Karguak eta lanbideak
Testua gaztelaniaz
Historiadora, bibliófila.
Ibilbidea
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Del linaje de los Gondra, María Victoria ostentaba un apellido cuyo origen se atribuye al caserío Gondra, sito en el barrio Billela de la anteiglesia de Mungia, desde tiempo muy lejano. En la fogueación de 1704 figuraban en dicho barrio de Mungia las casas: Gondra ondo, y Gondra ondochu o bien ondo chiquerra. La línea familiar de procedencia de María Victoria Gondra fue la de Ciriaco de Gondra Robles, profesional del Derecho y civilista destacado, quien contrajo matrimonio con Juana María de la Asunción Lazurtegui González, hija de Blas de Lazurtegui. Ciriaco y Asunción fueron padres de numerosa prole (nueve hijos): Ricardo (Bilbao, P. San Nicolás, n. 1885), Leonor (Bilbao, P. San Nicolás, n. 1886), Pedro (Bilbao, P. San Nicolás, n. 1888), María Isabel (Bilbao, P. San Nicolás, n. 1891), Joaquín (Bilbao, P. San Nicolás, n. 1892), José María (Bilbao, P. San Nicolás, n. 894), M.ª Carmen (Bilbao, P. San Nicolás, n. 1895) Fernando, nacido también en Bilbao, el 29 de enero de 1897 y bautizado el día 3 del mes siguiente en la parroquia de San Nicolás (Bilbao, P. San Nicolás, n. 1897) y Julio (Bilbao, P. San Nicolás, n. 1899-1961), el benjamín. De los nueve hijos, cuatro fallecieron pronto (Leonor, Pedro, María lsabel y Joaquín).
Fernando contrajo matrimonio el 19 de septiembre de 1928 con Emilia de Oraá Sanz, hija de José Manuel y Emilia, y de la unión nació una hija: María Victoria de Gondra Oraá, quien a su vez matrimonió con Guillermo de Barandiarán Alday, doctor ingeniero industrial, ejecutivo destacado de empresas tan relevantes desde finales del siglo XIX como Basconia.
Como referencia familiar, la tía de María Victoria Gondra, María Dolores Higinia de Gondra Robles, nacida en Mungia, el 11 de enero de 1865, casó con Cleto Marcelino Martín Celestino de Arrupe Ugarte, padres, entre otros, del sacerdote Pedro Arrupe Gondra, general que fue de la Compañía de Jesús en la segunda mitad del siglo XX.
María Victoria Gondra y Oraá sería, por consiguiente, la representante por excelencia de una familia que gozó de reconocimiento social, tanto por vía paterna como materna. Destacados hombres de negocio, su patrimonio se había fraguado a través de distintas actividades empresariales y profesionales. Siguió únicamente estudios de bachillerato en el Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón de Bilbao, en la calle Tívoli. Pero se convirtió con el tiempo en una autodidacta sagaz. Tanto por genealogía como por la proyección cultural de sus padres, María Victoria eligió una línea de formación humanística que cultivó con éxito durante los años setenta y ochenta. Dispuso y heredó una buena biblioteca, complementada con aportes editoriales procedentes de varios países. Como actitud personal, tributaria de las aficiones bibliófilas de su padre, el ansia general de mejorar sus conocimientos le hizo asumir el leit motiv de «el cómo y el por qué» de dicha afición que luego fue común al matrimonio Gondra-Barandiarán. Los varios fondos de la bien conocida biblioteca fueron implementándose y adquirieron vistosidad ornamental. La encuadernación de artistas como Brugalla, de Barcelona, y Palomino en Madrid, al igual que otros prestigiados artistas locales y extranjeros, dieron mayor prestancia a dichos fondos. Una parte importante de la biblioteca de tema vasco que pudo disfrutar como base de sus trabajos provenía de la de Pedro Garmendia, coautor de Torres de Vizcaya. Por ese motivo ella misma confesó en declaraciones a la prensa de 1984: «El origen de mi vocación por la historia está en mi biblioteca familiar». Tanto D. Fernando de Gondra como su hija y su esposo Guillermo Barandiarán pertenecieron a la Fundación de la Asociación de Bibliófilos de Barcelona con los núms. 46.1, 46.2 y 46.3.
En este clima de afición y amor por los libros creció María Victoria, quien quiso cultivar una vocación por la investigación histórica amateur. El salto hacia la proyección pública de sus trabajos se evidenció en los años ochenta. Fue el 9 de febrero de 1986, concretamente, cuando Luis de Castresana dedicó una reseña a Mariví Gondra, en su sección «El País Vasco desde dentro», en El Correo Español, el Pueblo Vasco. Había intervenido esta en una charla dedicada a Juan Crisóstomo de Arriaga, durante el programa de actos conmemorativos que celebraban el Centenario de la Cámara de Comercio de Bilbao.
La cultura de aquella bilbaína, amasada a lo largo de sus muchos viajes, lecturas y formación, fructificó en investigaciones que recalaron en su propia genealogía familiar. Rastreó con verdadero ahínco en la divulgación historicista de un espacio tan interesante como Busturialdea. Luis de Castresana no dudó por ello en calificar de «historiadora» a la dama que ya había editado para entonces trabajos sobre Forua y sobre un antepasado muy conocido en la historia de la villa bilbaína, el inquieto Julio de Lazurtegui. También José María de Areilza, tres años antes (3 de febrero de 1983) —y desde el mismo periódico— citó a María Victoria Gondra en un artículo dedicado a las «historias locales» para destacar su labor paciente sobre las Merindades Vizcaínas. Su estudio sobre «las anteiglesias de Luno y de Libano de Arrieta» (Vigilando desde las cumbres una vieja merindad) transparentaba a lo largo de sus 19 capítulos, acontecimientos históricos señeros y, con atrevimiento, formulaba diversas conjeturas sobre un panorama social vizcaíno que tomaba al documento como cimiento de sus conclusiones. De todos sus trabajos, El Bilbao de Julio Lazurtegui (1984, prologado por José María de Areilza) fue quizá el más notable. Unida por lazos de parentesco al propio protagonista de tantos episodios ligados al desarrollo del Bilbao del siglo XIX, la autora dio a conocer aspectos de un personaje, hasta entonces, poco divulgado. A lo largo de los años ochenta fue desgranando varias monografías de su firma que abarcaron las localidades de Mundaka, Sukarrieta, Forua y Murueta, Lumo y Arrieta de Libano. Su evocación de los «tremendos de Kanala», aquellos viejos lobos de mar, ha dejado al lector la estela de un viaje hacia el pasado en el que cobraron vida personajes novelescos (Manuel de Arrotegui, el naviero; Nicolás de Arrotegui, el corsario real, etc.). En este relato se hicieron visibles, además, edificaciones antiguas, torres desconocidas (p. ej., la Casa de Chirapozu, casa donde murió el pintor José María Ucelai), etc. Dio a conocer las casas armeras con sabor mariner —como la de Simitur—, vieja casa torre de los corsarios, y sobre todo la vida de intrépidos navegantes mundaqueses. La revista Euskadi (27 de enero de 1984) elogió la minuciosidad de su recorrido, al recuperar «parcelas de nuestra historia condenadas al ostracismo por falta de dedicación».
En razón a su tarea fue nombrada miembro de la Sociedad Bascongada de los Amigos del País. Presentada por Juan Ramón de Urquijo en el acto de ingreso como miembro de número en la Comisión de Bizkaia de la RSBAP, el 14 de noviembre de 1982, el acto fue presidido por Adrián Celaya en la Biblioteca de la Diputación. El conocido foralista expresó entonces que: «María Victoria de Gondra y Oraá, siendo una etxekoandre auténtica, con dedicación especialísima hacia los suyos, participa además en otras muchas actividades, y dedica muchas horas del día a la investigación artística e histórica». Del tono de aquel discurso destaca, fundamentalmente, una circunstancia excepcional: fue la primera mujer en convertirse «Amiga del País» de la Sociedad Bascongada en esta Comisión vizcaína, cumpliendo el requisito estatutario para alcanzar la categoría de número. No existían precedentes de tan alto honor hacia una mujer.
El 17 de diciembre de 1984, la Cámara Oficial de Comercio de Bilbao homenajeaba a Lazurtegui, a raíz de la aparición de su libro. Aquel clásico bilbaíno, nacido en 1859, hijo de un hombre de negocios que también promovió la fundación del Banco de Bilbao, se destacaba como arquetipo del emprendedor bilbaíno. Experto en minería, propuso para Bilbao entre varios proyectos, la celebración de una Exposición Iberoamericana. Proyecto fallido que cuajó, sin embargo, en la organización de un Centro Iberoamericano, dejando un planeamiento urbanístico sobre el papel, para todo el espacio urbano de Abando-Ibarra, incluido el parque del Ensanche. Proyecto verdaderamente original por su precocidad futurista.
Reconocida la señora Gondra por su religiosidad, trabajó también para ampliar la labor asistencial y religiosa que ejercía, pues fue presidenta de la Comisión de Ejercicios, cuya principal labor en Bizkaia era educativa y no solo religiosa. Perteneció a la Junta benéfica Damas de Gorliz.
Falleció prematuramente a los sesenta años, víctima de rápida enfermedad en Madrid, el año 1990. El 30 de enero varios periódicos dieron cuenta de su necrológica. Areilza volvió a referirse a su temperamento activo, apasionado, tenaz, a su talante de trabajadora infatigable, enamorada de la historia de Bizkaia, y a la que había dedicado muchas horas de investigación «original y exhaustiva». La muerte le sorprendió cuando pensaba reeditar la Monografía sobre Busturia, traducido al euskara. En Madrid se celebró su funeral en la iglesia de los Padres Jesuitas, el 31 de enero de 1990.
Elías Amézaga escribió de ella: «Este es el caso, pues, de una escritora que se hizo a sí misma, como Lazurtegui, su pariente, dentro de una biblioteca. Que leyó, aprendió, quiso ampliar sus saberes in situ y salir al campo, primero a comprobar la exactitud de lo escrito en los libros, después a ampliar la noticia. Y luego ya en plena luz se contagió de sol y de color y de aire puro, las piedras le hicieron vibrar, según confesaría a Enrique Ybarra, y las gentes le abrían su corazón».
Por Guillermo Barandiaran Alday y María Victoria de Gondra y Oraá, se constituyó la Fundación denominada Fundación Gondra-Barandiaran, mediante escritura pública otorgada en Bilbao el día 27 de enero de 1989 ante el notario de la citada villa, del Ilustre Colegio Notarial de Bilbao, D. José María Arriola Arana (núm. protocolo 146). Fundación que gestiona un amplio programa de actuación cultural, asistencial y de mecenazgo.
Obrak
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«Bombay, escaparate de un mundo extraño», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 27 de octubre de 1964.
«El fabuloso mercado lacustre de Bangkok», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 28 de octubre de 1964.
«En el corazón del Sol naciente», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 29 de octubre de 1964.
«Universidades españolas en la capital de Japón», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 30 de octubre de 1964.
Monografía de Busturia. Anteiglesia y Merindad, 1980; 2.ª ed. Monografía de Busturia. Anteiglesia y Merindad = Busturiako Monografia Elizaldea eta Merindadea, Madrid: Beramar, 1990, 109 + 95 pp.
Mundaka y Pedernales. Primeras Anteiglesias de una vieja Merindad [s. l.] [s. n.], 1981, 118 pp.
Forua y Murueta. La historia de Vizcaya presente en estas Anteiglesias hoy desconocidas, Bilbao: Laiz, 1982, 140 pp.
«Los profesionales en la cultura del País Vasco», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 9 de octubre de 1982.
Las Anteiglesias de Luno y Arrieta de Libano. Vigilando desde las cumbres una vieja Merindad, Bilbao: Grijelmo, 1984, 193 pp.
El Bilbao de Julio de Lazúrtegui. La acertada visión del futuro industrial y mercantil del País Vasco adelantada por un bilbaíno del XIX, Bilbao: Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao, 1984, 472 pp.
Monografía de la Anteiglesia de Ugarte de Muxika. Estudiando la realidad de un Pariente Mayor, su linaje y su solar, Busturia [s. n.], 1985, 200 pp.
«Arrupe: un vasco universal del siglo XX», The Journal of Basque Studies, VI (1985), pp. 42-44.
«Luis de Castresana, el hombre», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 19 de julio de 1986.
«Encuentro reciente con el padre Arrupe», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 13 de febrero de 1987.
«Un texto vasco en los umbrales del milenio», The Journal of Basque Studies, 12 de junio de 1987.
Monografía de la Ledanía o Concejo de Axangiz. Aclarando unos originales principios, Madrid: Beramar, 1988, 78 pp.
«Cenarruza, el siglo X presente en Bizcaya», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 6 de septiembre de 1988.
«Se recuperan dos joyas bermeanas», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 4 de noviembre de 1988.
«La otra visión de Zumalacárregui», ABC, 7 de febrero de 1989.
«Fernando de Gondra, el último empresario de una época», El Correo Español-El Pueblo Vasco, 11 de junio de 1989.
Bibliografia
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CASTEJÓN, A., «Gondra». En línea: http://www.euskalnet.net/laviana/gen_bascas/gondra.htm (consultado el 14 de enero de 2023).
CAVA MESA, M. J., «Tradición e ilustración de la mujer vasca. María Victoria Gondra Oraá, primera mujer Amiga del País de la Sociedad Bascongada en la Comisión de Bizkaia», Bilbao, octubre de 2015, p. 10.
— Pedro Arrupe, jesuita y bilbaino universal, Bilbao: Muelle de Uribitarte, 2008.
FUNDACIÓN GONDRA BARANDIARÁN, «María Victoria Gondra Oraá», web Fundación Gondra Barandiarán. En línea: https://www.gondrabarandiaran.org/wp-content/uploads/2015/10/BIOGRAFIA-MARIA-VICTORIA-GONDRA-ORAA-REV2.pdf (consultado el 14 de enero de 2023).
GORTÁZAR, G., «María Victoria de Gondra: El Bilbao de Julio de Lazúrtegui, Bilbao, Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao, 1984», Revista de Historia Económica Journal of Iberian and Latin American Economic History, 4 (1986), pp. 438-439.
PÉREZ DE LABORDA, A., «Los Oraá vizcaínos en el siglo XIX», Euskonews, 529 (2010). En línea: https://www.euskonews.eus/zbk/529/los-oraa-vizcainos-en-el-siglo-xix/ar-0529001004C/ (consultado el 10 de enero de 2023).





