniaz
CARRASCO PÉREZ, J., «Martín Duque y la historiografía medieval navarra», Revista de Historia Jerónimo Zurita, 73 (1998), pp. 49-67.
GARCÍA ARANCÓN, M. R., «In memoriam. La obra histórica de Ángel J. Martín Duque (1926-2019) y el medievalismo en la Universidad de Navarra (1958-1997)», Memoria y Civilización, 23 (2020), pp. 13-73.
RAMÍREZ VAQUERO, E., «Ángel Juan Martín Duque (1926-2019) in memoriam», Anuario de Historia de la Iglesia, 29 (2020), pp. 600-605.





