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NOTITIA VASCONIAE Gipuzkoako egileak eta obrak

ARIN DORRONSORO, Juan (San Gregorio, Ataun, Gipuzkoa, 12 de diciembre de 1892 – San Gregorio, Ataun, Gipuzkoa, 1 de septiembre de 1972)

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Karguak eta lanbideak

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Sacerdote y etnógrafo.

Ibilbidea

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Nacido en el barrio San Gregorio de Ataun, en el caserío Tellazpi, su familia contó con numerosos religiosos, como sus tíos paternos Felipe Antonio Arin Zurutuza y Miguel Antonio Arin Zurutuza, y dos de sus hermanos: José Manuel (jesuita) y Francisco (capuchino). Además de estos, tenía otro hermano que había estudiado, es decir, que poseía estudios superiores y que además tiene una entrada en este diccionario: Felipe Arin Dorronsoro, juez.

Tras cursar sus primeros estudios en la escuela de San Gregorio, Juan Arin se fue a estudiar a Lekaroz en 1905 y a Vitoria-Gasteiz en 1909, para cursar estudios sacerdotales. Así pues, se ordenó en 1917, y tras un par de años de labor sacerdotal en la llanada alavesa, concretamente en Arzubiaga y Garaio, fue nombrado primero cura de San Martín de Ataun en 1919 y vicario después en 1960.

Además de la influencia que el ambiente religioso del hogar tendría en su condición sacerdotal, en la vida y en el trabajo de Juan Arin hay que mencionar la que desde muy joven tuvo su paisano (y también vecino y amigo) José Miguel Barandiarán, el reconocido antropólogo. De esta forma, además de las labores sacerdotales, con Barandiarán como profesor y guía, Juan Arin comenzó a investigar la historia de Ataun y a recopilar historias antiguas, topónimos, viejas costumbres, etc., de la boca de los ancianos, labor que continuaría desde entonces y que, junto al sacerdocio, fue una vocación de por vida. Era de carácter humilde, afable con los ancianos y también con los niños y jóvenes, indulgente en sus confesiones, y transmitía a las nuevas generaciones el saber y las historias que recopilaba sobre el pueblo, de forma que las pudieran comprender.

De nuevo con ayuda de José Migel Barandiarán, publicó todo ese saber que había recopilado: los artículos que escribió entre 1926 y 1934 fueron publicados todos en las revistas que aquel dirigía. Además, en aquellos años, por consejo de Barandiarán, catalogó el archivo del pueblo que se encontraba en la iglesia de San Martín de Ataun, y se dedicó a escribir crónicas locales en euskera en las revistas El Día y Argia. Durante la guerra y los años posteriores hubo una pausa en su trabajo o, mejor dicho, en aquellos años no publicó nada, ya que José Miguel Barandiarán estaba en el exilio y sus revistas clausuradas. Sin embargo, no fueron años inútiles en su labor como científico, ya que no paró de caminar por los montes preguntando a la gente y recogiendo lo que le contaban, llegando hasta el último rincón del pueblo. Solo así se puede entender la prolífica obra que salió a la luz en los años posteriores a la guerra y también la que quedó inédita. Cuando comenzó a publicar de nuevo, en 1947, continuó escribiendo en las revistas de Barandiarán, principalmente sobre cuestiones de etnografía: vida del pueblo, pastoreo, oficio y utensilios… Sin embargo, también publicó importantes obras en sendas publicaciones de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País: en Munibe sacó una larga lista de 416 cuevas y grutas, con una descripción física detallada que completó tras visitarlas una a una, y en el boletín de la Sociedad de los Amigos del País publicó una excelente colección de testimonios basados en la obra inédita «Material toponímico».

En 1964, cerca ya del final de su vida, publicó también un libro titulado Clero y religiosos de Ataun, profuso en datos y que recoge la historia de las tres parroquias de Ataun y de todos los religiosos y religiosas naturales de allí. El trabajo más personal y quizá más querido de Arin.

Juan Arin dejó numerosas obras sin publicar, como ya hemos mencionado anteriormente. En este ámbito destacan, por un lado, Caseríos de Ataun, que recoge todas las casas y caseríos del pueblo, con sus respectivos nombres y ubicación, las familias que allí habitaron, su historia y curiosidades, planos y fotografías… Y, por otro, el Material toponímico ya mencionado, con más de 8.700 nombres de lugar, con todo tipo de datos sobre ellos y 25 planos que los sitúan, es decir, una obra monumental, y que en estos momentos se halla en proceso de publicación.

No obstante, y ya que hemos mencionado la labor de guía de José Miguel Barandiarán, hay que señalar la principal diferencia que existe entre las obras de los dos ataundarras: así como la obra de Barandiarán está orientada hacia el País Vasco, la obra de Arin siempre se centró en el pueblo de Ataun, hasta tal punto que difícilmente se encontrará en Euskal Herria otro pueblo con semejante serie de estudios sobre su pasado. Preguntaba el autor de uno de los artículos que salieron en la prensa guipuzcoana tras la muerte de Arin: «¿Qué villa guipuzcoana ha contado con una dedicación semejante en el estudio de su pasado?». Lo que escribió Arin, eso sí, es Historia pequeña, popular, humilde como su autor, pero a la vez imprescindible para escribir la gran Historia, como dejó escrito Tellechea Idígoras refiriéndose a la obra de Arin: «En Historia, como en las demás ciencias, junto a las síntesis de grandes vuelos, se abren paso los análisis pacientes, que son, por otra parte, los únicos pilares de recibo para las visiones panorámicas fundamentadas. Cada proceso posee su belleza y su valor: ambos se complementan mutuamente».

Hace tiempo que a Arin se le ha reconocido su inmensa capacidad de trabajo, por un lado, y un profundo conocimiento de su tema de investigación, dado por su nacimiento en Ataun y por haber vivido e investigado allí durante más de cincuenta años, y acrecentado por su condición de sacerdote y por la humildad y cercanía que mostraba con sus paisanos. José Miguel Barandiarán, Jesús Elosegi, Tellechea Idígoras, entre otros, ensalzaron sus obras de espeleología y sus colecciones de topónimos, además de su obra etnográfica, y el gran trabajo de investigación que tuvo que realizar para escribir el único libro que publicó. Koldo Mitxelena, asimismo, consciente del valor lingüístico que tenía la obra de Arin, se valió de ella en sus obras: Fonética histórica vasca, Apellidos vascos, Sobre el pasado de la lengua vasca… Y el lingüista errenteriarra le otorgó entrada en el Orotariko Euskal Hiztegia (Diccionario General Vasco), al incluir al ataundarra entre las fuentes bibliográficas de ese diccionario histórico referente del euskera.

En la actualidad, tras la publicación de su biografía y ahora que se reeditan sus trabajos y que estamos conociendo los manuscritos que dejó, se le reconocen también otros valores. En los últimos años se ha destacado la importancia de algunos materiales recopilados por Arin en el campo de la literatura popular, así como la metodología empleada por este en sus obras. Arin, en efecto, supo compaginar los datos que recopilaba de sus informantes con los que obtenía en las investigaciones de archivo, en una época en que esas formas de trabajar no eran tan habituales, y llevó este modo de proceder hasta el extremo en uno de los campos que más apreciaba y que más cultivó, el de la  toponimia. En palabras de L. M. Zaldua (refiriéndose al trabajo de Arin de 1928):  «Estamos hablando del primer trabajo onomástico que combina testimonios orales, referencias escritas, etimologías y mapas o croquis para determinar la posición geográfica de los topónimos en una revista científica de ámbito vasco. Fue, por tanto, pionero el onomasta de Ataun».

Obrak

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«Pueblo de Atáun. Los establecimientos humanos y las condiciones naturales», Anuario de Eusko­-Folklore, 6 (1926), pp. 17-69.

«Pueblo de Atáun. Establecimientos humanos y zonas pastoriles», Anuario de Eusko­-Folklore, 7 (1927), pp. 1-26.

«Toponimia del pueblo de Atáun», Anuario de Eusko­-Folklore, 8 (1928), pp. 55-151.

«Atáun. Toponimia de carácter religioso», Anuario de Eusko­-Folklore, 9 (1929), pp. 25-60.

«Atáun. El maderamen en las construcciones antiguas», Anuario de Eusko-­Folklore, 12 (1932), pp. 75-97.

«El pensamiento religioso en la villa de Atáun», Idearium, I (1934), pp. 159-162.

«Antecedentes históricos del Aralar guipuzcoano», en VVAA, La agrupación montañera «Los Amigos de Aralar» en conmemoración del XX aniversario de su fundación (1927­-1947), Tolosa: Gráficas Laborde y Labayen, [1947], pp. [20-22].

«Toponimia y vida rural en Ataun», Eusko-­Jakintza, 5 (1951), pp. 129-152, 267-286; 6 (1952), pp. 162-193 = Ikuska. Giza­-ikaskuntza, 5 (1951), pp. 39-62 (tan solo la primera de las tres partes del original).

«Catálogo espeleológico de Guipúzcoa [Sector de Ataun]», Munibe, 7 (1955), pp. 34-41, 87-109, 159-173, 240-256; VIII (1956), pp. 59-65, 243. Reed. Speleon, VII (1956), pp. 92-118 (tan solo las tres primeras de las seis partes del original); VVAA, Catálogo espeleológico de Guipúzcoa, Donostia: Sociedad de Ciencias Naturales Aranzadi-RSBAP, 1969, pp. 40-112 (ed. completa del original).

«Notas acerca del pastoreo tradicional de Ataun», Anuario de Eusko­-Folklore, 15 (1955), pp. 87-121; 16 (1956), pp. 77-124.

«Ensayo sobre la toponimia de las simas, cavernas y lugares bajos usual en Ataun», en VVAA, Homenaje a D. Joaquín Mendizábal Gortázar, San Sebastián: Grupo de Ciencias Naturales Aranzadi-RSBAP, 1956, pp. 35-37.

«La labranza y otras labores complementarias en Atáun», Anuario de Eusko­-Folklore, 17 (1957-1960), pp. 59-87. Reed. BARANDIARÁN, J. M. et al., Anuario de Eusko­-Folklore 1960, Zarautz: Icharopena, 1960, pp. 57-85.

«Industrias rurales en Atáun; la del lino y la del carbón», Anuario de Eusko-­Folklore, 18 (1961), pp. 79-106.

Monografía del clero y religiosos de Atáun, Vitoria-Gasteiz: Montepío Diocesano, 1964.

«Contribución al estudio de la toponimia (Ataun)», BRSBAP, 25 (1969), pp. 471-516; 26 (1970), pp. 163-204.

«Kristauen gaitzek (enfermedades de las personas)», Anuario de Eusko­-Folklore, 29 (1980), pp. 63-74.

ANDRÉS ZURUTUZA, J. (dir.), Idazlan bilduma I: Argitaratutako idazlan korpusa = Obras completas I: Corpus de obras publicadas, Donostia-San Sebastián: Aranzadi Zientzia Elkartea-Ataungo Udala, 2017, 4 vols.

—  Idazlan bilduma II: Ataungo etnografía. Herriko bizimoduaren alderdiak = Obras completas II: Etnografía de Ataun. Aspectos de la vida rural, Donostia-San Sebastián: Aranzadi Zientzia Elkartea-Ataungo Udala, 2017.

Bibliografia

Testua gaztelaniaz

BARANDIARÁN, J. M., «Prólogo», Monografía del clero y religiosos de Atáun, Vitoria-Gasteiz: Montepío Diocesano, 1964, pp. III-IX.

BARANDIARÁN, J. M. et al., «Ataun’en Arin’dar Juan’i omenaldia», Zeruko Argia, 18 de junio de 1967, p. 12.

—  «Don Juan Arín», El Diario Vasco, 3 de septiembre de 1972, p. 8.

EGIGUREN IMAZ, I., D. Juan Arin Dorronsoro (1892­-1972). Ataundar bat bere herriaren iragana arakatzen, Ataun: Ataungo Udala, 2009.

KALZAKORTA, J., «Erronda-kantuak eta eske-bertsoak», Euskera, 48 (2003), pp. 109-163.

—  «Ataungo kopladia», Dantza-­kopla zaharrak, Bilbao: Labayru Ikastegia-Bilbao Bizkaia Kutxa, 2007,  pp. 155-179.

LASA, J., «Homenaje a D. Juan Arín. En un pueblo de Goyerri», El Diario Vasco, 24 de junio de 1967, p. 24.

—  «Don Juan de Arín y Dorronsoro. Elogio póstumo de un sacerdote e investigador vasco», La Voz de España, 12 de septiembre de 1972, p. 19.

TELLECHEA IDÍGORAS, J. I., «Una obra ejemplar de don Juan Arín», El Diario Vasco, 7 de septiembre de 1964, p. 20.

VVAA, Don Juan Arin Dorronsoro, Ataun: Ataungo Udala, 2017 [vídeo].

ZALDUA ETXABE, L. M., «Juan Arin Dorronsororen Enirio-Aralarko krokisa (1940)», FLV, 44 (2012), pp. 307-321.

—  «Juan Arin Dorronsororen Material Toponímico argitaragabearen 25. paper-zorroa», FLV, 46 (2014), pp. 169-185.

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