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NOTITIA VASCONIAE Gipuzkoako egileak eta obrak

LASA ESNAOLA, José Ignacio (Matxinbenta-Azpeitia, Gipuzkoa, 20 de noviembre de 1903 – Arantzazu-Oñati, Gipuzkoa, 1993)

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Karguak eta lanbideak

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Fraile franciscano, maestro de escuela de barrio, capellán de Urbia, historiador y periodista.

Ibilbidea

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El padre José Ignacio Lasa Esnaola nació en el barrio de Matxinbenta, entre Azpeitia y Beasain, el 20 de noviembre de 1903. Se trata de un barrio rural un tanto singular ya que, en vez de pertenecer a un único municipio, se reparte en tres: Beasain, Ezkio y Azpeitia. Este popular fraile de Arantzazu era natural de la parte azpeitiarra de Matxinbenta. Abandonó su localidad natal a los trece años para cursar estudios sacerdotales en el seminario de los franciscanos de Arantzazu. Nada más cantar misa, en 1928, los responsables de la Orden le enviaron a Cuba, porque aquellos territorios del Caribe quedaban incluidos dentro de la provincia franciscana de Cantabria. Numerosos religiosos vascos han pasado durante el siglo XX por aquellas islas americanas. Las labores sacerdotales de J. I. Lasa no se desarrollaron en las principales e importantes ciudades cubanas, sino en las medianas poblaciones de Placetas, Camajuaní y San Cristóbal, que se desarrollaron en torno a la producción azucarera, en las provincias de Villa Clara y Artemisa. De aquella época databa su afición por la escritura, que mantendría durante toda su vida. Publicó sus primeros trabajos en la revista San Antonio que editaban los franciscanos de aquel territorio, en la sección Mis filosofías.

Cuando regresó a Europa, habían pasado ya los momentos más duros de la Guerra Civil española, aunque seguían siendo años de penuria y hambre. Tras permanecer un año en Zaragoza, en 1943 llegó a Arantzazu, al paraje deseado en el que residiría durante el siguiente medio siglo. Desde entonces, el padre Lasa desempeñó durante mucho tiempo dos funciones: maestro de escuela del barrio de Arantzazu y labores de capellán de la ermita de Urbia. Dedicó más de treinta años a enseñar las primeras letras a niñas y niños de los caseríos y hostales de Arantzazu. De primavera a otoño, durante veinticinco años subió todos los domingos a Urbia para oficiar la misa para pastores y montañeros en la ermita del lugar. Se convirtió así en el verdadero amigo y mediador de pastores y campesinos, cuando había que reclamar progresos y mejoras a la administración. Por ejemplo, instalar un teléfono para el barrio en el caserío Gesaltza; habilitar la parada del autobús junto a Kortako-gain; adecentar los caminos y la ermita a Urbia y colocar la fuente en Erroitegi; plantar hileras de fresnos desde la fonda de Urbia hacia Arbelar, etc. Los pastores, baserritarras y mendigoizales tenían en alta estima al padre Lasa, por supuesto, y le tributaron más de un homenaje.

Pero quizá la principal pasión de José Ignacio era la de rastrear archivos en busca de pistas para nuestra historia. Además de los documentos de la orden, examinó sobre todo los papeles de escribanía de muchos archivos de Gipuzkoa: así, en la antigua universidad de Oñati donde se hallaba el de protocolos de Gipuzkoa; los fondos del provincial de Tolosa; y los de los archivos municipales de diversas localidades. Esa era una de sus tareas fuera de Arantzazu, regresando a menudo en autoestop al convento. Los resultados de estos esfuerzos no tardaron en aparecer, primeramente, en revistas, más tarde también en libros. Abordó áreas muy diversas referidas al País Vasco: biográficas, etnográficas, sociológicas, históricas o didácticas. A partir de la década de 1950 fue uno de los colaboradores más constantes y conocidos de la revista mensual Aránzazu; con un estilo claro y agradable, ofreció al lectorado temas de interés en centenares de artículos. Sin embargo, en alguna ocasión, acometió trabajos más amplios y profundos que aparecieron en otras publicaciones; así, por ejemplo, «Topografía, agricultura y establecimientos humanos en el barrio de Aránzazu (Oñate)», 1956, estudio pionero sobre el barrio de Arantzazu; o «Las luchas en torno a los seles y caseríos de Albitxuri», 1964, asimismo un trabajo fundamental para conocer el origen de los seles y caseríos de la zona de Arantzazu.

De todas formas, no fue escasa la producción plasmada también en libros por este historiador franciscano. Entre 1962 y 1977 publicó obras de diferentes dimensiones, siempre en torno a personajes, pueblos y temas del País Vasco: la primera de ellas, San Martín de la Ascensión, en 1962, junto al padre Luis Villasante. Habiendo ejercido como maestro de escuela de barrio durante tantos cursos desarrolló en 1968 una investigación referida al campo que le atañía de cerca, Sobre la enseñanza primaria en el País Vasco, con detalles históricos de interés; Lasa analizó más ampliamente la información relativa al territorio guipuzcoano e incorporó en la obra aportaciones más breves de F. Idoate, J. J. Landazuri, B. Estornés Lasa, E. Ducéré y P. Hourmat para el resto de provincias vascas. Para la sección de monografías cortas de los pueblos guipuzcoanos, promovida por la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, preparó dos trabajos: Legazpia, 1970, y Urrestilla, Machinventa, Beizama, Nuarbe, Aratz­-erreka, 1975. Más voluminoso fue el libro titulado Jauregui el guerrillero, un pastor guipuzcoano que llegó a mariscal, 1973: una biografía, que narra las tumultuosas andanzas del guerrillero y militar urretxuarra Gaspar Jauregi, alias Artzaia, con la que Lasa ganó el «Premio Basauri de Estudios Vascos 1971». Sin embargo, la obra más emblemática del Padre Lasa quizá sea la que lleva por título Tejiendo historia. Contribución a la pequeña historia de Gipuzkoa. Esa amplia colección de artículos, publicada en San Sebastián en 1977, nos proporciona una selección de los escritos que J. I. Lasa publicó mensualmente durante muchos años en la revista Aránzazu, ordenados por secciones y con los índices adecuados.

Obrak

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«Topografía, agricultura y estabecimientos humanos en el barrio de Aránzazu (Oñate)», Anuario de Eusko-­Folklore, 16 (1956), pp. 55-75.

Con Luis VILLASANTE, San Martín de la Ascensión, Beasain: Imprenta F. Ezquiaga, 1962.

«Las luchas en torno a los seles y caserío de Albitxuri», Homenaje a D. José Miguel de Barandiarán, vol. I, Bilbao: Diputación Foral de Vizcaya, 1964, pp. 157-188.

Et al., Sobre la enseñanza primaria en el País Vasco, San Sebastián: Auñamendi, 1968.

Jáuregui, el guerrillero (un pastor guipuzcoano que llegó a mariscal), Bilbao: La Gran Enciclopedia Vasca, 1973.

Legazpia, San Sebastián: Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, 1975.

Urrestilla, Machinventa, Beizama, Nuarbe, Aratz­-erreka, San Sebastián: Caja de Ahorros Municipal de San  Sebastián, 1975.

Tejiendo historia. Contribución a la pequeña historia de Guipúzcoa, San Sebastián: Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, 1977.

Los franciscanos en San Sebastián, San Sebastián: Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, 1983.

 

Bibliografia

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ANASAGASTI, P., «Presentación», en LASA, J. I., Tejiendo historia. Contribución a la pequeña historia de Guipúzcoa, San Sebastián: Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones, 1977, pp. 7-12.

ELORTZA, J., «Joxe Iñaxio Lasa», Kontzejupetik, Oñati, abril de 1993, p. 25.

ESTORNÉS LASA, B., «Lasa Esnaola, José Ignacio», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Ed. en línea: https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/lasa-esnaola-jose-ignacio/ar-86934/ (consultado el 6 de octubre de 2022).

LINAZASORO, I., «Jornada en Urbia en homenaje al P. Lasa», Aránzazu, LIV (1974), pp. 277-278.

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