Karguak eta lanbideak
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Polígrafo, economista, historiador y profesor.
Ibilbidea
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Francisco de Abrisketa Irakulis nació en Bilbao, en el segundo piso de la calle de la Amistad 6 y fue bautizado siete días después en la parroquia de San Vicente de Abando. Era hijo de Francisco de Abrisketa y Aretxabaleta, natural de San Salvador del Valle (Valle de Trápaga/Trapagaran), y de Josefa Irakulis Bilbao, natural de Amorebieta.
Tal como anotó Antxon Urrusolo, la juventud de Abrisketa transcurrió en Bilbao. Adoptó para escribir el seudónimo de «Uribitarte» porque el muelle de Uribitarte fue el jardín de su niñez. Allí jugaba «para encerrarnos en la magia del puerto, para robar trozos de coco de los barcos que venían de Cuba… Por cierto, ¡quién iba a decirme que años después viviría entre cocos…! El muelle de Uribitarte con los navegantes noruegos, sus cantos y borracheras en las tabernas de la calle Ripa. Mis primeras canciones de niñez fueron precisamente aquellas». Si Machado dijo que «mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla», Patxi Abrisketa afirmó que la suya fue los de una calle de Bilbao.
Estudió en La Comercial de Deusto, donde se licenció en ciencias económicas con el proyecto «Estudio sobre la posibilidad de implantación de una fábrica de cerveza en Bilbao». Poco más tarde ingresó en el Departamento de Estudios Económicos del Banco de Vizcaya, donde trabajó hasta que estalló la guerra en 1936. Durante este tiempo publicó dos opúsculos, Historia de la pesca en el Cantábrico (1931) y Estudio económico de la producción agropecuaria (1932).
Patxi estuvo junto a su hermano Patxuko en la sección de Industrias Movilizadas del Gobierno Vasco, a las órdenes de Raimundo Abando. Cuando cayó el Cinturón de Hierro, Raimundo Abando encargó a su hermano la misión de salvar los planos del material de guerra, pero Patxuko prefirió quedarse en Bilbao y delegó en Patxi la tarea. Con veintitrés años le ordenaron trasladar los planos hasta Valencia para entregárselos al ministro Indalecio Prieto, que era el responsable de esta materia. Llegó a la capital valenciana sin sobresaltos. A petición de Manuel Irujo, Prieto le firmó un salvoconducto con el que pudo llegar hasta Puigcerdá.
Desde su primer exilio en Francia escribió a diversos amigos que habían emigrado a países de América latina antes de la guerra. Dos de ellos, Julio y Alberto Ricaurte, le contestaron enviándole un contrato de trabajo para Colombia y 200 dólares con los que se compró un traje en París. Con la ayuda de una tía que le sufragó el pasaje, pudo llegar a Cartagena. Abrisketa contaba que desembarcó «un feliz día de difuntos, en el que miles de negros, vestidos de impoluto blanco y elegante lino, entonaban cantos y lloros, camino del cementerio, portando cirios, cautivándole inmediatamente». El trayecto de Buenaventura a Cali en ferrocarril impresionó a Abrisketa con cuatro desprendimientos de tierra sobre sus cabezas. De Cali llegó a Bogotá en autobús, «por aquellos inmensos precipicios, sorteando carretas andinas, en un espectáculo primitivo y entrañable tantas veces plasmado por los pintores expedicionarios».
Pronto se convirtió en delegado del Gobierno de Euskadi en el exilio colombiano. La colectividad vasca de Bogotá se reunía por entonces en determinados cafés de dueños vascos y se reunía en las festividades señaladas, que fueron dando vida comunitaria al pequeño grupo. En 1945, y a propuesta de Abrisketa, donan a Bogotá un monumento dedicado a Gernika, obra de Jorge Oteiza durante su época colombiana. Era una placa de bronce alusiva al bombardeo en la que aparecía una madre con su hijo muerto en brazos. Con este motivo, el Concejo de Bogotá dio el nombre de Gernika a un pequeño parque bogotano bajo cuya arboleda se colocó el monolito. El acuerdo aprobado por los concejales de la capital colombiana daba a este parque el nombre de Gernika, como homenaje a «la heroica ciudad, símbolo de la democracia vasca, en cuyas cercanías se halla el caserío de Bolibar, de donde vinieron a América los antepasados del Libertador».
En 1958 los vascos de Bogotá constituyen un Centro Vasco. Su primer presidente fue Fernando Irusta, eibarrés, casado con la hija del exministro republicano Paulino Gómez Sainz, y el segundo, Francisco de Abrisketa.
Como casi todos los representantes de aquella generación política escribió centenares de cartas a todo el mundo y en especial a editores con el interés de conocer las novedades editoriales en todos los ámbitos de la cultura vasca. Llegó a adquirir miles de libros de temática vasca y formó una inmensa biblioteca con 200 metros cuadrados de estantería, seis toneladas de papel, 11.000 libros en ocho lenguas distintas con referencia al tema vasco.
Como delegado, Abrisketa fue el anfitrión de Agirre durante su visita a Colombia, abriéndole las puertas del palacio presidencial y de la Universidad. Durante la gran gira americana de Jose Antonio Agirre en 1955, este solicitó a Abrisketa, a la sazón delegado del Gobierno de Euskadi en Bogotá, que organizase una red de contraespionaje al servicio de los Aliados. Abrisketa organizó un grupo de entre 10 y 15 agentes que informaron sobre las actividades clandestinas de agentes alemanes, japoneses y españoles. Además de contar con misioneros, curas y monjas vascos, el lehendakari pidió a Abrisketa que localizase a su primo El Cojo Gómez y lo incorporase al grupo de agentes. Lo hizo y fue uno de sus más estrechos colaboradores. Había nacido en Getxo en 1902 y había emigrado de joven a América, dedicándose al contrabando en la zona del Chocó, en el Pacífico colombiano. A finales de 1940, los agentes de la Oficina de Inteligencia Naval estadounidense asignados al consulado de Medellín comenzaron a interesarse por las actividades de El Cojo, a quien describían como «el contrabandista más espectacular» de Colombia.
Aparte de sus actividades diplomáticas y políticas, Abrisketa desarrolló en Colombia una ingente labor humanística. Fundó en Bogotá la cátedra de estadística de la Universidad Nacional de Colombia de la que fue profesor durante muchos años en la que fue «quizá la etapa más hermosa de mi vida». Durante estos años publicó varios manuales sobre diversos temas relacionados con la economía colombiana, Apuntes de metodología y estadística, La economía colombiana, Las condiciones y el costo de la vida de la clase obrera en Medellín (1940), El costo de la vida de los obreros del ferrocarril de Antioquia (1941), El desarrollo de Bogotá y las investigaciones del costo de la vida obrera (1944) y Contribución al cálculo de capacidad adquisitiva del peso colombiano (1944).
Abandonó la docencia para marchar a Estados Unidos como funcionario de la Unión Panamericana. Allí permaneció una década trabajando en distintos organismos internacionales como la Organización de los Estados Americanos y el Fondo Monetario Internacional. Obtuvo la ciudadanía estadounidense y regresó a Bogotá, donde comenzó a trabajar en la Contaduría de estadística con el doctor Llera Restrepo, maestro y amigo, que ocupó después la presidencia de la República. Y más tarde pasó a trabajar en la empresa privada, como gerente de una empresa multinacional de fabricación de llantas. Fue gerente de importantes multinacionales, así como representante del Banco Bilbao. Era además vicepresidente de la Sociedad Bolivariana. Fue amigo íntimo de personalidades de la cultura, como el escritor y exministro Germán Arciniegas. Trabajó con José Vicente de Katarain, director de la editorial colombiana La Oveja Negra y editor de las obras de Gabriel García Márquez.
Tras muchos años de trabajo de compilación y traducción, la editorial Ekin le publicó en 1968 la recopilación de poesías colombianas traducidas al euskara por Abrisketa bajo el título de Parnaso colombiano en euskera.
Con motivo de la celebración del bicentenario del nacimiento del Libertador Simón Bolívar, coordinó los actos de la visita oficial del lehendakari Carlos Garaikoetxea a Colombia, que comprendió desde la visita al presidente de Colombia Belisario Betancourt en el Palacio de Nariño, hasta la entrega de la Venera al lehendakari en la sede de la Sociedad Bolivariana por su presidente Lozano Cleves. Su obra Presencia vasca en Colombia fue editada por el Gobierno Vasco y presentada en Bogotá por el lehendakari Garaikoetxea en Bogotá. El Gobierno Vasco publicó asimismo El Bolívar de los Vascos, obra que se obsequió de forma oficial a los anfitriones durante la visita del lehendakari a Colombia. Paralelamente, Abrisketa promovió la creación de la Sociedad Bolivariana en Euskadi, así como un Museo dedicado a Simón Bolívar en la Puebla de Bolibar en Bizkaia.
Poco tiempo antes de abandonar Bogotá, encargó la realización de un extenso trabajo sobre más de 3.000 apellidos vascos en Colombia, que pacientemente había logrado ir recopilando durante sus más de treinta años en aquella República. Obra esta editada en Colombia por el ya citado Katarain, en dos tomos, como homenaje a su país de acogida.
Tras jubilarse, regresó a Bilbao el 12 de julio de 1984, después de un largo exilio de más de cuarenta años. Entregó gratuita y desinteresadamente a la Biblioteca del Parlamento Vasco, a la Universidad de Deusto, al Archivo de la Comunidad Benedictina de Lazkao y al Museo Vasco de Bayona, de todo su patrimonio (unas 159 cajas, conteniendo 9.860 libros) que había reunido durante más de treinta años de vida en el exilio. Además de las obras de temática vasca, Abrisketa donó la que entonces era la más importante biblioteca de temática bolivariana del mundo, con más de 4.000 volúmenes, que donó al Parlamento Vasco y que clasificó y ordenó la bibliotecóloga Arantzazu Ametzaga.
Falleció en Bilbao el 22 de junio 1993, tras una larga enfermedad.
Obrak
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Con CUÉLLAR GÓMEZ, L., Índices del costo de la vida obrera en América, Washington: Unión Panamericana, 1948.
El caserío vasco. Raíz de la nacionalidad, Bogotá: Gudari, 1962.
(dir.), Parnaso colombiano en euskera = Kolonbiar olerkitxorta euskeraz, Buenos Aires: Ekin, 1968.
Con CRUZ SANTOS, A., Por caminos de mar, tierra y aire. Evolución del transporte en Colombia, Bogotá: Italgraf, 1970.
Bolívar en el Bilbao de 1801 [s. l.] [s. n.], 1978.
Presencia vasca en Colombia, Gasteiz: Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen-Zerbitzu Nagusia, 1983.
Con ANASAGASTI, I. (coords.), El Bolívar de los vascos = Euskaldunen Bolibar, Gasteiz: Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen-Zerbitzu Nagusia, 1983.
Con KEREXETA, J. de, Vascos en Colombia. Apellidos vasco-colombianos, Bogotá: Oveja Negra, 1985, 2 vols.
Bibliografia
Testua gaztelaniaz
BASURTO LARRAÑAGA, R. (coord.), Homenaje a Francisco de Abrisketa = Frantzisko Abrisketari omenaldia, Bolibar: Euskal Herriko Bolibariana Elkartea = Sociedad Bolivariana del País Vasco, 1993.
ESTORNÉS LASA, M., «Abrisqueta Iraculis, Francisco de», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Ed. en línea: https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/eu/abrisqueta-iraculis-francisco-de/ar-682/ (consultado el 13 de febrero de 2022).
GORRITI, I., «El erudito que diseminó su biblioteca por toda Euskadi», Deia, 29 de junio de 2020. Ed. en línea: https://www.deia.eus/elecciones-euskadi/2020/06/29/erudito-disemino-biblioteca-euskadi/1048553.html (consultado el 23 de mayo de 2022).





