Baskoniako Zuzenbide Historiko eta Autonomikoaren Azterketarako Fundazioa

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NOTITIA VASCONIAE Bizkaiko egileak eta obrak

YBARRA BERGÉ, Javier de (Bilbao, 2 de julio de 1913 – Zeanuri, Bizkaia, 18 de junio de 1977)

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Político, empresario, historiador.

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Segundo de los seis hijos del matrimonio de Gabriel Ybarra de la Revilla (5 de abril de 1877) y Elvira Bergé Salcedo, nació en Bilbao el 2 de julio de 1913. Perteneciente a una familia destacada por su protagonismo en la historia empresarial del País Vasco, hijo y nieto de una familia de grandes banqueros y empresarios vinculados a la minería, a la siderurgia y al sector eléctrico del País Vasco y de la Casa de Salcedo, cursó estudios en el Colegio de los Marianistas de Madrid y posteriormente comenzó la carrera de Derecho en 1929 en el Colegio de Estudios Superiores o Universidad de Deusto. Fue alumno interno adscrito a la cuarta Sección. Perteneció al Apostolado de la Oración, dirigido por el reverendo Enrique Gómez de la Torre. Dada la condición de centro privado de la UD en aquellos años, su título se obtuvo tras examen final en la Universidad de Salamanca en 1934. Realizó una estancia en Inglaterra, tras la cual, los cometidos de su tarea profesional en diversos ámbitos le llevaron a destacar muy pronto. Afiliado a las Juventudes Monárquicas desde su época de estudiante —algo afianzado entre su familia, firme defensora de la Monarquía— se involucró durante la Segunda República con el partido Nacionalista Español que apoyó el golpe de estado del general Sanjurjo en 1932. Más tarde se incorporó a Renovación española, formación constituida en 1933, mientras su padre ejercía el liderazgo del conservadurismo monárquico alfonsino en Bizkaia, próximo a la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas). Fue posteriormente militante de la Falange en los años que precedieron al golpe de Estado del 18 de julio. Dejó un libro de memorias de aquella campaña: Mi diario de la guerra (1941).

Tras el golpe militar del 17 de julio, Javier de Ybarra con otros amigos de Getxo y Bilbao esperaban el éxito de la sublevación; sin embargo, el golpe militar fracasó en Bilbao y tuvo que buscar refugio en Urberuaga, Markina, e intentó pasar al territorio controlado por tropas militares de Franco. Al retornar a Las Arenas fue detenido el 24 de octubre de 1936. Se le condujo al monasterio de El Carmelo, transformado en prisión, en Santutxu. Cuando las Brigadas Navarras del ejército franquista conquistaron Bilbao, Javier de Ybarra fue trasladado junto con otros por las tropas en retirada hacia Santander. Según cuentan miembros de su familia, se lanzó de un tren de prisioneros en plena marcha y también, más tarde, se fugó de un campo de concentración en el pueblo vizcaíno de Sopuerta. Anduvo perdido por los montes durante días. Tenía entonces veintidós años. El 12 de julio de 1937, con veintitrés años, se incorporó al batallón de montaña Flandes núm. 5, 2.ª centuria de Falange de Álava, adscrito a la IV Brigada de Navarra que mandaba Camilo Alonso Vega, al igual que hicieron sus tres hermanos. Fue herido en la batalla del Ebro cuando era Alférez Provisional. Fue condecorado con dos Medallas militares colectivas y otras cruces de guerra. En 1972 fue nombrado teniente coronel de Infantería del Cuerpo de mutilados (cojeaba).

Cuando retornó de los frentes de batalla en 1939, emergió como uno de los líderes en Bizkaia del nuevo Estado y de su clan familiar. El 13 de abril de ese mismo año, Javier de Ybarra fue designado por el ministro de Gobernación, vocal de la Comisión gestora de la Diputación de Bizkaia y miembro suplente de la Comisión permanente de la Diputación. Durante estos años se ocupó de mejorar la Santa Casa de Misericordia, el sanatorio de Gorliz, el manicomio de Bermeo, la casa maternal, etc., confirmando su talante católico, atento a implementar instituciones asistenciales.

El 27 de septiembre de 1939 contrajo matrimonio en la capilla de la residencia familiar en Neguri, con Teresa Ybarra Villabaso, hija de Pilar Villabaso, viuda de Ybarra. Tuvieron 11 hijos: Teresa, Juan Antonio, Luz, Amelia, Javier, Enrique, Begoña, Borja, Ramón, Ana María y Cosme. Su esposa, con la que se hallaba estrechamente identificado, falleció el 24 de junio de 1975. Ambos procedían del mismo tronco familiar, pues sus bisabuelos fueron hermanos: Teresa de la línea de Juan María Ybarra Gutiérrez de Caviedes y Javier de la de Gabriel María Ybarra Gutiérrez de Caviedes, ambos hijos de José Antonio Ybarra, fundador del clan Ybarra y emprendedor de la exitosa familia con ramificaciones también en Andalucía.

Como señala J. Aguirreazkuenaga: «La experiencia de la Guerra Civil impregnó de imborrable huella la memoria y actitud política de Javier de Ybarra. Según sus cálculos, en total “murieron por Dios y por España” 43 miembros de la familia (de Bilbao y Sevilla), 10 por línea de varón, 25 por línea femenina y 8 afines». El 6 de noviembre de 1942, cuando fue cesado el alcalde Tomás Pero-Sanz Zorrilla y Joaquín Zuazagoitia Azcorra fue nombrado nuevo alcalde, Javier de Ybarra fue su primer teniente alcalde, encargándose de la estratégica área de fomento. Entre otras actuaciones municipales en estos años de posguerra, el 11 de agosto de 1947 creó la Institución de Viviendas de la Excma. Diputación de Vizcaya, tras su experiencia habiendo presidido la de Viviendas Municipales del Ayuntamiento de Bilbao durante cinco años.

En su primera audiencia en El Pardo pidió a Franco la supresión del castigo como «provincias traidoras» a Bizkaia y Gipuzkoa y el 21 de agosto de 1947, en un acto en la sede de la diputación al que asistieron el presidente de las Cortes, Esteban Bilbao, el ministro de Justicia, Fernández-Cuesta, el de Industria, Suances, el de Agricultura, Carlos Rein, y el inspector de Embajadas, José Félix de Lequerica. Solicitaba de hecho la devolución de los conciertos económicos. Según narra su hijo J. Ybarra en Nosotros los Ybarra: «Esa noche echamos los cerrojos de la casa, por si el gobernador, Genaro Riestra, venía a detenerme, nos contaba en clave de humor».

Su papel en medios de comunicación fue crucial. El 6 de julio de 1937 había reaparecido el periódico El Pueblo Vasco. El mismo día nació un nuevo periódico El Correo Español. La política del nuevo régimen permitió que las instalaciones del periódico Euzkadi fueran incautadas y utilizadas por El Correo Español y Hierro, diario de la Falange. El 8 de abril de 1938 se firmó la escritura de fusión entre El Correo Español y El Pueblo Vasco, y el 13 de abril de 1938 se editó el primer número de la nueva cabecera. En 1945 se dio entrada en el negocio editorial al grupo de El Noticiero Bilbaíno, un diario liberal fundado en el siglo XIX y clausurado por el régimen de Franco tras la Guerra Civil, a cuyo frente se encontraba Alejandro Echevarría Zorrozúa. En noviembre de 1951, J. Ybarra nombró a este, director de El Correo Español-­El Pueblo Vasco.

En el otoño de 1959 se compró a la familia Luca de Tena El Diario Vasco de San Sebastián. Las negociaciones tuvieron lugar en casa de uno de los fundadores del periódico, Jorge de Satrústegui y Barrie. J. Ybarra fue consejero delegado de El Diario Vasco y, desde 1959 hasta el día de su asesinato, mantuvo la mayoría accionarial y el control sobre los dos periódicos, el de Bilbao y el de San Sebastián.

En lo tocante a su papel empresarial y la gran industria creada por sus antecesores, según P. Díaz Morlán, Javier de Ybarra Bergé y Luis María Ybarra Oriol se encargaron de la representación colectiva y ocuparon los puestos de responsabilidad familiar en Altos Hornos de Vizcaya, Hidroeléctrica Ibérica, más adelante Iberduero, Banco de Vizcaya y Sociedad Española de Construcción Naval. En 1969, el Banco de Vizcaya decidió que fuera nombrado presidente de la Babcok & Wilkox, S. A.

Tenía una finca de descanso en Menagarai-Ayala/Aiara (Álava). Y en 1963 figuraba como vecino de esta localidad alavesa, donde se hallaba ubicada su obra de beneficencia, «Casa Reformatorio del Salvador». Su padre Gabriel inició dicha obra para velar por la formación y tutela de los menores con problemas penales. De hecho, Gabriel Ybarra Revilla y el Sr. Montero Ríos redactaron la Ley de Tribunales Tutelares de Menores. A su muerte, en 1951, su hijo Javier de Ybarra Bergé heredó la Presidencia del Patronato de la Junta de Menores. Fue secretario asimismo en la Sección de Tribunales de Menores del Consejo Superior. Y secretario de la Unión Nacional de Tribunales de menores, vicepresidente del mismo en Bilbao y de la Junta organizada para ello en Bizkaia. Además, fue presidente del Asilo de Huérfanos de la Casilla y vocal del Patronato del Colegio de Nuestra Señora del Rosario de Deusto, fundado por Gabriel María de Ybarra y Gutiérrez de Caviedes. Centro educativo regentado por los Hermanos de La Salle. Igualmente, fue elegido presidente de la Asociación de María Madre (adopciones).

Desde 1947 hasta 1969 fue miembro de las Cortes por ser nombrado procurador, y Consejero Nacional del Movimiento en las legislaturas VI, VII y IX.

Alcalde de Bilbao entre 1963-1969, durante su mandato se preocupó por la mejora urbanística del municipio en respuesta al crecimiento demográfico y la consiguiente fase expansiva de viviendas, construidas sobre todo en Rekaldeberri, Otxarkoaga, Txurdianaga, Matico-Ciudad Jardín. Se acometió un servicio de abastecimiento de agua renovado y la mejora de los accesos a la ciudad fue una de sus propuestas. Intentó —aunque inútilmente— hacer del Txorierri una ciudad satélite y en 1966 se anexionaron los municipios de Derio, Zamudio, Sondika y Loiu. También proyectó una Junta de la Comarca de Bilbao para coordinar los servicios comunes del ambicionado proyecto del Gran Bilbao, idea arrastrada desde ayuntamientos anteriores.

Como expresión de su particular visión sobre política municipal, editó un folleto en 1963 que resumía su programa. En él se contemplaban intervenciones, cuando menos estratégicas para lo que se esperaba ya del Gran Bilbao. Entre otras acciones, se planteó la unificación de las estaciones ferroviarias y la creación de un centro en Abando que hoy calificaríamos de intermodal, con estación de autobuses, gran aparcamiento y helipuerto. Propuso un metro que enlazase con la estación intermodal.

Impulsó las llamadas solución sur y centro y el puente de Olabeaga, la realización de aparcamientos, la ampliación del puerto y mejora del aeropuerto. La nueva política urbanística se situaba en el marco del II Plan Nacional previsto para quince años (1961-1976). En 1964 se realizó la revisión del Plan comarcal de 1945. Sin ser desdeñable lo conseguido, muchas de estas ideas no llegaron a buen puerto, pues únicamente se aprobaron planes parciales y los resultados no desembocaron en un plan general coherente. El 17 de marzo de 1967 fue creado el Consorcio de Abastecimiento de Agua y saneamiento la comarca del Gran Bilbao. También durante su mandato se constituyó Mercabilbao.

El 30 de junio de 1969 el alcalde J. de Ybarra presentó su dimisión por haber sido nombrado por el Consejo de Administración del Banco de Vizcaya, presidente del Consejo de Administración de Babcock & Wilcox, S. A.

Preocupado por el estudio de la historia y la arqueología de Bizkaia, sus aportaciones son destacables, lo que se confirma a través de diversas publicaciones e intervenciones puntuales. Fue presidente de la Comisión de Monumentos de Vizcaya y de la de Amigos de los Castillos, miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia y consejero de Bellas Artes de Vizcaya, así como miembro de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País.

Su obra Política nacional en Vizcaya. De la Restauración a la República (Madrid, 1948) aportó datos esenciales sobre el monarquismo en Bizkaia, y ha sido considerada fuente narrativa de gran utilidad para reconstruir la política imperante durante una etapa crucial de la historia española. En cuanto a sus trabajos relativos a la arqueología centrada en País Vasco, sirven de fuente primaria en una etapa en la que los estudios de la disciplina no habían desarrollado con rigor investigaciones avanzadas. Digna de mención es su aportación a Escudos de Bizkaia. Tras varios años, él completó este trabajo, iniciando la publicación de esta obra (1967-1968), que recogía más de 1.000 referencias.

De indudable valor es, asimismo, su Catálogo de Monumentos de Vizcaya. Javier de Ybarra sería finalmente el autor de esta catalogación (1958), resultado de análisis y recorridos histórico-artísticos iniciados junto a Pedro Garmendia en 1944, y que fue publicado en plena dictadura franquista con la Junta de Cultura de Vizcaya. El conocido fotógrafo Manuel Torcida Torre, propietario de la Casa Lux de Bilbao, colaboró en ella. Javier de Ybarra y Bergé recapituló también los vestigios romanos descubiertos en la provincia de Vizcaya: en las Encartaciones, en Bilbao y en el resto del territorio, señalando el trazado de las vías romanas que atravesaban la provincia. La presencia de Javier de Ybarra entre especialistas sobre la arqueología vasca le colocan en medio de debates como el mantenido sobre «el venablo de Gernika» y como referencia obligada ante el estudio de piezas catalogadas de distintos periodos históricos y corrientes artísticas.

En plena transición, el 20 de mayo de 1977, tras el Referéndum y durante la campaña para las primeras elecciones generales, el clima de tensión generado por la política de confrontación desembocó en su secuestro. El acto terrorista se ejecutó por un comando berezi de ETA (político-militar) dirigido por Miguel Ángel Apalategui (Apala) y Francisco Múgika Garmendia (Paquito). El comando estuvo compuesto, según prensa de la época, por siete personas (una mujer entre ellos) y llevó a cabo su secuestro sorprendiendo a la familia y empleados domésticos en su residencia «Los Nardos», en la Avenida de los Chopos, 4, de Getxo, tal como han descrito fuentes diversas. Se exigió un rescate de 1.000 millones de pesetas. El 2 de junio de 1977, Apalategui fue detenido por gendarmes franceses en Hendaya y se iniciaron trámites para su extradición. El 20 de junio ETA (pm), envió un comunicado a Radio Popular de Bilbao declarando que Javier de Ybarra había sido ejecutado el día 18 de junio. El 22 de junio de 1977 el cadáver de Javier de Ybarra fue encontrado en las estribaciones del Monte Gorbea (Barazar).

La descripción del estado en que se encontraba el asesinado por ETA, detallado por informes oficiales, dio a conocer circunstancias dramáticas confirmadas por autopsia forense en el Hospital de Basurto. La condena del atentado tuvo respuestas sonoras. Javier de Ybarra escribió en su última carta dirigida a sus hijos frases de las que merece la pena extraer al menos una: «No os preocupéis por mí. Yo estoy en las manos de Dios, perdono a los que me prendieron y pido perdón a quienes haya podido ofender y ofrezco mi vida por la conversión de los pecadores y por el encuentro de las almas con su Divino Redentor».

Obrak

Testua gaztelaniaz

Mi diario de la Guerra de España 1936­-1939, Bilbao: Imp. de la Diputación, 1941.

Datos relativos a Simón Bernardo de Zamácola y la zamacolada, Bilbao: Imp. Provincia, 1941.

La casa de Salcedo de Aranguren, Bilbao: El Pueblo Vasco, 1944.

José María de Murga. «El Moro Vizcaíno», Madrid: Editora Nacional, 1944.

De California a Alaska. Historia de Descubrimiento, Madrid: Instituto de Estudios Políticos, 1945.

Con GARMENDIA, P., «Torres vizcaínas. La de Mollinedo», BRSBAP, I (1945), pp. 415-418.

—  Torres de Vizcaya, Madrid: Diana, 1946, 3 vols.

Política Nacional en Vizcaya. De la Restauración a la República, Madrid: Instituto de Estudios Políticos, 1947.

«Otra portada románica en Vizcaya», BRSBAP, IV (1948), pp. 31-33.

El santo conde don Vela, Bilbao: Junta de Cultura de Vizcaya, 1948.

Actos públicos. Excelentísima Diputación Provincial de Vizcaya, Bilbao: Imprenta Provincial, 1948-1950, 3 vols.

La obra de Pedro de Garmendia, Bilbao: Ed. Vizcaína, 1950.

La basílica de Santiago, Bilbao: Imprenta provincial, 1950.

Gestas vascongadas, San Sebastián: Monografías Vascongadas, 1951.

«Los Reyes Católicos en Vizcaya», BRSBAP, VII (1951), pp. 339-352.

«Vizcaínos en Brujas», BRSBAP, VIII (1952), pp. 345-356.

«Lo romano en Vizcaya», Zumárraga. Revista de Estudios Vascos, 4 (1955) pp. 11-43.

La tumba de Lope García de Salazar en San Martín de Muñatones, Bilbao: Junta de Cultura de Vizcaya, 1956.

Catálogo de monumentos de Vizcaya, Bilbao: Imprenta Provincial, 1958, 2 vols.

Escudos de Vizcaya, Bilbao: Librería Villar, 1967-1968, 2 vols.


Bibliografia

Testua gaztelaniaz

AGIRREAZKUENAGA, J., «Ybarra Bergé, Javier», Bilbao desde sus alcaldes, vol. III: Diccionario biográfico de los alcaldes de Bilbao y gestión municipal en la dictadura, Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 2007, pp. 341-389.

DÍAZ HERRERA, J., Los mitos del nacionalismo vasco, Madrid: Planeta, 2005.

DÍAZ MORLÁN, P., Los Ybarra. Una dinastía de empresarios, 1801­-2001, Madrid: Marcial Pons, Historia, 2002.

DÍEZ PATÓN, E., «La Junta de Cultura Vasca y la redacción de un catálogo monumental para Bizkaia (1917-1936)», Ars Bilduma. Revista del Departamento de Historia del Arte y Música de la Universidad del País Vasco  = Euskal Herriko Unibertsitateko Artearen Historia eta Musika Saileko Aldizkaria, 9 (2019), pp. 137-153. Ed. en línea: https://ojs.ehu.eus/index.php/ars_bilduma/article/view/20024 (consultado el 8 de mayo de 2022).

YBARRA, J., Nosotros los Ybarra, Barcelona: Tusquets, 2002.

Espainiako Gobernuaren Berreskuratze, Transformazio eta Erresilientzia Planaren esparruan Next Generation EU funtsek finantzatutako proiektua


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